sábado, 7 de marzo de 2015

The Kinks - Lola vs powerman and the moneygoround, Part One (1970)


Pocas fechas quedan para la III Konvención de fans de los Kinks en España y me hierve la sangre. Hoy hablo de un disco de The Kinks, que podríamos considerar como la transición perfecta, no sólo por fechas, ya que 1970 separa dos décadas, sino también por el estilo, ya que la banda británica capitaneada por Ray Davies empieza a virar, alejándose de ese tipo de discos maravillosos que han parido en los 60, más románticos, de estar por casa, para iniciar una nueva época donde el music hall, el folk y demás estilos, empezarán a cobrar mucho protagonismo en su música. Ray Davies había pagado con el desprecio y el ostracismo la fidelidad a su concepción de la música, pero a cambio se había ganado la eternidad para nosotros. Otro hecho importante es que la banda aumenta de cuatro a cinco miembros, así Ray Davies sigue cantando, toca guitarra y armónica, su hermano Dave Davies es el guitarra solista, toca banjo y canta en dos temas, Mick Avory es el batería, John Dalton el bajo y John Gosling incorpora teclados y órgano al grupo.
Pero además en este álbum encontramos algo muy importante y es que con el tema Lola, los Kinks consiguen su primer éxito en mucho tiempo (Nº2 en Inglaterra y Nº9 en USA), la canción es un clásico de todas las épocas, con el que Ray encuentra de nuevo la senda del éxito. Tiene todo para ser un megahit, un buen estribillo, una buena melodía y un sonido moderno. Si a eso le añadimos su atrevida letra, el resultado es explosivo. Al parecer, los Kinks habían “sufrido” un par de incidentes con la confusión generada por los travestis y la noche, y esa fue la inspiración a la que acudió Ray.
Aunque no debemos de olvidar que hablamos de un disco conceptual en el que Ray da una visión satírica sobre facetas de la industria musical, incluyendo editores, sindicatos, la prensa y la máquina de hacer hits, contables y directivos y la carretera. Musicalmente es muy variado, desde baladas, a temas más de corte rockero, temas folk y homenajes al music hall.




The Contenders inicia la obra, con una introducción en clave folk, que comienza con banjo y aires country para evolucionar hacia el rock con un buen riff y una interpretación intachable a todos los niveles con ese empaque y fuerza que dan los teclados. Strangers la canta Dave, un tema acústico donde la banda arropa de lujo la composición. Denmark Street con ese piano juguetón de aire music hall del inicio para luego tirar claramente hacia el rock y donde la sátira tira contra los editores, en este caso. Get back in line es una preciosa melodía, y la voz de Ray es absolutamente gloriosa enfocando su ironía hacia los sindicatos de artistas, en este caso. Estos cuatro primeros temas, dejan claro que la banda está ya en otro status y no dejan títere con cabeza. Y viene Lola, claro, lo de tema mítico, absoluta perla y demás ya está comentado, pero hay que decir varias cosas acerca de esta canción y no todas buenas por cierto, ya que esta fue una de las que más influyó en la mala relación entre Ray y Dave ya que el primero se atribuye la autoría de música y letra y el segundo afirma que la música es suya, así las cosas pasaría a la historia sólo acreditada a Ray, aunque hasta hoy en día Dave la sigue reclamando. Como curiosidad, en la versión single, eliminaron (debido a presiones comerciales) la alusión a la Coca-Cola y cantan “Cherry-Cola”. Así pues, hay dos versiones una con “Coca-Cola” y otra con “Cherry-Cola”. Top of the Pops vuelve de manera descarada al rock y donde Ray emite su recelosa opinión acerca del show business, donde destacan las paradas, cambios de ritmos y sólos de guitarra.
En The Moneygoround estamos ante los Kinks más musichallizados, un tema gracioso, con aires de cabaret, saltarín y divertido. This time tomorrow pasa por ser una joya en si misma, con los aviones de fondo que abren el tema, la melancolía subyacente en todo el tema, las deliciosas armonías vocales, ese punto intermedio entre los acústico y lo eléctrico que tan bien sabían hacer, para luego explotar en una catarsis cuando Ray canta "I don't where I'm going, I don't want to see... I feel the world below me looking up at me" ¡¡¡guauuu!!! A long way form home vuelve a los terrenos de balada acústica y sirve de acertado preparativo para el siguiente subidón de adrenalina que canta Dave, ese Rats, tema muy rockero y extraordinario que nos lleva a la onda que hacían otras bandas a finales de los 60 (Steppenwolf por ejemplo). Apeman sigue la escalada de clásicos, aunque aquí  no deja de ser más  un ejercicio cómico que una verdadera canción, a pesar de su interesante aire pseudo-tropical. Powerman es un tema coescrito por los hermanos Davies de aire muy rockero, y donde Ray lleva la voz principal, mientras Dave hace la segunda voz. Got to be free acaba el disco, un tema de aire country-rock que se emparenta con el inicio del disco cerrando así un disco muy coherente.
En la edición que yo poseo, se adorna con el Lola instrumental y versiones acústicas en demo de Apeman y Powerman.



Hablamos por tanto de un señor disco, que a lo mejor no tenga la magia de Something else, ni la inmediatez de Village Green o la coherencia argumental de Arthur, pero que sin duda contiene muchos de los temas más míticos del grupo y algunas de las partes que más me hacen volar cuando escucho a The Kinks.

Os dejo con el tema Apeman, que tuvo mucho éxito.

4 comentarios:

  1. Lo de este disco es un caso curioso, porque como bien dices no tiene la magia o la coherencia de otros... pero es mejor que ellos. Nadie va a negar ahora que Ray Davies, como Dylan, está obsesionado con que reconozcan su talla como juglar, como relatador de las penas y alegrías de una clase social, pero eso hay que alimentarlo con una buena música. Y eso es lo que hacen los hermanos Davies, como lo hizo Dylan desde su electrificación en el 65: si lo único que quieres son buenas letras, dedícate a la poesía y no a la música.

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    1. Rick: Muy bienvenido a mi espacio de música, debate y humor.
      Es que este disco es muy bueno, y es tan bueno porque hay canciones de un nivel superlativo, y esa es la diferencia.
      Pero Ray Davies es para mi mucho mejor a la hora de hilar letras y música, no hay nadie que describa las cosas de las que habla como él y encima lo haga con una música tan alucinante y diferente.

      Saludos.

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  2. Junto a Arthur mis dos discos de Kinks, los demás tambien, pero estos dos son especiales para mi, de lo mas grande de la creación los Kinks.
    Abrazo y a disfrutar de esa konvención.

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    1. Addison de Witt: Ya sabes que yo tengo Face to face y el Village Green en los altares, como Something else, pero este disco es muy especial, de hecho en su día creo que fue el álbum que me convenció definitivamente de que esta banda estaba a otro nivel.

      Abrazos, ojalá vinieras.

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