domingo, 22 de julio de 2012

Mis temas favoritos (XLIV)




Año 1972, y el canadiense Neil Young edita Harvest, un disco que marcaría un antes y un después en su discografía. Es un disco en la onda country, pero con temas arrebatadores, como el tema del que hablo hoy, Heart of gold.






Un tema acústico, en tono country, acompañado por la harmónica, en plan dylaniano sesentero, pero claro al estilo Young, uno de esos temas que puedes oir 300 veces que te sigue pareciendo único y memorable.







Tremendo directo en 1971, con Young tocando el tema, previa preparación de la harmónica.







De las versiones me quedo con la del grupo galés Stereophonics, en vivo en 2001.


12 comentarios:

  1. Emocionante canción, querido Savoy. ¿Qué tal ayer la pinchada?

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gonzalo Aróstegui Lasarte: Y tanto querido amigo, emocionante, bonita... lo tiene todo.

      Pues como puedes repasar en el tracklist muy bien, y tienes dedicatoria.

      Un abrazo.

      Eliminar
  2. !!Hola,amigo,savoy!!

    Siempre te lo digo, q da gusto entrar en tu espacio por la armonía q se respira en el.Una canción muy apropiada para irme a descansar.Muchísimos besitos,Savoy,es grato leerte,mon ami.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lady_Celeste: Hola amiga, que alegría desprendes.

      Bueno, será porque este es el reino de la melodía, quizás... je, je, je.
      Este tema es de los que da gusto oir en paz y armonía.

      Muchos besos, y muchas gracias.

      Eliminar
  3. Brutal, siplemente algo celestial!
    un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. TSI-NA-PAH: Tu lo has dicho, celestial, angelical, bárbaro... sobran los calificativos.

      Un abrazo.

      Eliminar
  4. La verdad he escuchado muy poco de Neil Young como para juzgarlo, solo tengo 1 tema en mi biblioteca, algun compilatorio o album que me recomiendes amigo mio?

    saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Miguel Hdz: Pues la verdad es que tienes un agujero musical tremendo si no has oido a Neil Young. El canadiense es básico e imprescindible.
      A ver en solitario (aunque su etapa con Buffalo Springfield es muy buena y con Crosby, Still and Nash también), de cajón debes tener Neil Young (1969), Everybody knows this is nowhere (con Crazy Horse), Harvest (1972, con aire más country), Zuma (1975), y de los que ha hecho con Crazy Horse básico el Ragged Glory (que da título al blog de mi amigo Gonzalo Aróstegui Lasarte).

      De todas formas, si quieres empezar con algún recopilatorio, ya que Neil tiene una discografía muy amplia, hay uno titulado Greatest hits que abarca la época de 1969 a 1989, puede ser un buen comienzo.

      Un saludo.

      Eliminar
  5. Un coloso, el tío Young. Yo a Neil Young llego gracias a una peli del colgao de Dennis Hopper "Out of the blue" y en castellano se llamó "Caído del cielo" creo. Pinícula sórdida donde las haya, con familia disfuncional como se dice ahora (padre yonqui, madre pilingui y niña punki) con estampas canadienses melancólicas. Y aparecian los temas "My, my, hey, hey" y mi favorito "Thrasher". Y también sale un grupito punkpop del que poco sé, Pointed Sticks. A ver si tu sapiencia musical me puede aportar más. Salut, Carlitos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Le Punch: Querido amigo, y tan coloso, Neil Young es el padre del grunge, y un mito para mi. Hace muchos años que vi esta peli creo, dirigida por Dennis Hopper.
      La banda sonora corre casi toda a cargo de Neil Young y Crazy Horse en la época de sus directos más potentes, reflejados en el disco Rust never sleeps.
      Del más perseverante rockero de esos años tomaba el título de su película Hopper. Out of the Blue es la escueta maravilla que abre en bucle el álbum al cual da shakespeariano título uno de sus versos: ...rust never sleep..., algo así como que «la herrumbre nunca duerme». Bucle, porque con el eco de esa canción se cierra el disco: la misma, aunque cambiado el subtítulo (Into the black, en lo negro); la misma, sólo que dinamitado ahora el inicial tono angélico que daban a su apertura voz y pulcra guitarra, triturado por el estruendo que sabiamente distorsionan las guitarras eléctricas con las que Crazy Horse hizo los directos más bestias de esos años.

      Con Tio Neil el rock and roll nunca muere.

      Un saludo.

      Eliminar