jueves, 24 de abril de 2014

Mando Diao - Black Saturday (2014)



 
 
Mando Diao, que llevaban ya unos añitos calmados, vuelven, hace unos meses lo anunciaron, con nuevo disco titulado Aelita, del que harán la gira mundial correspondiente. Lo que no esperaba es que los chicos suecos viraran tanto en su estilo hasta parecer irreconocibles, ¿dónde están esas melodías que les hicieron un grupo bastante decente de pop-rock con buenas influencias sesenteras? Pues perdonadme, pero parecen haberse esfumado a tenor de el primer adelanto titulado Black Saturday... todo indica que los chavales han pisado mucho las discotecas en este tiempo.
 
Os dejo con el vídeo de este tema, y juzgad vosotros mismos.

 

miércoles, 23 de abril de 2014

Pinchada de Dj Savoy Truffle dedicada a Parálisis Permanente en Polyester Bar.



 
Este viernes 25 de abril Dj Savoy Truffle hará una sesión dedicada al grupo Parálisis Permanente, uno de los mejores de los años 80 y que desgraciadamente menos tiempo duró por la pérdida demasiado temprana de su líder Eduardo Benavente. Además la sesión será acompañada por grupos de la época como Gabinete Caligari, Radio Futura, Alaska & Pegamoides, etc... La cita será a partir de las 23:30 en Polyester Bar, Travesía de San Mateo 10, Metro Tribunal o Alonso Martínez.




 
 
Parálisis Permanente encarnan la leyenda negra del nuevo rock que se hacía a principios de los 80 en España. El grupo surgió como una idea de Nacho Canut que no veía totalmente satisfechas sus inquietudes en los Pegamoides, protagonizada por Eduardo Benavente, que se creyó a fondo la película y la llevó a término hasta sus últimas consecuencias. Su misión era implantar el after-punk en nuestro país (ellos habían flipado en conciertos de Killing Joke y similares) y así lo hicieron con su primer single "Autosuficiencia", un tema simple y perfecto interpretado con energía y fervor. Dicho tema venía en un EP compartido con Gabinete Caligari (en esa época era muy habitual compartir un EP). Después vendrían más singles como Quiero ser Santa y otros más luego el LP El Acto, dónde Nacho ya había dejado su puesto a Rafa y Ana Curra. En los conciertos el carisma de Eduardo era increíble y el grupo tenía mucha fuerza y consistencia. Luego la tragedia del accidente de tráfico. Su último single fue "Nacidos para dominar" en 1983. A partir de ahí lógicamente se disolvieron.





Os dejo con un par de temas que sonarán en la sesión.

Primero con el tema Nacidos para dominar de 1983, en su actuación en Musical Express.

 




Por otro lado un tema de sus grandes amigos y compañeros de sello al principio en Tres Cipreses, Gabinete Caligari, el Golpes, su primer single de 1981.

 

martes, 22 de abril de 2014

Eels saca nuevo disco hoy.


 
 
Mark Oliver Everett, el nombre que se esconde bajo el grupo Eels, está a todo trapo y hoy edita su nuevo trabajo, al año siguiente de su espléndido Wonderful, Glorious. Su título "The Cautionary Tales of Mark Oliver Everett". De los temas que de momento se han adelantado, el que me llegó desde el primer momento fue esta barbaridad titulada Mistakes of my youth, una delicia dónde la guitarra conductora y la voz desgarrada de Mark son una pasada totalmente adictiva, de esos temas que no puedes dejar de oír.




 
Por cierto, que la edición Deluxe  tendrá un cd extra de otros 13 temas, seis en directo grabadas en varias emisoras de su anterior disco, Souljacker o Blinking lifgths and other revelations y una versión de Fleetwood Mac.
 
Os dejo con este temazo sideral... y gozad.

 

lunes, 21 de abril de 2014

José Ignacio Lapido - Cuando por fin (2013)

 
 
Uno de los mejores discos nacionales de 2013, fue sin duda "Formas de matar el tiempo" de José Ignacio Lapido, el que fuera líder de 091. Y uno de los temas más redondos y que a mi me gustó desde la primera escucha es "Cuando por fin" cuyo vídeo ha sido realizado en fechas recientes, dirigido por Cristina Ferreiro en blanco y negro. Ese comienzo de guitarra stoniana, da paso a una melodía tremenda que contiene uno de los estribillos mejor rematados de este gran disco.




Os dejo con el vídeo de este temazo que es Cuando por fin.

 

Jack White bate el Record Guinness al disco más veloz.



 
Que Jack White es un verdadero genio, eso no creo que a estas alturas nadie tenga la osadía de discutirlo, que además tiene un sonido identificable plenamente es más que obvio, pero que encima tenga las santas narices de hacer el disco más rápido de la historia, le hace por derecho propio entrar en la leyenda. En el día del Record Store Day, hizo realidad su plan previsto de hacer el disco más veloz del mundo. Según su sello Third Man Records, el primer lote de vinilos de 7 pulgadas de Lazaretto de ayer, se grabó, imprimió, prensó, montó y puso a la venta en 3 horas y 55 minutos. Lazaretto es el single que da título a su segundo disco en solitario, que verá la luz el 9 de junio. Lo mejor del asunto, es que cuando el músico terminó la interpretación del tema en directo en su propio estudio, el máster de las grabaciones se llevó a fábrica para imprimir los singles, cuyo embalaje ha sido ilustrado con fotografías del directo en cuestión.
 




Este vinilo lleva como cara B una versión del clásico de Elvis Presley de 1969, Power of my love. Además y por si fuera poco, White y su grupo acabaron haciendo una actuación de alrededor de una hora, con varios temas que irán en su nuevo disco...
 
El adelanto que hay de ese nuevo álbum se llama High Ball Steeper, y aquí os lo dejo.

 

domingo, 20 de abril de 2014

15 años de Honestidad Brutal de Andrés Calamaro.


 
 
Hace 15 años de la edición de este gran disco, quizás el más completo y de más alta calidad, bajo mi punto de vista, del músico argentino. Grabado entre New York, Miami, Madrid y Buenos Aires, entre los viajes de la gira de su anterior disco "Alta Suciedad". El álbum gira en torno a el tremendo dolor que había sufrido el artista, en su ruptura sentimental con la que entonces era su pareja, lo que provoca un enorme torrente de ideas y composiciones de una clase bestial. Pero es que además, este disco está repleto de frases que me han marcado por mucho tiempo. Me gustan los temas dolorosos como "El día de la mujer mundial", "Las Heridas" o "Más duele", los de derrotismo como "No son horas", o la cumbia vuelta balada "Mi propia trampa", el canto al amor inútil de "Paloma", "Negrita" o "Te quiero igual" o himnos eternos como "Socio de la soledad" o "Cuando te conocí"... 
 
 


 
Compuso 100 temas en un derroche, que la compañía (DRO) le obligó a recortar y se quedaron en 37, luego en "El Salmón" se tomaría cumplida venganza. Referencias a Dylan, Sabina, Loquillo, Stones o Randy Newman... todo junto. Todo cabe en este gran disco, hay rock, pop, reggae, tango, jam-session...
 
Recordemos ese tema titulado Te quiero igual.

 

sábado, 19 de abril de 2014

The Kinks - The Kinks are the Village Green Preservation Society (1968)

 
 
The Kinks es quizás actualmente, y con el paso del tiempo, el grupo que más he llegado a adorar y llegar a tener una auténtica devoción por ellos, podría decir, que mi vida ha sido plena al descubrir de cabo a rabo su discografía, su tremenda discografía, porque hablamos de un grupo que hizo obras maestras absolutas en los 60, teniendo a los Beatles y a los Stones como rivales de lo más feroces, cambiaron el estilo y siguieron facturando joyas en los 70, e incluso en los 80 tuvieron la osadía de competir con multitud de bandas, que en esos momentos dominaban el panorama musical.
En 1968, se meten en el estudio para grabar un disco conceptual, como homenaje por parte de su líder Ray Davies, a la vida en las aldeas inglesas y por tanto a la inocencia e idealización de los tiempos pasados y a su gente. Una de las características esenciales del disco, es que se nota que está pulido al máximo, y que además, la evolución del cuarteto en ese momento alcanza un momento álgido, ya que siempre digo que para mi Face to face marca el comienzo de la cumbre del grupo, en Something else by the Kinks esa evolución es gloriosa, pero en esta obra alcanza cotas supremas. 



 
 
El álbum rebosa nostalgia y melancolía, pero como sólo Ray Davies, con sus majestuosas letras y no menos líneas melódicas, sabe hacer, para al final conseguir un compendio de temas de una factura memorable. El tema Village Green sirvió como base para el disco con esa letra que dice... "I miss the village green, and all the simple people..." ("Extraño la villa verde y toda su gente simple..."). Pero también hay emociones y experiencias de amigos perdidos, memorias, poesía rural, marginación social, fantasía infantil, abandono del hogar, etc... Desde luego, si hay un disco que debe servir de referencia a la hora de componer, uno de ellos sería esta joya mayúscula.
Como le pasa a muchas obras maestras, el disco en su momento pasó bastante desapercibido, además no tuvo nunca un single claro ni definido (quizás un hándicap de los discos conceptuales, que son toda una suite seguida), pero como suele pasar en estos casos, el disco se convirtió en álbum de culto con el paso de los años. 
 
 
 
 
 
Esta sinfonía deliciosa o simplemente tremenda comienza con The Village Green Preservation Society con esas guitarras acústicas y la batería de Avory muy presente, pero curiosamente a mi me parece un tema muy alegre para empezar, desbordando buen rollo. Do you remember Walter, recuerda a un amigo perdido, pero con esa manera de cantar de Ray Davies que te atrapa y los cambios de ritmo descomunales y esa melodía que resuena en tu cabeza... Y llega Picture book, si hay alguien que no le gusta esta canción, que venga que lo pongo fino... pero Dios del amor hermoso... voces, coros, ritmo, GLORIA, eso es componer ¡¡¡guauuu!!! (¿verdad Joserra Rodrigo?).
Johnny Thunder habla de un tipo marginado... el Juanito Truenos que luego en discos posteriores, el propio Ray Davies acogerá como Alter Ego, otra canción de coros memorables y unos cambios de ritmo preciosos. Last of the steam-powered trains es la canción más bluesera del disco sin duda, con ese aire a country también que le queda de lujo. Big sky vuelve a elevarme por encima del suelo unos palmos, y aunque Ray parece un narrador más que un cantante, al principio, es devastador como te cuenta su aceptación estoica de la vida, adoptando ambos roles a lo largo del tema (aquí empieza a gestarse su rama teatral). Si a estas alturas no se han rendido a este grupo... Sitting by the Riverside contínua por la senda de Big Sky, pero quizás de manera más oscura, y con multitud de notas y sonidos sonando detrás. Animal farm es una maravillosa poesía de las que sólo Mr.Davies sabe hacer gala, con esos arranques al cantar, para luego deleitarnos con una melodía soberbia, de las de dejarte clavado y decir "eres el mejor". Village Green es una pieza casi de la época de Mozart, es decir de música clásica, sonando un piano como clavicordio... cosas del melotrón... delicia sideral... La la la la... En Stratruck nos encontramos ante otra descomunal canción, porque lo de esta melodía es abrumador... quizás los Kinks no eran los mejores instrumentistas, pero se dejaban el alma en cada nota... Papa papa paraba... Phenomenal cat es una fantasía para niños, encantadora, como sólo Ray Davies sabe facturar. All of my friends were there es tan rimbombante y tan graciosa que ha pasado a ser joyaca con ese cambio en la melodía, y esa manera de cantar... bufff tela tela telita. Wicked Annabella es el tema más garagero, y psicodélico del disco, poco explotado por el grupo, pero cuando lo hacían era memorable, para describir a la pobre chica. Monica es otra tremenda melodía, donde Ray canta a sus anchas y navega sobre una melodía que le premite jugar. Y acaba esta abrumadora obra de orfebrería con People take pictures of each other, un tema muy animoso y de gran calidad para redondear esta maravilla.
 
 

 
 
En definitiva, una obra conceptual soberbia, donde hay pop, rock, blues, toques psicodélicos, sonidos melódicos y armonías de una calidad superior, con esas guitarras acústicas que te vuelven loco y 15 temas donde no hay altibajos, algo muy difícil de conseguir, y en eso la selección de canciones está clavada. Curiosamente un disco muy poco tocado por el grupo en directo, algo siempre misterioso que le da todavía más aliciente a lo de "disco de culto".
Este post fue redactado por mi para Exile SH Magazine y ahora lo pongo en mi espacio.
Os dejo con esa maravilla que es Picture book.
 

viernes, 18 de abril de 2014

David Bowie - ...Hours (1999)



Después de meterse a fondo con el techno y la cibernética y publicar un discazo como Earthling, donde demostró lo camaleón que es, El Duque Blanco, David Bowie, se saca de la manga justo a final del siglo XX una obra maestra, basada en dos pilares fundamentales, bajo mi punto de vista, y es que por una parte recupera al Bowie más acústico, sacando otra vez la guitarra de 12 cuerdas, como en la época de Hunky Dory o Ziggy Stardust, y por otro a ese músico que sigue buscando cosas hasta en si mismo, como hizo por ejemplo en Scary Monsters. Eso en parte también lo reflejan la portada, la contraportada y el libreto interior del álbum, dónde Bowie sujeta a un David diferente de pelo corto, dos Bowies se meten en una especie de lavadora o tres Davids miran de forma diferente a una serpiente (el diseño de la portada es de Rex Ray). Este disco iniciaría además un tríptico con Heathen y Reality, bajo mi punto de vista de mucha grandeza, recuperando a un Bowie fantástico, tanto en la composición como en la voz y con una banda extraordinaria. Aquí sigue con Reeves Gabrels (amigos desde Tin Machine), un guitarrista virtuoso, creativo (casi todos los temas los componen a pachas), que junto con el genio, dan forma a una atmósfera de lo más atractiva, que tiene como principal virtud mantener la tensión desde el principio hasta el final. Completan la formación Mark Plati a las guitarras y también el bajo de Gail Ann Dorsey, además de Sterling Campbell y Mike Levesque que se turnan en las baterías.
Pero este disco tiene una cosa muy importante, y es canciones, cancionacas diría yo.





Hablemos de las canciones pues, primero de Thurday's child, un tema que alcanzó el status de single, una delicia de canción desde su comienzo, dónde se muestra la melodía, una canción intimista y reflexiva (un leit-motiv en el disco) hasta que entra la voz de Bowie, y ¡qué voz!, que luego es acompañado de unos coros femeninos en el estribillo, una perfecta canción pop. Something in the air, que fue el primer single, seduce ya sólo con su forma de cantar, canción eléctrica en la que Gabrels se luce en la guitarra, con esos ruiditos de programación que se unen e irrumpen en el cambio de ritmo bestial. Survive es una joya descomunal, tema acústico totalmente, adornado de manera perfecta con la guitarra eléctrica y una producción tremenda, de esas canciones que nos recuerda al David setentero, y con esa letra que habla de su pasado al que sobrevivió. If I dreaming my life entra con esa guitarra y la voz del Duque mandando, para luego encarrilar el cambio de ritmo con batería, bajo y guitarra, de esas canciones que se te quedan en la cabeza por tiempo y tiempo, con esos cambios de ritmo, paradas y aceleraciones. Seven es un caso parecido a Survive, otro temazo acústico embellecido al máximo con teclados, y cantado de lujo por el señor David Robert Jones, una melodía inolvidable y cuya letra es una locura "Seven days to live my life or Seven ways to die". What's really happening? es casi una odisea en si mismo, delicioso caos armonioso el que se forma y en el que Bowie está en su salsa y se pregunta que está pasando realmente a la vez que la melodía se desarrolla.  The pretty things are going to hell quizás sea la canción más rockera del álbum, sin duda, y la que me recuerda más a la época de Tin Machine y con ese aire a Pixies claro, donde Gabrels vuelve a ser gran protagonista. New angels of promise con esa intro estilo japonés nos mete de lleno es una canción más intimista con la voz  de David modulada en varios momentos, quizás el tema más oscuro. Brilliant adventure es una canción instrumental de aires asiáticos que nos anuncia casi el final del álbum, que viene con The dreamers, con esa sensación de banda sonora en su comienzo, para luego entrar la voz de Bowie y desarrollar una melodía que va en increscendo sin parar, para acabar el disco de forma especialmente acertada.



 
 
Este disco ha de ser visto como un bloque, y no se deberían destacar unas canciones por encima de otras, no llega a ser conceptual, pero en muchos momentos su temática en la mayoría de los temas es la misma, por lo que puede llevar a esa idea. Aquí nos encontramos a un Bowie dócil, accesible y preciosista, que juega con las melodías y las armonías, además de cantar de manera soberbia.
Aún recuerdo aquel especial de año nuevo, en el que Paco Pérez Brian entrevistaba a David y éste interpretaba luego en TVE temas de este disco (que un servidor se sabía de cabo a rabo), y yo con mi resaca antológica de nochevieja... cantando... como pasan los años.
Este post fue redactado por mi para Exile SH Magazine y ahora lo pongo en mi espacio.
 
Os dejo con el pedazo de vídeo de Thurday's child.
 
 

jueves, 17 de abril de 2014

The Stooges - The Stooges (1969)

 
 
Año 1969, surge una banda en Detroit, aunque desarrolla su música y grabaciones en New York, llamada The Stooges, una formación que sería revolucionaria y clave, a pesar de su corta duración en discos y en años en activo en el desarrollo de la música rock, pero no sólo eso sino que además fueron los verdaderos primeros precursores de la música punk, que vendría a explotar años más tarde sobre todo con Ramones. Los Stooges, son una de las bandas de contra cultura con mayor fracaso que haya existido en sus comienzos, pero como toda cosa que es novedosa e irrumpe, con el paso de los años fue venerada, aunque la contradicción se basa en que surgió en plena generación del Flower Power, al igual que MC5, cohetáneos, pero claro dentro de la banda se encontraba un personaje que marcaría una época, un tal James Newell Osterberg, conocido como Iggy Pop, La Iguana de Detroit (apelativo que venía de cuando tocó la batería en un grupo llamado The Iguanas), una leyenda del rock, que es caso aparte.
Pero esta banda bebía del rock fiero, la psicodelia y el blues con temáticas sobre drogas y sexo, un coctel molotov que no dejo de oir regularmente. El grupo lo completaban Dave Alexander al bajo, y los hermanos Asheton, Ron a la guitarra y Scott a la batería.




Lo que más me sigue sorprendiendo de este disco es que lo produjo John Cale, miembro de la Velvet Undergruond, que dotó al disco de un sonido no muy común en esos días, e incluso metió una viola en el tema We will fall. Pero, la presencia de Iggy en la banda, convirtió al grupo en leyenda rápidamente, ya que sus presentaciones en directo eran incendiarias, radicales, muchos de ellos convertidos en ceremonias, dónde se revolcaba en el suelo con trozos de botellas rotas, sus míticos bailes, se tiraba al público (el primero en hacerlo) en fin...
El álbum en si, comienza con 1969 con ese sonido de gua gua de Ron en la guitarra, y ese ritmo de la sección rítmica para que entre la voz de Iggy, cancionaca sideral, un tema mítico de la banda. I wanna be your dog es posiblemente una de las canciones que más me ha encendido en mi vida, es escuchar los primeros acordes de la guitarra y se me eriza el bello, y esa batería carnavalesca... ufff y el señor Pop diciendo "Quiero ser tu perro" ¡¡¡Viva el rock and roll coño!!!, cantaré esta canción hasta el final de mis días. We will fall es el tema más largo del disco y dónde la influencia de John Cale es clara y notoria, mucha psicodelia, voces de ultratumba, un tema tenebroso donde los haya y de levitación cadenciosa. En No fun volvemos al tema, al rock and roll, guitarra gua gua, desparrame, Iggy cantando a tope, ritmo, pasote, otro tema mítico de la banda. Real cool time es una canción antológica de guitarreo constante, con cierto aire sombrío, pero de una penetración interior bestial, temazo, con ese final de desparrame guitarrero. Ann es la balada del disco, un tanto éterea, también tenían su lado romántico, pero a su manera claro. Not right vuelve al lío, rock en estado puro, pre-punk total éste tema, con Iggy desatado y la banda a tope. Little Doll acaba de manera brutal el disco con aires de psicodelia y cierto aire también a The Doors, pero sin teclados claro... vaya final grandioso.


 
 
Un disco homónimo que en definitiva es pieza clave en el devenir de la música rock, acabando la década de los 60, nos estaban anunciando lo que vendría a mediados de los 70, unos auténticos visionarios y con himnos absolutos.
Este post fue escrito por mi para Exile SH Magazine y ahora lo pongo aquí.
 
Os dejo con el tema I wanna be your dog... y me altero.
 
 

miércoles, 16 de abril de 2014

Tom Petty & The Heartbreakers - Tom Petty & The Heartbreakers (1976)


 
Tom Petty había formado en su pueblo natal, Gainesville (Florida), una banda de rock llamada Mudcrutch junto con Mike Campbell y Benmont Tench.
Cuando se mudaron a Los Angeles, la discográfica Shelter Records escuchó sus cintas y decidieron ficharlos, pero querían lanzar a Tom Petty como artista en solitario. De esta forma el resto de la banda, asumió dicho contrato pasando a ser su banda de acompañamiento. Así incorporando a Ron Blair y Stan Lynch, nacieron los Heartbreakers, y leches... vaya banda de acompañamiento.
En 1976 publican su primer disco homónimo, en una época convulsa musicalmente dónde la new wave y el punk dominaban la escena, con lo que esta vuelta al rock and roll clásico tuvo un éxito casi al instante. No obstante, gracias a una gira por Gran Bretaña, el álbum tuvo primero más repercusión en las Islas Británicas que en USA, dónde el disco empezó a funcionar más tarde.
Hablamos de un disco redondo, sin desperdicio algúno, cátedra del rock de corte clásico y de buen gusto. Como no, las influencias están claras, desde los Byrds, Bruce o los Stones, hasta los inventores del cotarro, osea Chuck Berry, Gene Vincent o Elvis. Hablamos de sonoridades country, blues y folk, pero ojo en su propio estilo llegaban a hacer temas cercanos al power-pop.


 
 
Lo que más llama la atención a simple vista del disco, es la colocación de los temas, dejando la auténtica joya sideral de éste primer bombazo en último lugar, aún a día de hoy no me explico esa posición, pero con toda seguridad sea uno de los finales de álbum más alucinantes de la historia.
El disco comienza con Rockin around (With you) con esa introducción de bajo, las guitarras, y las voces de Petty y desarrollar la melodía, hasta un final frenético. Breakdown se ha convertido con el paso del tiempo en uno de los clásicos de la banda, una balada sideral, de proporciones astronómicas, no sólo por el teclado inicial, sino porque Petty canta aquí como los ángeles eunucos, es algo increíble, y por si fuera poco, ese cambio brutal, para la entrada de los coros de los Heartbreakers es una delicia soul de muchos quilates, y como remate el punteo solista del Sr.Campbell, ahí es nada. Hometown blues es un tema muy alegre, con reminiscencias del más primigenio rock and roll, auténtica demostración de banda de hechuras de calado. The wild one, forever es para mi la canción que tira más al Boss, un guiño claro, con esa introducción, esos parones, y ese aire a la primera E Street Band. En Anything that's rock 'n' roll volvemos al corte clásico por excelencia, pero desarrollando su propia personalidad y estilo, alto voltaje de un tema sencillamente genial con un estribillo bestial y unos coros de antología. Strangered in the night es quizás el tema más rockero de aire oscuro, el tema más de carretera, y el más americano claro, dónde Campbell vuelve a tener su momento de gloria, y destacar otra vez los coros. Fooled again (I don't like it) es un pasote de tema, de esos que te dejan para atrás a la primera escucha, con un Tom rompedor a la voz, la banda creando una atmósfera tremenda y dejando claro que este primer disco es una joya total. Mystery man es una canción de aires countries, pero deliciosa, interpretada con mimo y delicadeza. En Luna vuelven los sonidos y aire más genuinos, con un teclado casi omnipresente, y una atmósfera inquientante que Petty rompe con su delicada y precisa voz. Y llegamos a American girl que cierra el disco, sorpresa me llevé en su día por estar al final, cuando con toda probabilidad sea uno de esos temas que está en la conciencia musical de cualquier buen rockero, desde ese inicio de bajo y batería, rompe una melodía fantástica, con un estribillo demoledor, coros abrumadores... vamos un tema de 10, y de los más agradecidos para pinchar que conozco (no sé de nadie que no le guste).
 
 

 
En definitiva nos encontramos ante el primer disco de una banda, que dejó claro desde el primer instante que no estaban de paso, que estaban para quedarse y marcar una época. El Rubio de Florida montó una banda, ya fuese por los mandamientos de la discográfica (acertados o no) de un calado tremendo, que ha sufrido en su estructura básica pocos retoques a lo largo de los casi 38 años de existencia del grupo, y que ha tenido y tiene un estilo característico, que hace de muchos de sus discos y canciones algo atemporal y parte de la vida de muchos de nosotros.



 
Post originalmente escrito para Exile SH Magazine y dedicado a el gran Jesús del Cierzo, a quien sé de su gusto por esta banda y ahora puesto en mi espacio.
 
Os dejo con el tema American Girl interpretado en vivo en la BBC en 1978, ¡¡¡qué pasada!!!
 
 

martes, 15 de abril de 2014

Antonio Morales "Junior" nos ha dejado hoy.

 
Los Brincos

 
 
Antonio Morales Barretto, conocido como Junior, ha fallecido hoy en su casa de Torrelodones a los 70 años. Quizás muchos sepan que nació en Manila, de madre filipina y padre español en 1943. Formó parte de uno de los mejores grupos beat de este país, Los Brincos, del cual se fue con Juan Pardo para montar Juan y Junior (aunque de muy joven participó en Jump y los Pekenikes) que duró pues sólo un par de años, ya que al parecer la relación era más tensa que la de las cuerdas de las guitarras (la foto de abajo lo atestigua).
 


Juan & Junior

 
A partir de ahí hace algunas películas y emprende una muy irregular carrera en solitario, con algúna versión como Foll on the hill o Check to check, y una época en la que volvió a Filipinas y grabó en el idioma tagalo. En 1979 decide poner punto final a su actividad, criar a sus hijos y ser manager de su mujer Rocío Durcal, con la que se había casado en 1970, la cual empezaba ya a tener bastante éxito aquí y sobre todo en México.
De todos es conocido, la depresión que supuso para él en 2006 la muerte de su mujer, que le dejó bastante tocado.
 


Junior & Rocío Durcal
 
 
En recuerdo a su memoria, pondré dos temas.
 
Primero con Los Brincos y su tema Flamenco de 1965.
 
 

 
 
 
 
Y luego el Anduriña de 1968 de Juan & Junior.
 
 

Eagles - Hotel California (1976)


 
Voy a desobedecer a uno de mis grandes gurús, El Nota, que aborrece a los "putos Eagles" como dice él, y voy a hablar de ellos, y de un disco que no sólo es mítico, a parte de una maravilla compositiva, sino que en este caso concreto marcaría un antes y un después en la banda, y no sólo por motivos buenos, incluso también desagradables.
Primero ante todo, decir que el disco se edita en diciembre de 1976, y la banda había tenido un cambio en la formación, ya que Bernie Leadon al que sustituye Joe Walsh a la guitarra, ya no forma parte del mismo. El resto de la banda eran los mismos, es decir, Don Henley vocalista y batería, Glenn Frey voz y teclados, Thimothy B.Schmit (sucesor de Randy Meisner que graba el disco y se va) voz y bajo (que no aparece en los créditos) y Don Felder también guitarras.
El disco es conceptual (dicho por ellos mismos) y describieron el álbum como una metáfora por su percepción del declive de América en el materialismo y su decadencia. Aclaremos conceptos, ya que su idea central era celebrar los 200 años de los Estados Unidos, y utilizarían California como un microcosmos del conjunto del país, algo así como una muestra de la población, pero dando un serio toque de atención, resumido como "hemos estado bien estos 200 años, pero vamos a tener que cambiar muchas cosas si seguimos por aquí".




 
Pero es precisamente ahí, dónde este disco por un lado (por supuesto por la calidad musical del disco) se hincha a vender, pero por otro, serán poco menos que aborrecidos por sus propios compatriotas, ya que el sentido de advertencia de su obra, fue entendida por muchos como una crítica a su propia manera de ser, lo que provocó incluso que se mezclara a la mítica portada del Hotel Beverly Hills (El Palacio Rosa) y sobre todo a la canción Hotel California con rollos de drogas y tal, bastante a mala leche, e incluso con temas satánicos y demás a raíz de su letra.
Vayamos a las canciones, y es que este disco mítico de la historia del rock empieza con el tema que da título al álbum, Hotel California, que cambia y gira, al igual que Stairway to heaven de Led Zepellin o Bohemian Rapsody de Queen con los singles de 3 o 3 minutos y medio de la época, para llegar a 6:30, pero llenos de gloria eso si, y romper esquemas de composición hechos hasta ese momento. Su intro del primer minuto, da paso a la melodía, una voz de Don Henley celestial, una parada a mitad del tema para luego desarrollar un punteo final de guitarra de dos minutos, diría que sublime. Según la banda, la canción es una alegoría acerca del hedonismo y la autodestrucción de la industria de la música en el Sur de California, algo así como su interpretación de la alta vida en Los Ángeles, sobre el lado oscuro del sueño americano, y el exceso. New kid in town es una proeza compositiva, delicada canción pop, y perfecta a la vez, dónde a una preciosa melodía se le une una voz de Glen Frey y coros de caerse para atrás, con un estribillo antológico. Life in the fast line es un tema rockero, de banda americana tipo Lynyrd Skynyrd, con los que se emparentaban en esta rama, pero eso si, dando su sello con las voces, aquí Don Henley lleva la principal. Wasted time es un tema lento pero bello a más no poder que a Henley le iban al dedillo cantarlos, con un piano que describe la melodía, un gran tema. El reprise de Wasted time recuerda como acababa la cara A del vinilo y nos da paso al siguiente tema de la Cara B, es una transición instrumental. Y llega Victim of love, ese lado rockero de la banda que vuelve, y le da mucha riqueza al disco, con esos guitarrazos controlados y medidos del inicio para que Henley entre a saco con la voz, tremendo temazo. Pretty maids all in a row es la canción que canta Joe Walsh y también da esa riqueza (poco grupos he visto que canten 4 de sus componentes) con una pausada melodía, de corte clásico y un bonito estribillo de grandes coros. Llega el tema de Randy Meisner, Try and love again, deliciosa composición, la más country del disco y que recuerda como no, a los primeros Eagles, descomunal voz y melodía brillante, muy brillante (como se me emparenta con el Neil Young más country) y esos coros por dios.... ¡¡¡Gloria!!!. El álbum termina con The last resort, una melodía devastadoramente hermosa con piano y la voz de Don perfectamente a tono con la canción, que describe una historia épica, y que denota mucho su preocupación por el ambiente en general, era como descifrar el paraíso, descubrir que no hay fronteras y se colocaba la basura en el espacio. Una manera brutal de terminar un disco.
 
 



 
Se puede acusar y de hecho se ha acusado a este grupo, de ser demasiado perfectos o de sonar demasiado bien, yo francamente no le veo el problema, pero si que es cierto que en determinados momentos echas de menos un punteo que se vaya, una línea de bajo que aporte algo distinto, o incluso un redoble de batería diferente, pero su música era así y estaba bien, muy bien. Por eso la música es tan grande, ya que tienes a este tipo de bandas donde ni una nota se sale de la melodía, y otras que se mueven en el caos que ellos generan como peces en el agua, ambas son totalmente válidas.





Os voy a dejar con el tema que compuso Randy Meisner antes de salir del grupo, Try and love again, una joya.

 

lunes, 14 de abril de 2014

Dire Straits - Dire Straits (1978)


 
Mi viaje a Londres de hace un tiempo, me hizo recordar uno de los discos que más he oído, que más cariño tengo, y al que proceso devoción absoluta, el primer álbum de Dire Straits de 1978.
Corrían los últimos setenta y la revolución punk recorre Europa, pero sobre todo en Gran Bretaña tiene su centro neurálgico. Los Sex Pistols han enarbolado la bandera de la rebelión y de la anarquía al grito de "Dios salve a la Reina", y su chirrido es una clara y natural reacción contra el rock sinfónico precedente de grupos como Pink Floyd y atenta claramente contra la mastodóntica y prepotente industria discográfica imperante. El último de los elegantes grupos americanos, The Band, ha ofrecido sus postreros coletazos con The Last Waltz y Gart Hudson, Jamie Robbie Robertson y sus amigos no sabían ya por entonces, que tenían sucesores: los británicos Dire Straits. Bob Dylan tampoco sospechaba, ni por asomo, que estaba naciendo artísticamente, un hombre, guitarrista y compositor con el que iba a hacer muy buenas migas en años venideros, un tipo que iba a engrosar, por derecho propio, la lista de perlas que componen el rosario de estrellas del rock and roll, un tal Mark Knopfler. Mark era el compositor, voz y guitarra solista, su hermano David Knopfler el guitarrista rítmico que también hacía coros, John Illsley el bajista que también hacía coros, y Pick Withers el extraordinario batería.
 




Éste primer álbum no solamente fue una ilusionadora esperanza, sino una confirmación de que estábamos ante la germinación de una banda de alto copete, y que no estaban de paso. Se trataba de un grupo de chicos jóvenes que no renegaban del pasado, sino que por el contrario, demostraban un profundo conocimiento y amor por él, entiéndase al pasado más o menos clásico del rock 'n' roll. En éste disco hay ecos lejanos de Dylan, Lou Reed, The Band, Pink Floyd, J.J.Cale, Eric Clapton, etc., y porqué no, cositas de los Shadows de Hank P.Marvin e incluso de los Fletwood Mac de Peter Green, todo eso mezclado en una coctelera, y con el sello personal de la banda, tiene como resultado un disco de primer nivel para comenzar una carrera discográfica. El disco está dedicado a Charlie Gillet, aquel renombrado Dj que les promocionó y pinchó en sus inicios, mientras Muff Winwood se encargó de la producción.
El disco en si, comienza con Down to the waterline, con sus penumbras semi-sinfónicas, creación y construcción de expectativas, es un tema típico de Mark incluyendo los ingredientes mágicos de su autor, toques punzantes de cuerdas eléctricas, el ritmo en volandas, siempre suspendido, pero sin llegar a caer, una tensión milimétricamente ajustada. Water of love se mueve entre ritmos de calipso o percusión casi latina, con un estribillo demoledor, y unos punteos de onda bluesera con la guitarra dobro, que hacen de este tema una joya. Setting me up es quizás el tema de más influencia rockabilly de estilo Gene Vincent o incluso de Buddy Holly, un tema contundente, ligero de desarrollo, dónde la voz de Knopfler va y viene casi a posta, con un punteo sideral del maestro. Six blade knife es puro Lou Reed, porque Mark canta parecido a Lou, es una balada lenta, evocadora, donde los juegos de voces son extraordinarios, además de un muy conseguido sonido que te atrapa. Southbound again quizás sea el tema más boogie del álbum, con ritmo alegre y desenfadado y un punteo solista de Mark que quita el hipo.
La segunda cara empieza con la joya de la corona, el que fuera su primer y genial single, Sultans of Swing, un tema grande, contagioso en su desarrollo y en su exposición, pero sin llegar, y aquí radica su grandeza, ni a empachar ni a empalagar. Una canción, cuyas influencias abarcan todas las citadas antes, pero además hay que añadir la portentosa interpretación de Mark a la guitarra, cuyas versiones en directo eran ya de Cum Laude, con esos sólos que estaban repletos de alegría e imaginación. En si el tema, por la letra, es un homenaje de Mark a las muchas bandas de jazz que amenizan las noches londinenses, con entusiastas grupos de dixie, sentando cátedra de profesionalidad. In the gallery es quizás el tema más oscuro, pero a la vez de los más atrayentes del disco, con una letra que habla de los buitres que asolan el mundo del arte, y lo difícil y complicado que es acabar triunfando en ese mundo para pintores y artistas noveles, además de tener un ritmo al que la guitarra de Mark marca los pasos, con la sección rítmica en estado de gracia. Wild west end (tema que se me ha venido varias veces a la cabeza este fin de semana en Londres) comienza con guitarra acústica, un tema a medio tiempo delicioso, con coros en el estribillo y cuya letra describe paseos solitarios por el salvaje oeste de la ciudad, precioso tema de esos que permanecen para siempre en mi cabeza. Lions cierra el disco, un tema crepuscular, de cadencia media, pero que describe a la perfección lo que podría ser una tarde plomiza de domingo en Londres, tema acertado para rematar una obra magna.
 



 
La música de Dire Straits parece sobrevivir y traspasar pruebas de fuego, y éste primer disco así lo atestigua, porque al fin y al cabo, eso es lo que cuenta. Superando la propensión a la fugacidad del rock, sus canciones permanecen a lo largo del tiempo por su propia valía.
Este post fue realizado por mi para Exile SH Magazine y ahora lo reproduzco aquí.
 
Os dejo con el mítico vídeo de Sultans of Swing.

 

domingo, 13 de abril de 2014

Temples - Live on Kexp (2014)


 
 
La banda del momento, Temples, con su disco Sun structures debajo del brazo, han tocado en vivo en Kexp, Seattle. El concierto es un pasote y demuestra lo bueno que es este grupo, que si no se tuerce, va a ser de lo mejor que podamos disfrutar en los próximos años.
Hay al principio una pequeña entrevista por el conductor de la emisora, y a continuación interpretan 5 temas:
 
1.Sun Structures
2.Move with the Season
3.Keep in the Dark
4.A Question Isn't Answered
5.Shelter Song




Sólo queda disfrutar, aquí os lo pongo entero.

 

Cream - Disraeli Gears (1967)

 
 
Savoy Truffle es un fanático de los tríos... como muchos ya sabrán si me leen.
Cream fue un muy influyente trío de rock compuesto por el mítico guitarrista Eric Clapton, el bajista Jack Bruce y el batería Ginger Baker. A su lado y como complemento lírico, estaba el poeta Peter Brown. En 1967 editan Disraeli Gears, su segundo trabajo, después de que el año anterior dejaran ya con el culo torcido a más de uno con su Fresh Cream. Hablamos de un grupo que se crea alrededor de la figura de Clapton que tenía ya una trayectoria alucinante con los Yardbrids y con John Mayall & The Bluesbreakers, pero en este grupo no sólo él llevaría la voz cantante, ya que tanto Bruce el bajista que cantaba de vicio y tocaba el bajo que te caías para atrás, como Baker a las baquetas que era una absoluta máquina de matar, hicieron de aquel grupo algo explosivo y muy difícil de olvidar. Instrumentalmente superdotados, vocalmente superiores.
El productor del álbum fue Felix Pappalardi, quien convenció a Clapton para que también grabara temas como vocalista principal (algo que no fue del agrado de Bruce).
Pero además una de las cosas más importantes del disco, es que casi todos los temas son composiciones propias, excepto un par de arreglos de blues.




 
El disco empieza con Strange brew, con un trabajo instrumental fuera de serie y la hipnótica atmósfera ácida, más ese acento bluesero y la voz de Clapton brutal que confieren a este tema la categoría de clásico de la banda. Sunshine of your love, tiene para mi uno de los riffs de guitarras más míticos de la historia, a parte de esa conjunción de las voces que me parece fantástica, hechicera, una obra maestra. World of pain es un tema a medio tiempo, de esos que te embelesan con cada escucha, dónde Baker a las baquetas está sublime, Clapton utiliza el wah-wah en la guitarra, y Bruce está colosal en esta travesía lisérgica. Dance the night away continúa por la senda del tema anterior, pero aquí Bruce se acerca a grupos como Love, tanto en el concepto del tema como en el aire (Forever changes saldría ese mismo año), pero ojo lo veo como coincidencia, no como influencia, deliciosa pieza también. Blue condition es un tema compuesto por Baker y quizás sea la más psicodélica y se emparente con los primeros Pink Floyd de Syd Barret, que también hacían ese año su primer gran trabajo. Tales of Brave Ulysess es pura ingeniería mitológica (letra inspirada en la Osidea de Homero), con esa guitarra de Clapton y el mítico wah-wah y la voz de Jack Bruce sobrecogedora. Swlabr es una maravilla de esas que te dejan absorto, por el ritmo, porque Clapton parece Hendrix, y el trío saca todo su potencial a saco. We're going wrong vuelve a la lisergía antes citada, tema hipnótico de los que en aquella época se hacían como churros. Outside woman blues es una de las dos clásicos blueseros arreglados por el grupo, dónde se nota las raíces blues de los tres, de dónde partían.  Take it back es también muy bluesero con la inclusión de la harmónica y un ritmo muy saltarín y curioso. Mother's lament es el otro arreglo bluesero, este más de guasa y cachondeo, que para mi hace un final de disco de lo más gracioso con ese piano juguetón.




 
Bajo mi modesto punto de vista, Cream es uno de los grupos más importantes de los 60, no tan sólo por su propuesta y extraordinaria calidad musical, sino por su capacidad para conjugar estilos muy diversos en un panorama dónde cabían muchas influencias, pero que era una amalgama inconfundible. Pioneros en la fórmula del power trío, ellos basaron su trabajo en su cruda manera de entender el blues rock, sin olvidar que daban prioridad a la contudencia sonora. A todo esto, cohexistieron con grupos que venían como un avión como Beatles, Stones, Kinks, Who, etc., y aunque al principio este disco no fuese muy reconocido, su valentía al cruzar el charco y su propuesta genuina, calaron hondo con el paso de los años. De hecho, para mi, bandas como Led Zeppelin o Black Sabbath le deben mucho a Cream.



 
 
Este post fue originalmente hecho por mi para Exile SH Magazine y puesto en mi espacio ahora.
 
Os dejo con el mítico tema Sunshine of your love en un raro directo.

 

sábado, 12 de abril de 2014

Sonic Youth - Dirty (1992)


 
La primera vez que escuché este disco fue gracias a un compañero de trabajo, y también amigo con el tiempo. Acabamos aquel trabajo viajero y uno de los últimos días me regaló una copia del Dirty, el octavo álbum de estudio de la banda neoyorkina Sonic Youth, producido por el mítico Butch Vig (quien produjese el Nevermind de Nirvana entre otros). Era el primer disco entero que escuchaba de la banda, aunque ya había oído temas de ellos pero no había profundizado, fue después de un tiempo que me puse este disco y me elevé unos cuantos centímetros de altura y sentí algo especial. Nunca le estaré a mi amigo agradecido lo suficiente. Hay que tener en cuenta que este grupazo ya llevaba 7 discos a sus espaldas y predecesores de éste eran Evol, Daydream Nation o Goo... entre otros... ahí es nada. Pero de éste disco en concreto me atrapó su crudeza, su sonido potente de bajo y guitarras y también porque no, era un disco áspero. Lo que nunca se debe olvidar es que el grunge le debe mucho a Sonic Youth, ya que todas las bandas como Pearl Jam, Nirvana, Soundgarden, etc., mamaron de este grupo. La alineación era Thurston Moore y Lee Ranaldo a las guitarras y voces, Kim Gordon al bajo y voz y Steve Shelley a la batería.


 
 
Por un lado se podría decir (como he leído al gran Ignacio Juliá algúna vez) que Sonic Youth son como la Velvet Underground de nuestro tiempo, y no le falta razón, pero cuidado en éste disco (y también en Goo) se observan matices pop dentro del sonido enérgico de la banda, que por aquel entonces sonaba muy feroz todavía, sobre todo por la crudeza de las guitarras. Pero lo curioso del álbum, es que quizás sea el más "comercial" de su carrera, si podemos decir que en algún momento su música era comercial, irónicamente muy diferente a la música de moda en aquellos años, es decir, seguían haciendo lo que les daba la gana, y la verdad es que lo bordaron. La producción consiguió algo difícil, que era aclarar el sonido de Sonic Youth, sobre todo en las guitarras (antes muy sucias y crudas) consiguiendo mantener cierto orden dentro del caos maravilloso que la banda genera.
 
 

 
 
El disco comienza con 100% cuyo vídeo dirigió Spike Jonze, con esas guitarras dominantes y chirriantes, sello de la banda que dominan el tema, hasta que se llega al sólo de batería y bajo que termina el tema en modo instrumental.  Swimsuit Isuue es una locura desde el principio, con unos cambios tremendos y Kim cantando desatada, para luego acabar más pausado el tema. Theresa's sound-world es una balada a su estilo, con esa atractiva y misteriosa oscuridad que tan bien dominaban, aunque el final del tema no pueden contenerse con la distorsión. Drunken Butterfly sigue los pasos de los dos primeros temas, muy viscerales, con la voz de Kim muy presente y perturbadora. Shoot es un tema etéreo, lisérgico si se me apura, acercándose a terrenos psicodélicos mientras la voz de la señorita Gordon demuestra todo su ardor. Wish Fulfillment es para mi un tema emparentado con los Smashing Pumpkins que también dominaban la escena rockera en esa época, pero con la voz de Moore mucho más clara y orgánica que la de Billy Corgan, un temazo tremendo. Llega el disco a la medular con Sugar Kane, palabras mayores, uno de esos temas por los que vale montar una banda, genialidad a paladas desde el principio, con esa melodía que se te mete en el tarro y ya no te suelta con Thurston cantando... "You're perfect in the way, a perfect end today... You're burning out their lights, and burning in their eyes..." y acabando con ese I love your sugar kane... incluyendo su parada e increscendo final, memorable y sideral. Orange rolls, Angel's spit vuelve a los sonidos más crudos con Kim desatada, pero con unos cambios muy acertados. Youth against fascism es una de las letras políticas del disco, con críticas al gobierno americano del momento, y con un trabajo al bajo espectacular. Nic fit es el corte de menos duración, un tránsito o experimentación. On the strip es una delicia con la voz más dulce de Kim, por momentos embaucadora, y una gran melodía. Chapel Hill era otro tema político, donde las guitarras dominan en otra melodía bestial y Thurston haciendo maravillas con la voz, para acabar en esa distorsión atronadora. JC es de esos temas que si ya estás metido en la onda de la juventud sónica disfrutas como pocos, guitarras navegando y la voz de Kim sobre ellas. Purr es casi punk en su concepto, casi SexPistoliana, pero es una canción de amor. Cierra esta pasada Créme Brülèe, un tema experimental a tope.
 
 
 
 
 

Meterte en la música de Sonic Youth reconozco que para mi no fue fácil, eso si, una vez comprendido y asimilado su sonido y su onda, es una delicia pasearse por sus discos y en concreto por éste, con el que yo les conocí, imprescindible en cualquier discoteca.

Este post fue originalmente hecho por mi para el Exile SH Magazine, y ahora lo reproduzco en mi espacio.

Os dejo con Sugar Kane interpretada en directo.
 
 

viernes, 11 de abril de 2014

Pinchada de Dj Savoy Truffle en el concierto acústico de Rey Luy en La Barca Club.


 
 
Éste domingo 13 de abril Dj Savoy Truffle volverá a amenizar con una sesión acorde, la matinal en el concierto acústico de La Barca Club, en el que ésta vez actuará el mítico Rey Luy, en formación de trío. La cita será a partir de las 13:30h en Calle Mallorca 1, Metro Lavapiés o Atocha.



 
 
Raúl de Góngora es el alma mater de Rey Lui, grupo que apareció dentro del revival rockabilly que surgió en España a finales de los 80, cuya formación era Raúl "Rockesley" de Góngora (guitarra y voz), Rafael "Yaxaco" del Palacio (bajo), Manuel "El Ardilla" Guitérrez (batería) y Justo J. "Ferbuson" Bagüeste (saxo). El estilo de la banda era Swing Rock, una mezcla de divertida y muy bailables de ambos estilos, poniendo de moda de nuevo el Swing en España. Muchos de sus temas son clave de finales de los 80 y principios de los 90.
Con su vuelta a los escenarios, tras un larga enfermedad, Raúl, cambia el nombre por Rey Luy (con Y en vez de I al final).




Yo por mi parte os dejo dos temas que sonarán el domingo.

En el concierto este mítico Quiero ser como tú, del segundo disco de Rey Lui "Un nudo en la garganta" de 1988.

 




Y por mi parte, de los temas que pincharé, está este King of swing de Big Bad Voodoo Daddy de 1998.