martes, 3 de marzo de 2015

Dire Straits - Making Movies (1980)



Dire Straits en 1980 se encuentra en un momento muy dulce, por un lado después de unos comienzos duros y difíciles, son aclamados en medio mundo gracias a sus dos primeros y excelentes trabajos que les han granjeado premios por muchos rincones del planeta (hasta en Australia les declaran mejor grupo de 1978). Por si fuera poco el mismísimo Bob Dylan, reclama la presencia de Mark Knopfler en el álbum Slow train coming como guitarrista solista, donde hace un recordable trabajo. Pero el presente mandaba, y para seguir la escalada, era necesario otro disco, pero no todo era un camino de rosas ya que la banda ya no es tan compacta como antes, ya no está tan unida, y surgen las primeras desavenencias. David Knopfler no aguanta más y deja la banda. Sus motivos oficiales son la política de conciertos llevada a cabo, el intensísimo trabajo al cual se veían sometidos, y la consiguiente falta de creatividad de la banda, que según David, había perdido el norte, las raíces, y se había vendido.
Posteriormente como venganza, Mark dejará fuera de los créditos a su hermano en el álbum, por lo que la banda en esos momentos se queda reducida a trío, de los miembros originales, aunque el teclista Roy Bittan de la E Street Band del Boss, es invitado a las sesiones de grabación y será una pieza muy importante en el resultado. El grupo para la gira del disco se reorganizaría y tendría dos fichajes, Hal Lindes como guitarrista rítmico, americano de California, y el teclista británico Alan Clark.
Para producir el álbum, Mark viaja a New York con su amigo y mánager Ed Bicknell, y eligen a Jimmy Lovine, que lleva el sonido del grupo hacia algo más rockero y americano (no en vano produjo Born to run de El Jefe). Se graba durante el verano y sale a la luz el 17 de octubre de 1980. John Illsley al bajo y Pick Whiters a la batería siguen siendo de la partida.
Haciendo películas es, por otro lado, un álbum circular o cíclico, ya que comienza y termina con homenajes más o menos precisos a la mitología centro-europea de los años 30, simbolizada en verbenas populares, carruseles infantiles y cabarets alemanes.




Tunnel of love abre el disco, una obra maestra en si misma, que comienza con notas nostálgicas de una melodía conocida en tiovivos y barracas de feria, ese Carrousel Waltz de Richard Rodgers y Oscar Hammerstein II, bien definido en los créditos. Ahí está el recuerdo a El tercer hombre, el film de Karl Reisz con la música de Anton Karas, que enseguida viene a la cabeza. El tema inmediatamente vira al rock, para instalarse en el presente de su época, y será sin duda con el paso del tiempo un clásico inapelable de la banda. Un ritmo rotundo, sin fisuras, con los cambios de ritmo geniales, paradas y reinicios gloriosos y un sólo de guitarra que forma ya parte de la historia de la música, de los más bellos que jamás he oído. Romeo and Juliet es el segundo corte, un tema de los viejos románticos que nunca mueren, una canción que siempre pasó a estar en el repertorio de la banda en vivo hasta sus últimos conciertos. Estamos ante una balada soberbia, un tema que sin ser azucarado en demasía, si es algo meloso, pero la narración habla del amor a primera vista, de urgencias y necesidades, es un sueño hecho realidad, la felicidad efímera de una noche, no es por ello menos vivida y disfrutada: "Fui hecho para estar con mi chica, como el saxo fue hecho para sonar en la oscuridad". Skateaway cerraba la primer cara del vinilo con un ritmo marcado, rápido por momentos, en los que se cuela o desliza la voz de Mark, que arrastra palabras y sílabas. Tambores, teclas y guitarra se compenetran de manera fastuosa y se engarzan por derecho, mientras el bajo rellena y enfatiza añadiendo el toque perfecto para que la pieza sea completa. El refrán cantado se repite por dos veces intercalado entre estrofas largas y deslizantes, sentando cátedra. La historia del tema se centra en una reina juvenil de esos días, la patinadora, que cascos en ristre, se convierte en una Dulcinea moderna, campando por sus anchas entre coches y avenidas, a su rollo, a su aire, cabalgando a lomos de su aislamiento y de su inocencia. Mientras lo hace, inventa lances, imagina hazañas, hace películas, castillos en el aire. Las canciones son películas, a su vez los Dj's se encargan de pasarnos películas toda la noche, el rock and roll es también pura evasión, mera imaginación...



 
Expresso love inicia la Cara B con un punteo de bajos que se mezcla con el piano, para de repente entrar la batería con fuerza, también pandereta, en un tema de puro y duro rock and roll, una de las claves del cambio del grupo, y es también uno de los temas donde Roy Bittan está excelso a los teclados, donde sus manos dan ese toque obsesivo, circular e hipnótico. En su letra la ironía y el sarcasmo brillan tratando con cierto distanciamiento la historia de los amantes de Verona: "¿Cómo se puede tomar en serio esta relación, hoy día?". Nunca se ha de olvidar, que Mark era profesor de literatura antes de dedicarse a esto de la música. Hand in hand es una deliciosa pieza con guitarra acústica evocadora, un melodioso y precioso piano, una batería perfecta, más el carnoso bajo, que entre todos juntos construyen una preciosa melodía y una atmósfera precisa hasta que llega el pegadizo estribillo. Tema capicúa, con principio y fin que se corresponden mutuamente. Solid rock es una confesión de cariño al rock and roll, aquí hay boogie-boogie como signo profundo de identidad, aromas del Delta del Missisippi, lejanos ecos del hony tonk, un retorno al pasado mítico y las influencias mamadas muy adentro del rockabilly cincuentero, pero si se me permite hay mucho de los Stones en este tema y tiene un estribillo la mar de pegadizo e inmediato, y todo explota en un caos guitarrero como debe ser.
Les Boys cierra la joya, una canción con miles de sugerencias. Para empezar ese aire a la Alemania pre-nazi-hitleriana de la República de Weimar, a través de un cabaret de exhibicionistas homsexuales y sadomasoquistas, pero ahora es un local donde todo es cachondeo, ya que "los chicos", aunque lucen gorras de las SS y cazadoras de cuero, "no llevan pistolas". Un sorprendente final, pero excelente, de un disco que siempre se me queda corto en duración.



 
En resumen un excelente disco, clave en la discografía de la banda, que a pesar de sufrir reveses internos durante la grabación, contiene muchos de los temas que son esencia del grupo y eran clave en sus directos, simple y llanamente imprescindible.
 
Os dejo con el tema Romeo and Juliet y su casposo vídeo.
 
 

lunes, 2 de marzo de 2015

Los Coronas - Baila Lola (2013)


 
Los Coronas editaron en 2013 el que hasta ahora es su último trabajo de estudio, Adiós Sancho, un compendio magnífico de todos los estilos que unen de maravilla con el rock-surf instrumental que siempre han practicado con diligencia y gran saber hacer. Tanto la música fronteriza, de spaghetti western, como incluso las rancheras.
Uno de los acercamientos más naturales pero que más sorprende es el que hacen al pasodoble, pero realmente ya desde Dick Dale, los Belairs, Sentinals, Trashmen u otros pioneros del rock 'n' roll y surf americanos, hay una base muy importante de música hispana en la que los mismo se oyen aires de pasodoble como de flamenco y otras músicas tradicionales españolas, canciones como The Wedge, Mister Moto, Miserlou, Latinia, Malagueña... Los Coronas han dado una vuelta de rosca más a todo esto, uniéndolo a la influencia de bandas españolas como Los Pekenikes, Los Brincos, Los Relámpagos e incluso Triana... y el resultado son canciones como Baila Lola, incluída en este disco.
 



Os dejo con el vídeo del tema, rodado en gran parte en la Sala El Sol de Madrid.

 

domingo, 1 de marzo de 2015

Los Straitjackets - You send me (Live) (2011)


 
 
Todavía resonando en mi cabeza los ecos del fantástico concierto de Los Straitjackets del jueves en Madrid junto al gran Deke Dickerson. Y escuchando y oyendo todas las tonadas, resulta que hasta se han atrevido a versionear al mísmisimo Sam Cooke. El documento, que para un servidor es impagable, sucedió en el High Rockabilly Pool Party, un festival que se celebra allá por Septiembre en Calafell (Tarragona, Cataluña), y dónde nuestros talentosos amigos despacharon una increíble versión del You send me... sólo en vuestra cabeza estaría la voz del gran Sam.
 
 



Os dejo con este pasote de versión en vivo en 2011.

 

sábado, 28 de febrero de 2015

Blur - Coffee & TV (Live at Hyde Park) (2012)


 
Como casi todos y todas sabréis, la banda británica Blur editan este año nuevo disco de estudio, después de 12 años de aquel Think Tank. Con Graham Coxon reintegrado a la disciplina, parece que podemos esperar algo bonito. Ya en 2012 se reunieron y editaron dos nuevos sencillos por redes sociales, y grabaron un directo en Hyde Park el 12 de agosto, titulado Parklive, haciendo el juego de palabras con su disco de 1994 Parklife.
Es un doble álbum que demuestra la fiabilidad de la banda en directo y que evidentemente tienen canciones buenas para aburrir.




Yo os dejo con el Coffee & TV de aquel disco de 1999 13, en este disco en vivo.

 

Pinchada energizante y sideral de Dj Savoy Truffle en el Pez Eléctrico.


 
Este sábado 28 de febrero Dj Savoy Truffle hará una sesión llena de energía y temas siderales, e intentará poner al día y hacer menear el esqueleto al personal que asista a su pinchada en el Pez Eléctrico. A mis habituales estilos, rock, pop, powerpop, soul, surf, rockabilly, garaje y electrónica, añadiré el toque especial de el último grito que está saliendo a la luz ya en este 2015.
La cita esta noche, a partir de las 23:00h en la calle Pez, 40, metro Noviciado.



Como aperitivo un par de temas.

Primero el American Slang de The Gaslight Anthem del año 2010.

 




Y por otro lado, ese mítico The Boys are back in town de 1976, de los Thin Lizzy.

 

viernes, 27 de febrero de 2015

Pond - Sitting up on our crane (2015)


 
Mientras Kevin Parker sigue mareando la perdiz y haciéndonos muy larga la espera del nuevo trabajo de Tame Impala, la tropa paralela, osea Pond, sigue a un ritmo endiablado y haciendo más grande aún un proyecto que avanza con paso muy firme. Como ya hablé no hace mucho, han editado nuevo trabajo (el sexto ya), del que ya adelanté dos singles, titulado Man it feels like space again, que la verdad me tiene encantado. Aquellos singles (Zond y Elvis' flaming star) daban una buena referencia del disco, pero no una totalidad, ya que si que te dan idea de su tono juguetón y su aire libre cada una en su estilo, pero eso si, sin caer en dispersiones que no van a ningún lado. También su claro y mayor coqueteo con los ochenta, no es en modo alguno tontuno ni molesta a los alérgicos a los 80, y eso es porque en el fondo late un viaje, una lisergia, que la banda sigue afortunadamente manteniendo.
Nick Allbrook y su troupe han hecho un gran trabajo, que aquí siempre será bienvenido. Viva Australia y la localidad de Perth en concreto.
Gracias a Addison de Witt, querido amigo a quien dedico esta entrada.
 



Os dejo con Sitting up on our crane, un tema que demuestra que ese viaje que sigue latente en el fondo no lo han perdido, simplemente le han puesto capitas por encima. Lisergia pura y dura.

 

Concierto Los Straitjackets & Deke Dickerson, Madrid, Sala El Sol, 26-2-2015

Los Straitjackets

 
Espléndida noche la de ayer, en la que íbamos a rendir pleitesía a una banda como Los Straitjackets, que siguen en plena forma, aunque en esta ocasión venían acompañados del simpático y grandullón californiano Deke Dickerson, con quien han grabado su último disco titulado Sings the great instrumental hits!!!, es decir, ha vocalizado muchos de los temas instrumentales que han hecho a lo largo de su carrera Eddie Angel y los suyos, incluídas míticas versiones.



 
La formación actual de los Straitjackets, que siguen teniendo la baja de Danny Amis, se compone de Eddie Angel y Greg Townson a las guitarras (¡¡¡y menudos guitarristas!!!), Pete Curry al bajo y Chris Sprague a las baquetas.
El concierto empezó primero con Los Straitjackets solos, para luego añadirse Deke, volver a quedarse solos y hacer una parte final unidos de total desenfreno.


Los Straitjackets & Deke Dickerson

 
Así sonaron temas ya clásicos del repertorio de Los Straitjackets como Itchy chicken, Tailspin, The Casbah, Tempest, Outta gear, o Jet Set y Space Mosquito de su anterior trabajo Jet Set. Y lo siguen haciendo con sus simpáticos chascarrillos, la manera de aporrear la guitarra de Eddie Angel y esos estudiados movimientos en el que bajo y dos guitarras se mueven al unísino mientras interpretan los temas.




Del disco que han hecho juntos sonaron de manera bestial canciones como Fury, Honky Tonk, Perfidia (en ritmo ska), Kawanga, You can't count on me, etc., además de realizar versiones de clásicos imperecederos como Have love will travel de los Sonics, el Surfin' bird de los Trashmen, California Sun de los Rivieras (momentazo), Batman, el Do you wanna Dance? de Bobby Freeman (donde toda la muchachada salió al escenario a bailar) o aquel Woolly Bully de Sam The Sham & Pharaohs que sonó como último bis.





En definitiva un auténtico espectáculo que terminó haciendo menear el esqueleto a todo el personal presente, en un concierto divertido, revitalizante y de los que no se olvidan en mucho tiempo y con facilidad.
 
Os dejo con el Kawanga, tal y como suena en el disco.
 
 

jueves, 26 de febrero de 2015

R.E.M. - Automatic for the people (1992)

 
 
Al igual que me pasa con algunas bandas importantes que han durado cerca de tres décadas o más, con el grupo de Athens, Georgia, R.E.M., me pasa que distingo tres épocas del grupo. Primero los 80, donde eran un grupo de culto y están auténticas gemas del nuevo rock americano de esa década, desde Murmur a Docmuent o Green. Después tenemos los 90, con la explosión a nivel mundial que supuso Out of time y aquel megahit que fue Losing my religion, pero ojo, en esa década, para mi crucial, la banda edita varios de sus mejores discos, este del que hablo hoy, para mi, por supuesto, Automatic for the people de 1992, pero también Monster o New Adventures in Hi-fi muy destacables, y luego lo que hicieron en este siglo nuevo, hasta su disolución a finales de 2011 con dos últimos discos de muy buen nivel.
Situemos el contexto, la banda en plena vorágine del éxito tenía varias opciones, una cuando eres prisionero del éxito dejas pasar los años y el tiempo y cuando vuelves ya no interesas a nadie, otra opción era publicar lo primero que te viene a la cabeza, que suele ser un refrito de lo anterior y de peor calidad, eso de aprovechar la inercia que se dice, y luego hay una tercera posibilidad, el de seguir tu propio camino, ser corredor de fondo, ignorar las presiones y expectativas creadas, incluso si incluye darle un corte de mangas a la industria como Dios manda, y esto último es lo que hizo el grupo R.E.M. exactamente con este álbum. Lo asombroso es que un disco tan amargo y oscuro, sin pretensiones comerciales ni apenas concesiones a la galería, que no solo fue un gran éxito, sino que se convirtió en su cima artística y popular. Una de esas extrañas ocasiones en las que el poder de una música sensible y emocionante, pero también incómoda y a priori poco accesible para el gran público, conecta de una manera insólita con el espíritu de su tiempo y trasciende barreras para convertirse en un hito generacional. Un disco con un característico sonido rural y emocional de unas canciones pegadas al espíritu de la tierra, que conectan directamente con toda una tradición en la que la muerte, la pérdida, la soledad y el implacable paso del tiempo han sido siempre temas recurrentes.




Drive inicia la joya, un tema que fue el primer single, y que recuerdo dejó descolocado a todo el personal, que esperaba otro hit como en el anterior álbum, y esta era una cancionaca, pero con otros matices, otro estilo, ya que era un tema trágico, majestuoso, intenso y sin estribillo. Guitarra acústica que abre una melodía oscura, casi de tono siniestro y la voz grave y cargada de reverb de Michael Stipe cantando aquello de "Hey Kids, rock 'n' roll, nobody tells you where to go, baby", además de esos violines, violas y cellos que añaden épica. Try not to breathe es una canción más luminosa, más bien acústica en su base, una pieza plácida aunque de letra verdaderamente desoladora. The Sidewinder sleeps tonite sin embargo podría decir que es uno de los temas más radiantes de la carrera del grupo, una diáfana tonada pop, envuelta en violines tremendos y bonitos, además de que Mr. Stipe canta de vicio, incluso a velocidad de vértigo en el estribillo. Everybody hurts es una de las baladas más recordadas del grupo, un hit en su carrera sin duda alguna, siendo un tema realmente sencillo, y es ahí donde radica su grandeza, pocas veces una melodía tan triste y hermosa, mecida por unos arpegios de guitarra y piano tan elementales, ha resultado tan conmovedoramente inspiradora y reconfortante, mientras la voz de Stipe es clara como ella sola, que describe un mensaje de amistad y resistencia ante la adversidad. New Orleans Instrumental No.1 es el tema instrumental que solía incluir el grupo en cada disco y que baja el nivel, pero tampoco desentona en exceso. Sweetness follows es un tema lento, melancólico  y desgarrador armado sobre un órgano mortuorio y una guitarra crudamente distorsionada, evoca desiertos grises y cielos plomizos.
La segunda cara del vinilo se abría con Monty got a raw deal, que se inicia con un bello riff acústico de mandolina del señor Peter Buck, canción vagamente inspirada en el actor Montgomery Cliff, de letra incomprensible y con gran ritmo, paradas y vueltas. Ignoreland es claramente el tema más furioso y rockero del álbum, con Stipe desenmascarando a toda velocidad el auténtico rostro del sueño americano y escupiendo diatribas a diestro y siniestro  entre guitarras potentes y una armónica colérica. Star me kitten es una canción etérea, de melodía flotante, como si estuviéramos en el limbo y esperando al gran final del trabajo. Y llega Man on the moon, joya entre joyas, un homenaje de Michael al cómico Andy Kaufmann (ídolo de adolescencia), con una melodía preciosa, con su puente y un estribillo descomunal y pegadizo, es una composición soberbia de principio a fin y donde Mike Mills hace unos coros de caerte de espaldas. Nightswimming es otra burrada de tema, donde ese piano que hace la melodía desde el inicio en tono descendente es arropado por unos arreglos orquestales elegantes y muy delicados (la mano de John Paul Jones se nota), una canción que es canela en rama. Fin the river echa el cierre, y ¡¡¡qué final!!! reverenciado al mismísimo Neil Young (ecos de After the gold rush) con un estribillo redentor que permite llegar a la conclusión del viaje con un destello de esperanza y el corazón medio purificado, mientras el piano acompaña de vicio.
 



La lección magistral de clasicismo y creatividad insobornable impartida por R.E.M. en esta obra, fue recibida con alborozo por la crítica, consciente desde el principio de que se encontraba ante una obra destinada a marcar una época, y por el público, en plena efervescencia del grunge curiosamente, que en aquel momento dominaba la escena, pero esta banda y su tren de largo recorrido eran una cuestión de otro curso, de otra historia... gloriosa. 
 
Os dejo con el vídeo del tema The Sidewinder sleeps tonite.
 
 

Pinchada vitamínica de Dj Savoy Truffle en Macondo.


 
Mañana viernes 27 de febrero, Dj Savoy Truffle realizará una sesión de lo más novedosa, entretenida y atractiva, llena de energía y vitaminas en la que dará cabida a todas las novedades discográficas recientes de calidad, además de abarcar también a los estilos de mi cosecha propia, es decir, rock, pop, powerpop, surf, soul, garaje, rockabilly, electrónica, etc..
La cita es en Macondo Rock & Roll Bar, Plaza de la Morería, 1, Metros La Latina u Ópera.
 




Y como aperitivo vamos con un par de temas.

Primero el When you find out de The Nerves del año 1976.

 




Y por otro lado, ese tema que tanto ha gustado en mi programa de radio de los galeses Manic Street Preachers, el Sepia de 1996.

 

miércoles, 25 de febrero de 2015

Manic Street Preachers - Know your enemy (2001)


 
En 1998 y con su disco This is my truth tell me yours, los galeses Manic Street Preachers alcanzaron su techo a nivel comercial, con un buen disco donde se tiraron más hacia los arreglos orquestales y pulieron ese lado de punk-pop, con muy buenas canciones claro está. Para demostrar que todavía tenían vena agresiva, punk y rockera editaron en el año 2000 el Ep Masses against the classes, previo al lanzamiento de Know your enemy, en 2001, un trabajo extraordinario, con muchos más matices que el anterior e infravalorado de manera asombrosa, para mi sin duda uno de los mejores discos de su trayectoria.
Hablo de un disco diverso, intenso, con bastante carga política (algo común en la banda), dónde hay piezas de garaje-rock, pop-rock, punk-pop, coqueteos simpáticos con la música de baile, y un sinfín de géneros bien mezclados, en un trabajo de largo minutaje que para nada se hace denso, sino muy disfrutable. Pero ante todo tenemos canciones de un nivel muy alto, composiciones donde si es necesario meter trompetas y vientos, se hace adecuadamente, y en esto seguramente habrá que dar su justo valor a la producción de Dave Eringa. No olvidar, que después de la extraña desaparición de Richey James en 1995, la banda seguía siendo un trío.
La obra pintada por el artista Neal Howells para la portada de Know Your Enemy (sobre un cartel electoral de los Tory) causaba todo un revuelo en su Gales natal y como no, en toda Gran Bretaña.
La forma en que Manic Street Preachers empezó su gira internacional en el 2001 es difícil de superar en el mundo del rock'n'roll, pues se convirtieron en el primer grupo de rock occidental en actuar en Cuba. El concierto fue un momento increíble e inspirador, más surrealista si cabe por la presencia de Fidel Castro, el dirigente que más tiempo llevaba en el poder en el mundo, quien permaneció allí durante todo el concierto y se reunió de nuevo con la banda al día siguiente. Manic Street Preachers fueron unos embajadores magníficos y los cubanos respondieron con mucho calor y respecto mutuo.
 



El disco empieza con Found that soul, vibrante tema de garaje-rock con teclados muy saltarines y presentes, mientras la voz de James Dean Bradfield escupe y desgarra, para luego llegar al estribillo pegadizo, también destacables los cambios de ritmo y el sólo de guitarra. Después de un comienzo tan arrollador, viene Ocean Spray y cambian de registro al pop melódico con base acústica y un muy marcado cambio de ritmo para el castañazo guitarrero después del estribillo y ese sólo de trompeta que queda de lujo. Intravenous agnostic es una canción de punk-pop, con fuerte base guitarrera, que recuerda mucho su primer época noventera también con muy buenos cambios de ritmo y un excelso Sean Moore a la batería. So why so sad fue el primer single, y parece que vienen los renos en Navidad, pero a mi me parece un tributo en toda regla a los Beach Boys, con esos coros y armonías vocales tan destacables, además de esos teclados humeantes. Let Robinson Sing es un tema acústico comandado por la voz de James Dean Bradfield hasta la irrupción del estribillo, con una melodía preciosa y una atmósfera muy conseguida (fue single). The year of purification es una canción pop, muy en la onda del anterior trabajo, del que no reniegan ni mucho menos, pero quizás con menos épica y más llevadero, ligero en su estribillo. Wattsville Blues con un inicio de base programada y voz distorsionada a posta, es un gran experimento donde mezclan base blues, con electrónica y una letra en tono rap. Miss Europa Disco Dancer es un homenaje en toda regla a los Bee Gees de los 70, un guiño que les queda de lujo y que hace una transición perfecta entre la primera parte y la segunda del disco.
Dead Martyrs vuelve a la senda rockera, retomando la línea estupenda que domina el álbum, pieza extraordinaria con letra reivindicativa de mártires muertos, que cayeron por lo que pensaban. His last painting es un medio tiempo genial, un tema pop donde la voz del cantante destaca por si sola. My Guernica (con referencias al cuadro de Picasso) es otro tema de garaje-rock con estribillo pegadizo y en la onda del primer tema del disco con guitarras muy presentes. The Convalescent es una canción de pop-rock de una calidad irreprochable, con sus paradas, sus vueltas al ritmo, y la voz de James Dean extraordinaria. Royal Correspondent es una canción eminentemente acústica, que adquiere tono eléctrico a medida que avanza y llega al estribillo. Epicentre (les gustan los temas de terremotos al grupo, ya en 1998 escribieron Tsunami) es un gran tema pop-rock, un medio tiempo de altos vuelos que la banda borda, con unas líneas de bajo de Nicky Wire fantásticas. Baby Elian hace referencia al niño cubano y el lío que se montó con su vuelta a Cuba (de aquí partió la invitación de Fidel para el concierto de la banda en el país caribeño), un tema de corte pop, con un estribillo de vicio y muy pegadizo. El disco se cierra con un tema de rock de corte clásico, el Freedom speech won't feed my child, en el mejor estilo del grupo, gran cierre del disco, pero que oculta una joya pasados unos minutos, la versión de We are all bourgeois now de la banda McCarthy, un final abrumador.



 
En definitiva, un álbum poco entendido en su momento, ya que probablemente el público que les compró a saco su anterior trabajo, no conocía la trayectoria del grupo y sus múltiples aristas, de hecho yo siempre digo que este disco es como un pequeño Greatest hits de la banda, ya que justo después lanzarían su primer recopilatorio oficial.
 
Os dejo con dos temas que fueron singles a la vez, y que demuestran la variedad del disco, primero Found that soul que abre el álbum.
 
 





Luego So why so sad (que vienen los renos).

 

martes, 24 de febrero de 2015

Franz Ferdinand - You could have it so much better (2005)


 
No sobrepuestos aún del bombazo que fue su primer disco, y aquel primer single rompedor y rompepistas que fue Take me out, en 2004, la banda escocesa Franz Ferdinand editaba su segundo y para mi magnífico trabajo que tenía la cualidad de reforzar lo que ya venía del primero y por si fuera poco abrir el campo a más detalles, siempre con un sello de calidad inconfundible. Es decir, tenemos ritmos frenéticos, sonidos angulares, voz genial y letras con ironía, e influencias que van desde los Kinks, hasta Television, pasando por Talking Heads, Blur, Roxy Music o el mismísimo Bowie, donde la mezcla musical es un agitado reciclaje de brit-pop, dance-pop agarajeado y punk-pop. Pero lo mejor de todo, es que ha habido casos de bandas que se han dado el piñazo en su segundo trabajo, pero este no lo es, ya que estamos ante una banda con personalidad propia y sobre todo con grandes canciones (algo que hace que nadie se despeñe).
Kapranos y los suyos habían endurecido las guitarras, sonaban más punk y ampliaban su paleta estilística sin alterar la esencia de su sonido, ahí estaba la clave de este álbum, además de que las canciones vigorosas se combinan con las lentas manteniendo el equilibro a lo largo del trabajo. El diseño de la cubierta del álbum, fue el retrato de Lilya Brik de Alexander Rodchenko de 1924.
 


 
Comienza el disco con The Fallen, un atronador tema, explosivo diría yo, con un duelo de guitarras angulares, sonidos fuzz, delirante tempo, sección rítmica brutal con Bob Hardy al bajo bestial y Paul Thomson muy destacado a la batería, la banda sonando a mil por hora con una letra compleja y esos la, la, la en los coros (muy Blur). Sin descanso viene el que fue primer single Do you want to, un excelente corte de incitación sexual con incisivos riffs guitarreros, pegadizo estribillo y un animado ritmo propicio al bailoteo, un tema rotundo de principio a fin. This boy es una trotona canción, de tono sombrío pero muy bien desarrollada, estilo punk de finales de los 70 (Buzzcocks o Undertones) y donde Kapranos dice que quiere un coche de los buenos para ser como "ese chico". Walk away sirve de medio tiempo excelente, canción romántica y con letra de desamor de gran factura melódica, sonidos acústicos, y ese eco a los Kinks que siempre engrandece cualquier pieza. Evil and a heathen es otra canción punk-pop con agresivo estribillo, voz distorsionada y potente interacción en la instrumentación, subiendo de nuevo el ritmo del disco. You're the reason I'm leaving es un fantástico tema donde el grupo demuestra su talento a la hora de variar y manejar ritmos mezclando con voces y coros (influencia de Ray Davies patente). En Eleonor put your boots on vemos el lado más beatle del grupo (que también lo tiene) con esa entrada de piano y su tono acústico, y una melodía muy reconocible. Well that was easy vuelve al ritmo frenético, con unos cambios de ritmo brutales, esos coros tremendos y vuelta a subir el tono del álbum. What tou meant se reitera en el ritmo alto con un inicio bestial, donde destacan las guitarras sin duda. I'm your villain con su ritmo funk, su destacable bajo y su brutal batería es un tema rotundo de principio a fin, para mi una de las joyas del álbum sin duda alguna, con todas las mejores características de la banda elevadas a la enésima potencia, como cambios de ritmo increíbles, afiladas guitarras y un feeling sexual en la letra alucinante. You could have it so much better es la canción que da título al disco, que es otro tema fuerte, agresivo en la melodía y en las guitarras, furioso punk-pop. Fade together es la única pieza que baja algo dentro del enorme disco, con cierto aire beatle, pero demasiado tenue para lo antes oído. Y para rematar Outsiders, un temazo bailongo, con ritmo a medio tiempo fantástico, donde Nick McCarthy se luce no sólo con la guitarra sino también con los teclados, estribillo muy pegadizo y de aire ochentero.
 



En definitiva un segundo disco brutal, que deja claro que esta banda no era flor de un día ni mucho menos y que además poseen algo que les hace tener una capacidad ilimitada, y es grandes canciones e influencias estupendas, dos cosas básicas a parte de un directo descomunal, os lo dice uno que les ha visto cuatro veces y nunca ha parado de bailar.
 
Os dejo con el tema Do you want to.
 
 

Cuarto programa de radio de Dj Savoy Truffle (Tercero en Cebollas Verdes)

 
Savoy Truffle, este amigo blogero vuestro, y a la vez Horacio Pinchadiscoa, ha hecho su cuarta incursión en las ondas hertzianas de la radio, en concreto he ido de invitado al programa de mi amigo Dj Sónico Mariano Arias "Cebollas verdes" por tercera vez, en la emisora Radio Ritmo Getafe (99.9 FM). El programa gira entorno a Rarezas, Descartes, Caras B y versiones dónde la selección es mía, con una aportación del conductor del programa. Tiene fecha del 23 de febrero de este 2015, día en que salió al aire.
 

 
 
Los grupos de los que hablo son Foo Fighters, The Doors, The Black Crowes, Manic Street Preachers, Muse, Nylon 66 y Sexy Sadie. Se trata de una segunda parte del programa anterior, en donde incido en versiones, rarezas y caras B muy de mi gusto y que no son habituales en muchas emisoras.
Espero que sea del agrado de todos y todas aquellos que les deis al play.




 
Aquí os dejo con el programa.
 
 

lunes, 23 de febrero de 2015

Ambros Chapel y su nuevo trabajo The Last Memories.


 
Ambros Chapel, grupo valenciano, editó en diciembre de 2014 The Last Memories, su tercer trabajo que salió 3 años después de Contants are changing, que entre medias estuvo salpicado con un EP de tres temas, Electric Eye, que hizo más corta la espera.
En este nuevo artefacto sonoro tiene las señas de identidad del grupo, un sonido elegante y a la vez misterioso y oscuro, a parte de referencias cinéfilas. Esa mezcla oscura del rock melódico con la electrónica clásica, con una tendencia al pop denso y a la new wave post-punk sigue presente de forma más acentuada en este nuevo disco. Ecos de Joy Division, de el Bowie más innovador, con unas potentes guitarras y un robusto sonido les hacen posicionarse en una muy buena posición para asaltar el mercado británico.
La banda se compone de Pablo Casero a la voz y guitarra, Alfred Sanchís al bajo, Óscar Vadillo a la guitarra y coros y José Rodríguez a la batería.
 
 


Yo os dejo con el tema Brazil, un gran tema de aire oscuro ruidos extraños al inicio, para que entre la voz de Pablo y desgrane esa melodía interesante y tenebrosa.

 

La Gran Esperanza Blanca editan Tren Fantasma.


 
La banda que comanda Cisco Fran, fue concebida en Mallorca allá por los años 80 cuando hacían la mili, y desde entonces y asentados en Valencia llevan décadas haciendo grandes discos. En su nuevo trabajo, "Tren Fantasma" la música de raíz americana es la base, hecha con sentimiento y buenas letras.
En su anterior disco, Derrota, de 2013, la banda mostraba un lado reflexivo y maduro que lidiaba con vaivenes emocionales y existenciales, y que en este nuevo álbum va en la misma onda, pero con un empaque de los temas más robusto y eléctrico.
Después de 30 años de vida, la formación es de nuevo la original con la reincorporación de Chiti Chitez al bajo, junto a la batería de Chuso, la guitarra eléctrica de Spagnolo Ferocce y la acústica, armónica y voz de Cisco Fran.




Yo os dejo con el tema El Chico del Tren, en una actuación en vivo en la sala Russafa, en abril de 2013, que es una adaptación al castellano del tema tradicional americano Railroad boy.

 

domingo, 22 de febrero de 2015

Green Day - Tired of waiting for you (1994-2002)



En el año 2002 Green Day editó Shenanigans, un álbum recopilatorio lleno de versiones, rarezas y descartes. Toda buena banda tiene canciones denostadas, ocultas o que en su momento no quisieron sacar a la luz, a la vez que demuestran sus influencias haciendo versiones de las bandas que realmente les han influído. Y claro, un grupo de punk-rock como este tiene a los Ramones, los Who y como no a los Kinks, como referencia, de los cuales hicieron su cover de Tired of waiting for you que era cara B de Basket case de 1994. Una extraordinaria cover que no aporta nada especial en realidad, pero que le dan un toque más acelerado y rockero con respecto a la original.


 
 
Os dejo con la versión de los americanos.
 
 

sábado, 21 de febrero de 2015

Thom Yorke - Harrowdown Hill (2006)


 
En el año 2006, el líder de Radiohead editó su primer disco en solitario, The Eraser, un álbum realmente bueno, con aires electrónicos claros pero que no oculta, si acaso superficialmente, unas extraordinarias composiciones. Aquí se une como casi siempre, a su eterno compañero a la producción, Nigel Godrich. Yo me detengo en el tema Harrowdown Hill, que es un lugar en Oxfordshire, donde se encontró el cuerpo de David Kelly muerto en 2003, el experto en armas químicas y asesor del Gobierno británico. Recordemos que la supuesta posesión de armas de destrucción masiva por parte del régimen de Saddam Hussein, llevó a invadir Irak entre Estados Unidos y Gran Bretaña. Kelly era un ciudadano polémico, ni más ni menos que el hombre que informó a la BBC, la cadena pública de medios de comunicación, de que el ejecutivo de Tony Blair había exagerado el dossier sobre las armas de destrucción masiva que Irak poseía para justificar la guerra contra este país. Se hizo ver como que se había suicidado, esa fue la explicación oficial, pero las conspiraciones no tardaron en salir a montones.
En una entrevista con The Globe and The Mail, Yorke dijo: "El gobierno y el ministerio de defensa... eran responsables directos de la muerte de él y eso puso en posición que los llevaría a semejantes decisiones. Me he estado sintiendo realmente incómodo sobre esta canción últimamente, porque era una tragedia personal y el Dr. Kelly tiene una familia que todavía se siente afligida. Pero también sentía que no escribirla habría sido peor."
En alguna otra entrevista Thom Yorke dijo que era la canción más furiosa, líricamente hablando, que había escrito en su vida.
Este fue el segundo single del disco, inicialmente sacado de una parte de la web de Radiohead y posteriormente publicado por internet en su día, un tema realmente impactante por su letra y su construcción musical, a base de sonidos electrónicos y bases programadas que acompañan la magnífica voz de Yorke que canta desde muy adentro y de manera excepcional.
 

 
 
Os dejo con la letra y el vídeo de este temazo.
 
Don’t walk the plank like I did
You will be dispensed with
When you’ve become inconvenient
 
Up on Harrowdown Hill
Near where you used to go to school
That’s where I end, that’s where I’m lying down
 
Did I fall or was I pushed?
Did I fall or was I pushed?
Then where’s the blood?
Then where’s the blood?
 
I’m coming home, I’m coming home
To make it alright, so dry your eyes
We think the same things at the same time
We just can’t do anything about it
We think the same things at the same time
We just can’t do anything about it
 
So don’t ask me, ask the ministry
Don’t ask me, ask the ministry
We think the same things at the same time
There are so many of us
So you can’t count
We think the same things at the same time
There are so many of us
So you can’t count

Can you see me when I’m running
Can you see me when I’m running
Away from there, away from there
 
I can’t take the pressure
No one cares if you live or die
They just want you gone
They want me gone

I’m coming home, I’m coming home
To make it alright, so dry your eyes
We think the same things at the same time
We just can’t do anything about it
We think the same things at the same time
There are too many of us
So you can’t
There are too many of us
So you can’t count

It was me led into the backroom
Harrowdown Hill
It was me led into the backroom
Harrowdown Hill
It was a slippery, slippery, slippery, slope
It was a slippery, slippery, slippery, slope
I feel me slipping in and out
Of consciousness
I feel me slipping in and out
Of consciousness
I feel (erased)
 
 

viernes, 20 de febrero de 2015

Redd Kross - Show World (1997)



Aquí está el disco con el que me metí a fondo con Redd Kross, el álbum que me los descubrió, de hecho fue oírlos en la radio presentar este artefacto sonoro en el Festimad del año 1997 y correr al día siguiente disparado a la tienda de discos más cercana a hacerme con esta joya. Y no me equivocaba, de hecho la primera escucha me dejó dado la vuelta, ya que contenía powerpop de muchos kilates, rock a paladas que mezclaba influencias tanto de Beatles como de Stones, Kiss, el glam, baladas al estilo de la banda y sobre todo las voces de los hermanos McDonald, porque Jeffrey lleva la voz cantante, y toca guitarra, pero los coros que le hace su hermano Steven, además de las líneas de bajo brutales que despacha, son alto copete, y completando el cuarteto Eddie Kurdziel a la guitarra solista y Brian Reitzell a la batería.
4 años habían pasado de su anterior y buen trabajo Phasehifter, pero aquí se superan a si mismos y golpean con mucha fuerza, dan un puñetazo fuerte y dejan claro quienes parten la pana en el powerpop. Por otro lado, el haber descubierto este trabajo en primavera, me hace querer que llegue esa estación, ya que siempre recuerdo la primera vez que lo escuché (en aquellos años El Festimad se celebraba en el mes de mayo en el Soto de Móstoles, ¡¡¡qué tiempos!!!) como las alergias proliferaban entre mis amistades, pero yo era inmune y sonaban los californianos.
Estamos ante trece sputniks que van directos a la yugular, desde el primer tema, melodías que te embelesan y que te elevan al cielo. Pero sobre todo está el estado de ánimo que transmitían a un joven por entonces Savoy (que navegaba con más pena que gloria por la veintena) esos temas, y eran de un buen rollo y un espíritu positivo que te hacían olvidar los problemas, y salir lo findes a quemar la ciudad (en el buen sentido).



 
Abre el fuego Pretty please me, que es una versión de la banda angelina The Quick, que editara este tema en 1978. Pero claro comparas la original con la versión, y no hay color, Redd Kross la hacen suya con unas furiosas guitarras comandando el inicio, que marcan el ritmo para entrar ambas a saco y luego esa voz de Jeff, para que remarque un estribillo brutal, además del sólo final de guitarra descomunal. Stoned es un tema bailable, melenas al viento, melodía juguetona, y riffs de guitarra envolventes y donde los teclados de Gere Fennelly hacen el tema dulzón como el azúcar. You lied again vuelve al punk-rock y ese aplastante riff inicial que te deja contra la pared, para que llegue el estribillo y salga el lado más powerpop de la banda. Girl God es una balada de toque acústico en el inicio, al que luego se suman guitarras eléctricas, para con unas armonías vocales bestiales desarrollar el tema con la ayuda del piano. Mess around es una joya de powerpop en si misma, rollo sesentero a tope, aire beatle por los cuatro costados, una melodía brillante, estribillo descomunal, armonías vocales insuperables... ¡¡¡PELOS DE PUNTA!!!
One chord progression es donde vuelven las guitarras a todo trapo, un tema efectivo y bien resuelto con un estribillo muy pegadizo, y las melenas se vuelven a soltar. Teen competition es trotona, machacona en los ritmos, eso si, con melodía y estribillo que nunca faltan. Follow the leader otro tema beatle genial, con esa voz de Jeff lennoniana a tope (onda A hard day's night por dios), y los riffs y punteos de guitarra fantásticos, para en la parte final tener ese desenfreno de distorsión que tanto les gustaba (tema claro de directo). Vanity mirror vuelve a subir el tono, aunque aquí las influencias son más setenteras, con un teclado hammond muy presente, y lleno de subidas y bajadas, paradas y vueltas. Secret life es otra perla, tema macartniano, melodioso, con el piano del inicio, hasta que llegan voces, instrumentos y ese estribillo genial, un tesoro de tema que gana mucho con las escuchas (fue single y todo).
Y llega la última triada de temas, con Ugly town primero, powerpop dulce, maravilla de principio a fin, con estribillo pegadizo y la banda sonando como un reloj. Get out of myself te deja claro que el final de disco no sobra para nada, otra bombaca directa al corazón, aquí hay powerpop que te vitamina y te da la vida, ¡¡¡qué manera de cantar dios santo!!! Kiss the goat remata la triada y el disco, con esa guitarra slide, y dejando claro que aquí se rockea hasta el final, tema muy stoniano.


 
En definitiva un disco imprescindible de Redd Kross, para mi sin duda, su obra magna, a la que desde luego acudo cada vez que quiero hipermineralizarme y megavitaminarme, para que mi alma no se hunda y pueda seguir respirando (me lo sé de memoria). Recomiendo eso si, su escucha a alto volumen, como ponía en las contraportadas de algunos viejos vinilos.
 
Este texto fue escrito por mi para Exile Sunterranean Homesick Magazine y ahora reposa en mi espacio.
Os dejo con el tema Stoned.
 
 

The Kinks - Scattered (1993)



The Kinks, con la banda reformada a cuatro miembros de nuevo, con Ray Davies cantando, tocando guitarra y teclados, Dave Davies a la guittarra solista y coros, Jim Rodford al bajo y coros y Bob Henrit a la batería, edita en 1993 Phobia, su último disco para la discográfica Columbia y último de estudio hasta la fecha. Hablamos de un buen disco, pero completamente denostado en su momento, que ni siquiera permaneció una semana en la lista del Billboard americano, allá por el puesto 166, algo que por desgracia ya venía siendo habitual para la banda inglesa. En el Reino Unido era peor la cosa, ni siquiera entró en las listas. En cuanto a los sencillos del disco, Only a dream se quedó a las puertas de entrar en listas, y ante su escaso tirón, Scattered que estaba destinado a ser el último single se quedó en cajas, a pesar de haber sido publicitado en radio y televisión, por lo que no llegó a las tiendas, luego con el tiempo aparecieron copias en el mercado de coleccionistas (bendito el que tenga alguna). Era evidente el final con la discográfica que rescindió el contrato en 1994, año en el que sacan su primer versión del acústico-guitarrero To The bone en su propio sello Konk, pero esa es ya otra historia.
 



Yo rescato hoy el tema Scattered, colocada al final del disco, un tema alegre y dicharachero, que me parece estupendo y muy llamativo, con unas armonías vocales preciosas y una melodía y ritmo muy destacables.

Os dejo con el vídeo y os emplazo a la III Konvención de los Kinks en España, que tendrá lugar este 21 de marzo de 2015 en Madrid. Gracias a Manuel Recio, a quien dedico la entrada.

 

jueves, 19 de febrero de 2015

35 años sin Bon Scott.


Hoy, hace justo 35 años moría Bon Scott el primer gran cantante de AC/DC, sustituto de Dave Evans, el que cronológicamente fue el primero, y no puedo sino sentir enorme pena. Es increíble que hace ya tanto, nos dejara quizás una de las voces más auténticas del rock and roll de todos los tiempos. Su característica principal es que era un dotado para este menester, su voz estaba hecha para el rock and roll, y su simpatía por el alcohol terminó por educar de forma definitiva su gran registro vocal, y lo que es más negativo, nos privó de seguir escuchándole al frente de la formación. Uno de los cantantes más genuinos del rock and roll, del que por lo menos podemos disfrutar de su enorme legado.


El bueno de Bon era escocés, aunque desde pequeño su familia emigró a Australia, por eso en algunos temas se introducían gaitas, y en sus conciertos saliera con esa típica falda escocesa, que no llevaba nada debajo. Su periplo con la banda empieza en 1974 y desde ahí hasta su desgraciada muerte el 19 de febrero de 1980, participó en la época de mayor esplendor compositivo de la banda y firmando algunos de los mejores discos de rock and roll de la historia, porque como siempre digo, AC/DC es puro y duro rock and roll, para mi incontestables Let there be rock, Powerage o Highway to hell.
 




Os dejo con el tema Rock and roll Damnation de aquel Powerage de 1978, aquí el 8 de junio en Top of the Pops de la BBC.

 

miércoles, 18 de febrero de 2015

The National - High Violet (2010)



The National, en el año 2010, editó la que en su momento se consideró obra magna, definitiva y demás calificativos gloriosos por parte de crítica y público, de la banda de Ohio, hace ya años asentada en Brooklyn, New York. Pero no hay que olvidar que este disco era el sucesor de Boxer, un auténtico puñetazo en la mesa en 2007, y que entre medias, la edición de The Virgina EP, nos dejó saciados a la espera de este artefacto. En el momento de la salida de este disco, muchas voces dijeron que no superaba a Boxer, a día de hoy, cada uno tendrá su pensamiento y su opinión, pero a mi este álbum me parece impresionante, muy redondo, muy bien acabado y quizás falto de un single rompedor que si tenía el anterior trabajo, pero que no le hace falta ya que una de las grandes virtudes de High Violet, es que suena todo muy compacto, todos los tema muy por igual y de muy alto nivel en cada instante.
Con un estilo y sonido completamente consolidado, propio, personal e intransferible, totalmente adulto y de factura impecable, tal vez la banda dio un giro más épico a sus canciones. De lo que no cabe duda y tal vez sea de las cosas más destacables del álbum, es el trabajo extraordinario de Bryan Davendorf a la batería, además de la voz de barítono de Matt Berninger que sigue estremeciendo y emocionando a partes iguales. Hay pocas bandas, que entiendan la melancolía de la manera que lo hace este grupo y para mi gusto, con discos como este, hacen que los adore ya para siempre, además de su manera de transmitirlo, que sobre todo puedes apreciar en sus directos.



 
Terrible love inicia el disco, una canción espectacular con un increscendo brutal que va de menos a más y estalla con la potente percusión y grandes armonías vocales, una joya para empezar con un aire distorsionado a posta en todo el minutaje. Sorrow es una canción misteriosa y tenebrosa, con ese inicio de las escobillas de la batería y la voz, su aire oscuro en absoluto le resta belleza, típica pieza que va creciendo con cada escucha. Anyone's ghost es una canción donde la sección rítmica se sale, tanto bajo como batería, a la vez que la voz desarrolla la melodía, y ese estribillo pegadizo. Little faith con un inicio ruidoso, nos lleva a una melodía de medio tiempo, otro tema de esos que bordan y que va creciendo con cada escucha. Afraid of everyone es de esos temas que te dejan pasmado, momento álgido y cumbre compositiva, un tema adictivo, misterioso, una inquietante y tenebrosa intro con armonías vocales es la antesala a una canción con ritmo donde una buena y acompasada percusión, guitarra acústica, órgano, teclados, conjunto de vientos y guitarra distorsionada, lo convierten en una maravilla y una delicia para los oídos. Bloodbuzz Ohio es otra joya de la corona, quizás más luminosa y épica, donde batería y guitarra distorsionada acompañan a la tremenda voz de Matt, junto a la melodía que marca el piano y los vientos.
Lemonworld es un tranquilo y oscuro tema, y de, porqué no decirlo, transición preciosa entre partes gloriosas del álbum. Runaway, que en principio iba a llamarse Karamazov (por la novela de los hermanos Karamazov) es una canción lenta, un poco minimalista, pero de una belleza grande, y muy emotiva, con un final glorioso cuando entran los vientos en el estallido final. Coversation 16 crea una atmósfera superior desde el inicio, tema embriagador como pocos, donde la batería se vuelve a salir, y el órgano más las armonías vocales en segundo plano y esas guitarras distorsionadas constantes hacen el resto. England es otra locura de tema, con ese inicio de piano y violín, que nos introducen la melodía, más esa voz descomunal de Matt, una canción que me transporta y me hace viajar, para que la solemnidad y la épica hagan el resto. Vanderlyle Crybaby Geeks cierra el disco, y es una nana, preciosa, donde Matt lo hace casi todo, y se ha convertido en el final de sus conciertos dónde la cantan a pelo con el público.
 



 
Un álbum en definitiva imprescindible, ya que si te viene una persona neófita en el grupo y te pregunta porque disco empezar, yo le diría que este sin dudarlo, ya que aquí la banda alcanza su madurez plena, tanto en letras como en composiciones, ya sean más rápidas o más lentas, y desde luego un disco que con las escuchas se convierte en la categoría de obra maestra.

Os dejo con el vídeo de Conversation 16.