domingo, 1 de febrero de 2015

The Beach Boys - Pet Sounds (1966)



The Beach Boys, bajo mi punto de vista, es una de las formaciones más alucinantes de la historia de la música, uno de los mejores grupos en armonías y voces, de hecho el álbum del que hablo hoy, Pet Sounds, su úndecimo trabajo de estudio (parece increíble que desde 1962 llevaran tantos, pero eran muy productivos) es sin lugar a la duda, uno de los álbumes más influyentes de la historia del pop-rock.
La grabación tuvo lugar durante cuatro meses en los principales estudios de Los Ángeles, los Gold Star Studios, United Wetern Recorders y Sunset Sound. Y hablamos de un disco que en su trayectoria es un punto de inflexión, y supone un antes y un después, porque todo cambia a partir de este trabajo.
Brian Wilson estaba obsesionado con ponerse al nivel de los Beatles y este sería la respuesta suya desde el otro lado del charco, al Rubber Soul, un disco que para el cabeza huevo de Wilson era insuperable (y no se equivocaba, era y es el mejor disco de pop de la historia). Por contra los Beatles, que seguían con atención todo lo que hacían los chicos de la playa, fliparon con la producción de Pet Sounds, parecida al muro de sonido de Phil Spector, pero aquí hay una clara diferenciación, y es que la mezcla de multitud de sonidos con las voces, daba una profundidad tremenda a los temas.
Lo que diferencia esta obra de otras, son los elementos orquestales y psicodélicos, lo que produjo que por otro lado influyeran a los Beatles para currarse su respuesta sideral en esa onda... nada más y nada menos que Sgt.Peppers... esos ruiditos de timbres de bicicleta, ladridos de perro... Tampoco nos olvidemos del flipamiento de Mr.Wilson en esa época con diferentes sustancias... todo ayudó, ya que él es el mayor compositor del trabajo.




El disco comienza con Wouldn't it be nice, que deja claro que en este disco hay un cambio, tema alegre donde los haya, esta sinfonía de apertura tendrá dos características que serán constantes en todo el disco, es decir, enormes y preciosas armonías vocales y esa reducida orquesta que acompaña cada tema. You still believe in me, es una pura delicia vocal (aquí sólo canta Brian) con ese coro armonizado y sin haber batería, una pandereta lleva el ritmo. That's not me va en la misma onda con un refuerzo vocal destacado, dejando claro que en este grupo es un instrumento más, cosa que pocos grupos han sabido utilizar hasta esos extremos. Don't talk (Put your head on my shoulder) es más lenta y tristona, diría que melancólica con unos arreglos de cuerda que lo convierten casi en pop dulce barroco. I'm waiting for the day cambia el tono, se vuelve festivo, circense con ese órgano agudo y la gran presentación, pero además aquí vuelven los coros angelicales que se habían ido en la anterior canción, es como estar en un jardín de las delicias, cuanta grandeza. Let's go away for awhile es una pieza instrumental, contrapunto adecuado de sonoridades conjuntadas con lo precedido.
Llegamos a una parte del disco que son palabras mayores, dos temas obras maestras en si mismas, Sloop John B, pura delicia pop, con esos timbres míticos, los coros descomunales, los cambios de ritmo y de voces, esto es el olimpo de los dioses. Y por si fuera poco, a continuación, la joya entre las joyas, el repóquer de la baraja, ese God only knows que ya desde el principio con ese inicio orquestal te deja claro que estamos ante algo genial, la entrada de la voz de Carl (¡¡¡como cantaba el hermano!!!), esa manera de cantar... carne de gallina amigos y amigas y esa melodía... PURA PERFECCIÓN POP.
Es difícil seguir con el disco después de este dueto, pero cuidado, no se han acabado las pepitas, así les sucede I know there's is an answer otra maravilla pop, donde Brian se sale a la voz, los detalles que acompañan son gloriosos (ese matasuegras es tremendo) como esa orquesta permanente y los cambios preciosos. Here today (cantada por Mike) es otra pasada, vocalmente dominante y de bonita melodía. I just wasn't made for these times es casi un experimento ya que suena el electro-theremin, instrumento tocado por su inventor, Paul Tanner y percusiones variadas que se unen a la batería de Hal Blaine, gloriosa. Pet Sounds es la canción que da título al disco, instrumental de Brian en plan casi bossanova. Caroline, no es una pieza maravillosa, enorme epílogo que nos va anunciando que queda poco y esto se acaba, baladón entre baladones, donde Brian canta simple y llanamente como un eunuco. Realmente en el vinilo es la última canción, pero en la edición de cd que yo poseo, hay 3 temas extra que son Unreleased backgrounds un ensayo vocal precioso, Hang on tu your ego, una tremenda pieza, alegre, saltarina y con la orquesta y el teclado muy presente, y por último Trombone Dixie, otra canción orquestal, casi de banda sonora de pasacalles instrumental que cierra el disco.




El otro día lo comentaba con dos estupendos amigos blogeros (Javier de Gregorio y Gonzalo Aróstegui) a quienes dedico esta entrada, y coincidíamos en que este álbum es tan maravilloso, que a veces no lo escuchas por miedo a rayarlo, estropearlo, es tan delicado, tan estratosférico, tiene tantos detalles que oír (recomiendo su escucha intensa con cascos) que da la impresión... de que el pop más grande se lo repartían entre los Fab Four y estos Chicos de la Playa.
 
Esta entrada fue escrita por mi para Exile Subterranean Homesick Magazine y ahora reposa en mi espacio.
 
Os dejo con el vídeo de Wouldn't it be nice.
 
 

sábado, 31 de enero de 2015

Bruce Springsteen - Magic (2007)


 
En el año 2007, Bruce Springsteen editó "Magic" un disco en el que volvía a grabar en estudio con la E Street Band, en la que todavía estaba Clarence Clemons, además de Roy Bittan, Danny Federici, Nils Lofgren, Garry Tallent, Max Weinberg, Stevie Van Zandt y Patti Scialfa.
Como todo el mundo sabe, el Boss cuando se junta con la E Street Band suele hacer discos de rock, y no discos de tono acústico ni introspectivo.
We Shall Overcome, su álbum anterior, era todo un rendido homenaje al folk norteamericano y más concretamente a la figura de Pete Seeger, y desde ahí estaba claro que el cambio iría hacia el terreno del rock.
Sé que este disco tiene muchos detractores, pero aquí enarbolo la bandera de un defensor que lo aplaude y sobre todo que ve en dicho álbum muchas bondades. Parece como si Bruce ya no pudiera hacer discos de rock ¿porqué? Si ha sido probablemente una de las cosas que mejor ha hecho siempre, además de contar con una de las mejores bandas para poder hacerlo. Para mi, el problema parte de que la gente enseguida se pone a comparar, que si con Born to run, que si con The River, que si con Born in the U.S.A, etc., ese para mi es el error, ya que esas obras maestras del pasado hay que situarlas en su contexto y en su época, pero aquí hablamos de Bruce en el 2007, con una banda veterana y a muy buen nivel, de la que vuelve a sacar buen jugo. Las canciones rápidas y más rockeras suenan como un reloj, las de medio tiempo o tranquilas están resueltas con gran brillantez, si a eso le añadimos que el Boss sigue a buen nivel de composición, con buenas letras dónde básicamente, el hombre ama a su país, pero su país se ha vuelto un lugar que no comprende, y canta con amargura incendiada y un montón de símbolos de un pueblo hipnotizado, insensible, torpe y enviado a la guerra, y su voz no se resiente, no podemos hablar de un mal disco, ni mucho menos. Lo mejor de Bruce en este álbum, es que para nada es una versión recalentada de si mismo, sino que creó un disco muy digno y adictivo, por lo menos para mi. Otro dato importante es el productor, Brendan O'Brien, que es un pedazo de profesional que se ocupa de que todo suene muy creíble, y lo consigue.




 
Así pues el álbum empieza con Radio Nowhere, un trallazo de tema, puro rock estilo Springsteen, con una buena melodía, guitarras ardientes y uno de esos temas que siempre deberían sonar en radios, televisiones, gasolineras, supermercados, etc., para mi un tema que siempre me da buen rollo. Sigue el trabajo con You'll be comin' down con su inicio de guitarras, alcanza un climax de medio tiempo espléndido, con estribillos poderosos y bien encajados, además de ese sólo de Clarence estupendo. Livin' in the future me parece fantástica, con un aire a Tenth Avenue Freeze Out, pero que yo sepa eso no es malo, menudo referente, mandando desde el inicio el saxo de Big Man, pero claro es un tema alegre y dicharachero que tiene un buen estribillo y un desarrollo genial, por tanto uno de los momentos álgidos del disco, sin duda. Your own worst enemy tiene buenos arreglos de cuerda al inicio, para pasar a un tema de medio tiempo, quizás algo nostálgico y melancólico. Llega Gypsy Biker, otro momento álgido para mi del disco, con una harmónica inicial estupenda, que hace la introducción para que entre la voz de Bruce y después toda la banda que suena de lujo, otro giro de tuerca en su estilo y de esas canciones para ir en el coche con la ventanilla bajada y a todo volumen, ¡¡¡viva el rock de esta forma!!!
Girls in their summer clothes es una oda al eterno verano, ese lado pop con reminiscencias a Phil Spector por el "como suena" que Bruce explota poco y de vez en cuando. I'll work for your love con ese precioso piano inicial, da paso a las percusiones y la voz de manera brutal y desarrolla un típico tema Made in Boss. Magic, tema que da título al disco, es una canción recia, la más acústica del álbum, devastadora, reflexiva y con un poso melancólico  y con un violín de fondo realmente extraordinario. Last to die es un tema redondo, desde su inicio hasta su fin, de esas canciones donde la banda suena como un rodillo y desde el inicio se adivina que el ritmo, el estribillo y todo está en su sitio.
Con Long walk home se inicia el trío épico final, y en este tema me detengo especialmente, vaya joya, ahí se funden el Bruce folk, el rockero, el profundo y hasta el más comercial con un estribillo demoledor, una canción simplemente perfecta. Devil's Arcade sigue en la senda épica, pero de manera más tranquila, con un tema más reposado y de detalles que tiene su explosión de mitad hacia adelante. Terry's song con ese piano y la acústica de Bruce que canta muy en plan country cierra el disco, luego se añadirá la harmónica para completar un gran tema.
 



En definitiva un buen disco, que tiene todo lo que tiene que tener un álbum de Bruce Springsteen bajo mi punto de vista, y que sobre todo se sustenta por muy buenas canciones en varios terrenos, no sólo en el rockero, sino también en el acústico o incluso en el pop.

Os dejo con el tema Girls in their summer clothes.

 

viernes, 30 de enero de 2015

Dire Straits - Brothers in Arms (1985)


 
Voy a hablar hoy de quizás uno de los discos que más haya escuchado en mi vida, y porqué no decirlo, uno de los que más me gustan y desde luego al que más cariño tengo. Mi primera cinta de cassette original (de cromo negra, que a día de hoy sigue sonando de lujo, por cierto) fue la de Brothers In Arms de Dire Straits con 10 añitos, eso no se olvida.
Dire Straits es un grupo consolidado en 1985, pero les falta el pelotazo a nivel mundial, y con este álbum, un trabajo de mucha madurez y enorme complejidad lo consiguen. Así, Mark Knopfler, con el paso de los años ha ido asimilando una capacidad de comprensión, a veces sorprendente en un músico relativamente joven, y sobre todo una fina y sutil percepción de los sentimientos y opiniones ajenos, de que todo ha de ser visto siempre desde el mayor número de perspectivas posibles para entenderlo como se debe, para dar una opinión objetiva. Hubo, de hecho, dos o tres temas del disco que levantaron ampollas en la crítica (Money for nothing y The man's too strong, por ejemplo) sobre todo norteamericana. Me refiero a las alusiones de Knopfler a la industria del disco concebido como negocio o al montaje de nuevas modas, el mundo gay y otros tabús como el de los mercenarios militares, que no fueron digeridos con facilidad.
El álbum se graba en los Air Studios de la población de Montserrat, en las Islas del Caribe conocidas como Indias Occidentales, cerca de las Bahamas, y las posteriores mezclas son ya en New York. La nómina de colaboradores es extensa y lustrosa, desde el grupo Steps Ahead, a los saxofonistas Michael y Randy Brecker, el teclista Mike Mainieri, y otros como Toni Levin, Malcom Duncan o el guitarrista Jack Sonni, neoyorkino que se uniría poco después de forma estable a la banda en el lugar de Hal Lindes, para la gira mundial... y como no, el amigo Sting, por aquel entonces muy cotizado artista, líder de los ya separados o casi separados The Police que ya había empezado su carrera en solitario con un gran disco.
Todos y cada uno de los temas del disco son interesantes por un motivo u otro, y es el conjunto del álbum el que se beneficia, a su vez, de la bondad, diversidad temática y unidad interna que las recorre, hasta el punto de crear un todo único, donde pequeños y grandes matices se remiten unos a otros como en un puzzle donde todo encaja, y al mismo tiempo profundo en sus claves más íntimas.
Qué decir de la portada, un homenaje a la guitarra en toda regla, con esa Dobro surcando un cielo... mítica e inolvidable.


 
 
 
El disco empieza con So Far Away de manera ligera, suave, pero con una gran melodía, y esa guitarra de Mark que junto a la batería de Terry Williams van a marcar el tempo del tema de manera magistral, donde Knopfler en una letra sencilla (¿Dónde estás tu cuando se pone el sol? Estás tan lejos de mi...) dice echar de menos a su pareja, porque está lejos de ella, con ese estribillo algo repetitivo, pero sin machaqueo. El tema se convierte en una delicia por la madurez del grupo, que borda estos ritmos sincopados, y lo hace parecer como si fuese nuevo. Money for nothing es la primera canción que genera controversia, y he de apuntar que en las muchas veces que escuché al autor del tema hablar sobre él, dijo que estaba en una tienda de electrodomésticos y vio como dos empleados se quejaban de como tenían que currar, mientras los cantantes de grupos salían en la MTV con chicas guapas y triunfaban ("Deberías haber aprendido a tocar la guitarra, deberías haber aprendido a tocar la batería, golpeando los bongos como un chimpancé, No está haciendo nada, así es como te lo montas, Obtienes dinero tirado y chicas gratis") y es ahí en ese lenguaje crudo, directo y de la calle, donde se molesta a los puritanos, y supuestos preservadores de la ley, la moral y el orden. Por todo ello, llegó a ser censurada en radios... Aparte de que esa polémica, benefició a la popularidad del tema, y su mítico vídeo, es inolvidable el riff de guitarra casi en tono de hard-rock y la voz de Sting que hace toda la introducción hasta el estallido del redoble de la batería y la entrada de la guitarra. Hablamos de un tema de 8 minutos y 23 segundos en el que no sobra ni falta nada, una delicia.
Walk of life es una canción alegre, una mirada al rock and roll pionero que deja claro con la primera estrofa "Aquí viene Johnny cantando viejas pero buenas canciones doradas: "Be-Bop-A-Lula" y "Baby, what I say?" , para luego citar a los zapatos caminantes (¿blue suede shoes?), al poder y la gloria y los blues hablados, a la navaja y el filo, I got a woman... vamos que en 4 minutos y con ritmo precioso Mark da un repaso a la historia de la música popular, chapó.
Your latest trick es bajo mi punto de vista una muy buena canción, con una introducción de saxofón deliciosa, un tanto jazzística (no en vano, es el momento de los hermanos Brecker en el disco con una preciosa melodía) para dar paso a una historia algo turbulenta y tormentosa de seres solitarios y algo alcohólicos en la penumbra de las sombras urbanas, cantautores del Bronx, Harlem o Brooklyn neoyorkino, cuando antaño lo hacía del West End londinense (por aquel entonces Mark ya vivía allí en New York y se nota).
Why worry cierra la primera cara, y es una pieza de porcelana delicada con arpegios de guitarra de Mark deliciosos, un tema frágil y precioso a la vez. Quizás su excesiva duración con un final repetitivo podría haberse acortado.
 
 
 

 
Y llega la segunda cara, no tan plácida, pero si la más interesante y aguda, donde se compendian y condensan las mejores virtudes del grupo. Con sonido de marimba amplificada y referencias a las músicas étnicas se inicia Ride Across the river, con el que solían comenzar los conciertos de la gira del disco, donde inmediatamente se unen teclados, y esa melodía semi-caribeña (influencia del reggae) donde como no, manda la guitarra y ¡¡¡qué guitarra!!! y una letra fascinante (otra que provocó mucho recelo en su día) que dice "Soy un soldado de la libertad en el ejército del hombre, somos los escogidos, somos los partisanos (...) soy un mercenario, soy un perro de la guerra, y nos importa poco en nombre de quien matamos". Por ello fue acusado de apología de la violencia, de un guerrero que actúa por dinero, estando en la época de presidencia de Ronald Reagan, donde Rambo era un ídolo y el espíritu militar, el negocio de las armas y demás dominaba. Knopfler coje el toro por los cuernos y va al grano. Y para rematar, los arreglos del tema son excelentes, como la trompeta de Randy Brecker gloriosa, que enriquecen y arropan el temazo. Y casi prima hermana de ésta es The Man's too strong, otro recio tema, con una intro que es puro folk, para despachar una letra donde habla de criminales de guerra, torturadores, ladrones de la historia e incineradores de libros... algo así como si describiera a los nazis. Para mi el tema más dylaniano sin duda del disco, con unos guitarrazos míticos que a día de hoy siguen retumbando.
Viene One world, que es otra joya, un blues donde la guitarra puntea constantemente, el bajo de John Illsley tiene una línea maravillosa, y una letra que expresa confesiones algo mundanas pero reales "No encuentro portadas para mis discos, ni cordones para los zapatos, ni consigo realizar presentaciones interesantes en mis Lp's" y alguna más profunda y seria como "No encuentro razones para tus actos, no comparto los razonamientos que utilizas..." y por último una crítica a lo que sale en la TV.
Y cierra el álbum la obra maestra absoluta que da título al disco (por si no fueran pocas las que ya llevamos), bonita y hermosa donde las haya, una de las mejores canciones de la banda para mi gusto. Resume y contiene todos los mosaicos sonoros que influyen a un tipo como Mark Knopfler. La atmósfera es sinfónica (se han hecho varias versiones orquestadas en directo gloriosas, que quedan de lujo) en el principio, que crean el ambiente y la predisposición, y mirando siempre a la música tradicional "Las montañas cubiertas de niebla, son ahora un hogar para mi..." (Referencia clara a The mist covered mountains incluída en Local hero), para luego seguir con el tono de balada clásica que es una delicia compositiva y dónde la guitarra siempre va marcando el paso acompañada del bajo contínuo, además de unos teclados majestuosos (Alan Clark y Guy Fletcher) que alcanzan casi un rollo de órgano de iglesia. En una maravillosa letra se habla del heroísmo, la valentía, el sacrificio, la fidelidad, el confrontamiento vital, la lucha... para acabar con una resolución instrumental memorable y un punteo mítico de guitarra, es como un poema o un cuadro hecho canción (de hecho el vídeo así lo entiende). Me encanta esa parte donde dice "Hay tantos mundos diferentes, tantos soles diferentes, y tenemos sólo un mundo, pero vivimos en mundos distintos"




Estamos ante uno de los discos más vendidos de la historia, cosa que es sólo un dato, pero hablamos de un gran álbum, que tendrá sus defensores y detractores, y que evidentemente por lo escrito, yo me incluyo en el primer grupo y que defenderé a muerte por formar parte de mi vida y de momentos clave de ella.
 
Os dejo con el vídeo de Brothers in Arms.
 
 

jueves, 29 de enero de 2015

Neil Young - Le Noise (2010)




Recuerdo que ya antes de que saliese Le Noise a la venta, algunas voces lo criticaban, supongo que a Tío Neil se la pelaba bastante, pero lo que es mejor, para mi era el punto de partida para prestarle aún más atención. En esta vida, con el paso de los años, te vas dando cuenta, que cuando alguien en cualquier manifestación cultural (música, cine, literatura, arte, etc.,) cambia, gira, o simplemente arriesga, hay sectores que exclusivamente por ese hecho, no le van a pasar ni una, pues es ahí dónde uno se interesa con todavía mayor ardor, si cabe.
Después de unos años, donde el músico canadiense, afincado en Estados Unidos, estaba volviendo a coger un ritmo endiablado de composición, y dónde ya algunos discos empezaban a ser más que importantes, llega esta auténtica joya, un serio aspirante a clásico moderno, y como no, otra obra maestra más en su dilatada carrera. Le Noise se convirtió, por derecho propio, en el regreso a la grandeza absoluta del músico más vigente y genial de su generación.
La idea primigenia de la grabación es sencilla, Neil y su guitarra a pelo, como tantas otras veces, tocando temas desnudos, eso no suponía sorpresa, ya que acompañado de su guitarra acústica lo había hecho casi su modo de vida. La novedad es que en este álbum, la quebradiza y encantadora voz de Young está envuelta en guitarras eléctricas saturadas hasta el extremo, con loops obsesivos que aparecen, desaparecen y una sonoridad tipo cueva, que le da ese ambiente extraordinario a todo el conjunto.
Un dato muy importante acerca del título del disco, lo da el productor Daniel Lanois (es un juego de palabras con su apellido) que es igual o tan importante como Neil en el resultado final, ya que este disco no sólo tiene grandes temas, sino que lo importante es "cómo suena". Es un álbum con multitud de detalles, diría que infinitos.





 
Walk with me abre el disco, y es una especie de declaración de intenciones para no llevarte a engaño, como un resumen del álbum, con un primer acorde de guitarra contundente y esos loops y sonoridades que van envolviendo y cerrando el tema, se trata a partir de muy poco, crear un mucho con esos ruiditos. Nada de bajos, ni baterías ni perscusiones, música cruda tocada desde las entrañas.
Sign of love tiene ecos de temas antiguos del propio autor (onda Ragged Glory con Crazy Horse) que no rompe para nada la tremenda coherencia del disco, además de oír aquí la voz del genio completamente sincopada y medio ocultada por los poderosos artefactos electrónicos que maneja Lanois. Someone gonna rescue you es quizás el tema más country del álbum, algo a lo que Young nunca podrá renunciar, ya que viene de allí, pero en este caso embutido en el ambiente de este disco, quedando de lujo. Love and war es una obra maestra en si misma, un tema fronterizo que podría servir de banda sonora a cualquier película del oeste de cualquier época, la manera de cantarla pone los bellos de punta, de esos temas que aúnan grandeza y más grandeza. Angry World se emparenta mucho con el segundo corte y va en la senda de los discos con Crazy Horse, siendo además otra pedazo de canción, con esos guitarrazos eléctricos alternados con esos detalles electrónicos gloriosos. Hitchhiker es un tema muy intenso, del Neil más rockero, ese lado grunge explotado en este disco de manera diferente, sólo centrados en su voz, la guitarra ruidosa y esos efectos que acompañan. Peaceful Valley Boulevard es un tema crepuscular, un oasis dentro del disco, un reposo del guerrero, como si en medio del camino recorrido hiciese una parada para coger fuerzas y rematar el trabajo. Rumblin' cierra el álbum con un comienzo extraño, hasta que aparece la voz de Young que sube los ánimos y nos eleva, esa melódica voz que todo lo puede.



 
Muchos grupos o artistas creen que la sensación de éxtasis eléctrico se consigue a través del ruido por el ruido y el descontrol, esta es la demostración justo de lo contrario, ya que mediante la combinación perfecta de una o dos pistas de guitarra, los detalles electrónicos comandados por el productor y la voz grabada en directo bajo el atronador sonido de dos viejos amplificadores Fender, se consigue la gloria.
En definitiva, Le Noise es un disco extremo, crudo, lleno de mil matices, pero de escucha reposada que te hace levitar en muchos momentos. También admito, que su peculiar enfoque sólo provoca dos cosas, que lo ames o lo odies, yo soy del primer bando.

Esta entrada fue originalmente escrita por mi para Exile Subterranean Homesick Magazine y ahora reposa en mi espacio.

 
Os dejo con el vídeo de Hitchhiker.

 

miércoles, 28 de enero de 2015

Blur - Parklife (1994)


 
En abril de 2014, se cumplieron 20 años de la edición del tercer álbum de la banda británica Blur, integrada por Damon Albarn a la voz, teclados, moog, vibráfono, etc., Graham Coxon a las guitarras acústicas y eléctricas, clarinete, saxofón y percusión, Dave Rowntree a la batería y percusiones y Alex James al bajo y voz (en el tema Far out). Probablemente sea el disco más accesible del grupo, el más abierto, y dónde hay una tirada de temas más incontestables. Stephen Street repitió a la producción, como en los dos anteriores discos.
No ha de olvidarse algo fundamental, y es que la primera parte de los 90, el grunge es el estilo dominante, y no es hasta la muerte de Kurt Cobain cuando se deja de mirar un poco a Seattle. Precisamente ese descontento generalizado en Gran Bretaña que encontró Blur, lo reutilizó en Parklife como convergencia lírica, musical y estética para que Inglaterra saliese de esa oscuridad, frenara la invasión americana y volviese la tortilla hacia su lado para hacer ver que ellos, los británicos, son la verdadera heredera de una tradición fundamentalmente de rock.



 
En las letras siguen las influencias de Ray Davies, pero adaptadas a la época (los 90 en este caso) sobre como viven y se comportan los hombres y mujeres normales de su país. Lo más curioso es que este álbum y el primero de Oasis son tomados como los que iniciaron el llamado "Britpop", entendido como fenómeno cultural, que transcendió más allá de los musical, para ser la banda sonora de los cambios que se estaban produciendo en aquel país, ya que después de muchos años de gobierno conservador, le iba a suceder otro menos conservador (por decirlo suavemente), los años de Tony Blair.
Las ironías de Damon en las letras (con clara influencia de los Kinks), apuntaban al achatamiento cultural que sufría su sociedad, y el enemigo americano era el “invasor”, que casualmente amenazaba con discos increíbles, como los de Nirvana o Pearl Jam. Por otro lado no se nos debe olvidar un detalle, nos encontramos ante 4 tipos que son excelsos músicos, que tocan muchos instrumentos y musicalmente muy preparados.





El disco comienza con Girls and boys, para mi un rompepistas sin discusión, un hit, un bombazo, que a día de hoy sigue funcionando en fiestas, pinchadas, guateques y demás, con un ritmo de lo más pegadizo, una línea de bajo excelsa y las guitarras de Coxon arremetiendo, además de un estribillo demoledor. Tracy Jacks tiene momentos de post punk realmente destacables, con el bajo en plan estrella de nuevo y las guitarras como acompañamiento, y una letra que transmite aburrimiento, apatía, los días pasar... (esos coros brutales). End of a century es un manifiesto total y absoluto, de final de un siglo que es quizás el más distinto y a la vez alucinante de todos, menuda letra "Good morning tv. You’re looking so healthy…”; “Sex on the tv. Everybody’s at it “, así eran los 90, muy radicales, luchando por libertades pero sin terminar de rematarse. Parklife, tema que da título al álbum es una burla satírica de Damon, pero siempre acompañado de humor (ese humor británico), y además Coxon aquí está a sus anchas tocando como quiere guitarras, sin olvidarnos de otro estribillo glorioso. Bank Holiday es claramente un tema punk que pega y sacude. Badhead es una canción excelente, de los menos apreciados de la banda y para mi una joya, grandes arreglos, preciosa voz de Albarn y ecos a los Smiths. The Deb Collector es un tema totalmente circense y divertido, un contrapunto perfecto hacia la mitad del álbum. Far out cumple una función muy parecida, esta cantada por Alex James con su galáctica letra.
To the end inicia la segunda parte, pero también cambia el tono, es otra bella y preciosa canción, se trata de un baladón soul con una letra antológica, donde se hace acompañar de Laetita Sadier, cantante de Stereolab y ese estribillo sublime. London loves y Trouble in the message recuperan un aire new-wave, bastante ochentero, con bases, teclados y guitarras en esa onda. De Clover over Dover podemos decir algo parecido a sus dos predecesoras con la inclusión de ese clavicordio glorioso y fantasioso. Magic America se inicia con guitarras rabiosas, que son la base de las críticas en las letras de Damon. Jubilee es muy cañera, estilo punk y letras furiosas, y donde Albarn se mete con la televisión basura. This is a low es otro tema bestial, se trata de un tema perfecto, bajo, melodía, ese sólo de guitarra ¡¡¡oooohhhh, por dios!!! Lot 105 cierra el disco casi de manera testimonial, una sonata instrumental sin más acelerada en su parte final.




En definitiva un enorme disco de la década de los 90, quizás el mejor de Blur (eso ya para gustos colores) aunque que a día de hoy, aguanta muy bien el paso del tiempo. Pero ante todo hubo un antes y un después, sobre todo para el grupo, después de este disco, ya que se les empezó a tomar muy en cuenta y se les puso en el trono que merecidamente habían obtenido.
 
Este texto fue realizado por mi para Exile Subterranean Homesick Magazine y ahora reposa en mi espacio.
 
Os dejo con el vídeo de To the end.
 
 

Rosendo - Pan de higo (Palau de la Música en directo) (2011)



 
En el año 2011 Rosendo editó un DVD grabado en directo en el Palau de la música de Barcelona. En declaraciones del propio Rosendo dijo: "Mi primera sensación en el Palau fue que no tenía nada que ver con el entorno pero luego lo entendí porque estaba dentro del Festival de la Guitarra y lo disfruté mucho".
Rosendo es un tipo normal, pero tiene la virtud de caer de vicio a todo el mundo, yo entre ellos, y desde luego asistir a un concierto suyo es un chute de adrenalina y buen rollo.




 
De aquel directo os dejo con el tema Pan de higo, de su primer disco de 1985 Loco por incordiar, cuya letra me encanta:
 
Voy a ser un chico inteligente
y ya no me la van a dar
nunca más.
Voy a ser un poco impertinente
y a caer un poco mal
sin faltar.

Voy a ser el enemigo disparando pan de higo
ojo no te vaya a dar.
Viviré como desplante apretando y to p´alante
no se me podrá aguantar.
Vaya risa que me dan
piensan que estoy anormal
pero mira que fatalidad
un, dos, tres y ya no están.

Voy a sonreir intermitente
y a pedir un poco más
siempre más.
Voy a interrumpir constantemente
y se me tiene que notar
mucho más.

Voy a ser el enemigo disparando pan de higo
ojo no te vaya a dar.
Viviré como desplante apretando y to p´alante
no se me podrá aguantar.
Vaya risa que me dan
piensan que estoy anormal
pero mira que fatalidad
un, dos, tres y ya no están.

Voy a ser el enemigo disparando pan de higo
ojo no te vaya a dar.
Viviré como desplante apretando y to
p´alante
no se me podrá aguantar.

 

martes, 27 de enero de 2015

The Beach Boys - Heroes and villains (1967)




Hoy es día de desfacer entuertos... je, je, je. Año 1967, los Beach Boys entran a grabar después de su antológico Pet Sounds, y sale Smiley Smile, un disco lanzado en vez de Smile (proyecto primigenio), recibido con indiferencia y muy poco eco. Good Vibrations como single de 1966 y desechado para el álbum anterior, era la canción estandarte para llevar en volandas al grupo en la promoción de este álbum, pero las grabaciones fueron caóticas, Brian Wilson (que se oponía a la inclusión de Good vibrations) entre sus desequilibrios provocados por las drogas y sus problemas emocionales, el disco fue desechado por el resto de la banda. Es entre junio y julio del 67 cuando se publica el nuevo disco, donde se incluyen las versiones alternativas de temas grabados para Smile y nuevo material grabado de manera rápida. Sólo Good vibrations y Heroes and villains aparecen en sus versiones originales.
En 2004 Brian Wilson dio su propia visión de lo que él quería que fuese Smile, y en 2011 con el nombre de los Beach Boys, salió una caja extraordinaria en la que está el primer cd, más uno extra con tomas desechadas de las sesiones de grabación.
 
 



 
Yo hoy os pongo esa joya que es Heroes and villains, una obra de arte de canción, con coros siderales, y unos arreglos preciosos que a día de hoy pocos han llegado ni a estar a esa altura.
 
Os dejo con el vídeo de animación.


 

lunes, 26 de enero de 2015

The Beach Boys - Fun, Fun, Fun (Live 50th Anniversary) (2012)



En el año 2012, lo que queda de los Beach Boys se reunió, y el absoluto dueño del combo que hace años es Mike Love (miembro no fundador) llamó a Mister Brian Wilson, el úncio hermano vivo de los Wilson compuso para el disco que sacaron, aquel That's way God Made the Radio, hicieron una serie de conciertos, incluído el del 50 aniversario y después el amigo Love le dio la patada al bueno de Brian, al que había utilizado para lo que había querido.



 
Aún así, recuerdo ese concierto del 50 aniversario, cuando tocaron Fun, Fun, Fun... aquel temazo de 1964, con esos coros... maravilla absoluta.



Interpol - Everything is wrong (2014)



 
El disco de Interpol, El Pintor, sigue dando vueltas en mi reproductor, un regreso a lo grande de esta banda neoyorkina antes cuarteto y reducida ahora a trío, renovada y con nuevos bríos, y sobre todo canciones, buenas canciones. Ha salido el vídeo del tema Everything is wrong, otro gran corte del álbum, dónde el estilo clásico de la banda sale a relucir, y en ciertos pasajes la guitarra me recuerda a The Police... no sé porqué. Un gran tema desde luego, dentro de un muy buen disco que estaba en mi lista de lo mejor internacional del año pasado.
 




Os dejo con el vídeo de Everything is wrong.

 

domingo, 25 de enero de 2015

Concierto Sex Museum, Madrid, Sala El Sol, 24-1-2015



Anoche Sex Museum lo volvieron a hacer. La compañía fue inigualable con los egregios Javier de Gregorio y Gonzalo Aróstegui Lasarte en la Sala El Sol, para verlos presentar Big City lies, su último disco del año pasado (número 1 nacional en este espacio) con esta formación actual (que lleva ya mucho tiempo juntos, unos 10 años) que es una máquina perfecta de precisión rockera, con Fernando Pardo a la guitarra y coros, Marta Ruiz al órgano hammond más secuenciador, Loza a las baquetas, Javi Vacas al bajo y Miguel Pardo a la voz y qué voz, con ese micro estilo crooner.




De las novedades decir, que a parte de presentar el último trabajo, también se han incorporado al setlist algún tema antiguo que recuperaron en la gira tremenda de Back to the fuzz.
Comenzaron con el I'm Falling down de ese discazo que es Again and Again, además de ese mítico tema que es Two sisters, y también Black Mummy del Sparks y Voodoo house, esta última ya en los bises.
Del nuevo trabajo que sonó casi entero tocaron Ruler of your life, Golden Money, La Californiana (excelente tema en visión de rock progresivo), Circles in the salt, Holy shit, Judee Sill (tema cantado en castellano), Emotional Tiranny, Motherboard, y ya en los bises Huesos de Santo (La Instrumental) y Lost in blue.





 
Además la colaboración de su amigo del Agapo en esa versión mezclada que realizan de Smoke on the water de Deep Purple con el Fight for your right to party de los Beastie Boys, que lo llaman Smoke on the party, se añadió esa versión del mítico Have love will travel de los Sonics. Por si fuera poco, se remató la faena con Wassa Massa, Red Ones del Speedkings y Enjoy the forbidden del United, junto a Flyin' high del Sonic. En los bises también se encargaron de la versión del Danger High Voltage de los Electric Six.
 



 
En definitiva una banda que cada vez suena mejor, y que no dejan de dar lecciones de rock en estado puro. Tablas en el escenario, actitud, buen hacer, sonido impecable, sangre, sudor y rock a tope en el escenario. Una sala llena y entregada hace el resto y apoya a una banda que se merece el mayor de los reconocimientos.




Os dejo con la versión del Have love will travel, interpretada el año pasado en la Sala Wah Wah de Valencia.

 

sábado, 24 de enero de 2015

Panic! At the Disco - I write sins not tragedies (2006)



 
La banda de Las Vegas, Nevada, Panic! At the Disco editó a finales de 2005 su primer álbum que llevaba por título A fever you can't sweat out, en el que daban la réplica a sus paisanos The Killers. Es curioso, porque la voz de su cantante es parecida a la de Brandon Flowers, pero en esta banda el tono carnavalesco y quizás más popero en onda barroca, les diferencia de aquellos otros. Su segundo single editado en 2006 "I write sins not tragedies" así lo demuestra, con un vídeo de lo más carnavalesco, ya que se acercan esas fechas.





Os dejo con el vídeo y el tema.

 

Pinchada novedosa y atractiva de Dj Savoy Truffle en Macondo.



 
Esta noche del sábado 24 de enero, Dj Savoy Truffle realizará una sesión de lo más novedosa, entretenida y atractiva, en la que dará cabida a todas las novedades discográficas recientes de calidad, además de dar también cancha a los estilos de mi cosecha propia, es decir, rock, pop, powerpop, surf, soul, garaje, rockabilly, electrónica, etc..
La cita es en Macondo Rock & Roll Bar, Plaza de la Morería, 1, Metros La Latina u Ópera.
 

 
 
De aperitivo os pongo dos temas.
 
Primero el tema de Reigning Sound de su reciente álbum, You did wrong, aquí en directo.
 
 
 





Y este tema del grupo Elvyn de 2010, titulado Those were the days, también en vivo.

 

viernes, 23 de enero de 2015

Super Furry Animals - Lazer Beam (2005)




Super Furry Animals editó en 2005 un disco, que dentro de su evolución, me parece de los más acertados, donde mezclaron sonidos caribeños, de bossanova y siguiendo con su mezcla de pop-rock y electrónica además de soltar píldoras psicodélicas y de aire hippie. El álbum titulado Love Kraft es una auténtica gozada y se escucha del tirón. Su primer single fue Lazer Beam, en la onda clásica de la banda de mezclar pop-rock y electrónica, con una melodía muy atrayente y arreglos de cuerdas de adorno.





Os dejo con el vídeo de Lazer Beam.

 

Super Furry Animals - The man don't give a fuck (1996)


 
 
En el año 1996 los galeses Super Furry Animals salieron a la palestra con un gran primer disco, Fuzzy logic, pero a parte editaron un single espectacular, no incluído en su ópera prima, que se convirtió con el paso del tiempo en himno del cierre de sus directos, ese The man don't give a fuck. Con un comienzo lento y acústico, el increscendo de la canción es continuo hasta explotar en una mezcla de electrónica y rock que hacía levitar a las masas asistentes a sus vibrantes conciertos.





Os dejo con el vídeo de este gran tema.

 

jueves, 22 de enero de 2015

Pinchada curativa y especial de Dj Savoy Truffle en el Pez Eléctrico.



 
Este viernes 23 de enero Dj Savoy Truffle restañará heridas de la vida, e intentará poner al día y hacer menear el esqueleto al personal que asista a su pinchada en el Pez Eléctrico. A mis habituales estilos, rock, pop, powerpop, soul, surf, rockabilly, garaje y electrónica, añadiré el toque especial de el último grito que está saliendo a la luz ya en este 2015.
La cita mañana, a partir de las 23:00h en la calle Pez, 40, metro Noviciado.





Así, como aperitivo os pongo dos temas.

Primero este de Gaz Coombes, con su tema 20/20 interpretado hace poco en Londres, de su nuevo disco Matador.

 






Y del nuevo álbum de los Waterboys este temazo titulado Destinies Entwined.


 

Stereophonics - Maybe tomorrow (2003)


 
 
En el año 2003, la banda Stereophonics edita su cuarto trabajo de estudio, You gotta go there to come back, un gran disco, en el que el grupo avanzaba en su evolución, y además de rockear incluyeron alguna que otra balada preciosa, como es el caso del tema del que hablo hoy, Maybe tomorrow, que solía cerrar la primera parte de sus shows, antes de los bises, en la gira de este álbum. Con unos acordes básicos y una secuencia que se repite, a parte de un estribillo fantástico, a mi me ganó desde la primera escucha.





Disfrutad de el vídeo de este temazo.

 

Stereophonics - A thousand trees (1997)

 
 
En el año 1997 los galeses Stereophonics editan su primer trabajo titulado Word gets around, un fantástico trabajo que era un compendio de temas enérgicos, buenas melodías y la característica voz rota de su cantante Kelly Jones como claro estandarte. En esa onda exacta estaba uno de sus primeros singles, A thousand trees, un tema de mucho ritmo, guitarras mandonas y la voz de Kelly desatada.
 
 



Os dejo con el vídeo de este gran tema.

 

miércoles, 21 de enero de 2015

Los Radiadores - Gasolina, Santos y Calaveras (Vídeo) (2015)



El próximo lunes 27 de enero por fin sale a la venta el esperado nuevo trabajo de los valencianos Los Radiadores, que lleva por título Gasolina, Santos y Calaveras y editado por Bonavena Música. Diez temas directos, de rock and roll con mucha actitud y que continúan en la línea de su anterior trabajo, afianzando su ya consolidada base y con la misma formación, es decir, Raúl Tamarit a la voz y guitarra, El Joven guitarras, Perrín Muchacho Bass al bajo y Metralla a las baquetas.
Hoy, en estreno mundial damos salida a el vídeo del tema que da título al disco, una canción que me encanta, cavernosa y rock and rollera, con un estribillo fantástico.





Os dejo con el vídeo de este gran tema, dónde aparece algo así como un ritual santero con las calaveras...

 

martes, 20 de enero de 2015

Neil Young - Walk with me (2010)


 
Qué discarro es Le Noise, ese álbum extremo y crudo que Tío Neil hizo en 2010. Entendiéndose a la perfección con Daniel Lanois y perpetrando un clásico moderno, con una idea que para mi es totalmente arriesgada y que bajo mi punto de vista les quedó de lujo. Aquí no hay ruido por ruido, ni descontrol, aquí hay magia, ya que mediante la combinación perfecta de una o dos pistas de guitarra, los detalles electrónicos comandados por el productor y la voz grabada en directo bajo el atronador sonido de dos viejos amplificadores Fender, se consigue la gloria, y ni hay que tirarse por los suelos, ni cagarse en nadie...


 
Así lo demuestra el tema que abre esta joya, esta obra maestra, Walk with me, que podría ser un resumen de todo el disco, con un primer acorde de guitarra contundente mezclado con esas sonoridades y loops electrónicos que envuelven la melodía y la voz de Mr.Young.
 
Os dejo con tema y vídeo.

 

lunes, 19 de enero de 2015

Jeff Buckley - Lover, You Should've Come Over (Live in Chicago) (1995)


 
A veces es difícil de explicar como gente joven deja de estar entre nosotros, en muchos casos por verdaderas estupideces, y en el caso de Jeff Buckley que se dio un baño dónde no debía, nos dejó muy huérfanos de un talento descomunal. Su portentosa voz, su gran dote de composición, su gran estilo al interpretar, esa manera en que tocaba la guitarra eléctrica como si fuera una acústica... una pérdida irreparable. De él tenemos directos editados, como este Live in Chicago de 1995, de la gira de su único disco en vida "Grace" de 1994, una pasada. 




Os dejo con la interpretación del tema Lover, you should've come over, sencillamente brutal.