lunes, 20 de abril de 2015

The Waterboys - A Pagan Place (1984)

 
 
Mi acercamiento profundo a este grupo surgió no hace más de 4 o 5 años, a pesar de haber sido una banda a la que siempre tuve en mente y con ganas de descubrir desde hace muchos años, pero por una razón u otra (seguramente la falta de dinero para comprar sus discos sería la primera en la época de estudiante) no encontraba el momento oportuno. De hecho es de esos casos raros, en los que recuerdas hasta las portadas de sus discos, temas suyos perfectamente, pero me faltaba la inmersión absoluta en una música que siempre me había atraído.
Mike Scott, el líder, formó The Waterboys en 1983 basándose en la canción de Lou Reed "The Kids" del disco Berlín de 1973. Y el grupo deja claro desde el principio que su estilo es el rock con espíritu punk, pero con un claro aroma poético arropado por aires celtas e incluso jazzísticos.
Pero es en junio de 1984 cuando se lanza A Pagan Place, digamos de alguna manera que el primer golpe de autoridad, el primer puñetazo en la mesa de Mike Scott y los suyos. Aquí se incorporan al proyecto Karl Wallinger como parte de la banda al órgano hammond y hay una aportación soberbia que es la de Roddy Lorimer con su trompeta en muchos de los temas. Tim Blanthorn al violin, Kevin Wilkinson a la batería, más el saxo y mandolina de Anthony Thistlethwaite y como no, el propio Mike Scott a todo tipo de guitarras acústicas y eléctricas, además de piano y voz, dan un empaque tremendo a todos los temas. Además y por si fuera poco a lo largo del disco se puede disfrutar de los coros realizados por Eddi Reader de los fabulosos de Fairground Attraction.
 

 
 
El titulo del álbum está cogido, como no, de una novela del novelista irlandés Edna O'Brien. Mike Scott es un enorme incondicional de la literatura y él siendo escocés no tiene reparo en leer novelas de irlandeses. Es por ello, un disco que está muy impregnado de literatura, también de misticismo celta, del tema religioso, influencias rock del propio Lou Reed o Patti Smith (icono tremendo venerado por Mr. Scott) pero también de ese punto de fusión perfecto entre rock y folk, y es ahí donde me parece que esta banda es importantísima y ha sido injustamente valorada o menospreciada, cuando este grupo enarbola la bandera de ser uno de las bandas más atractivas y peculiares del rock británico de los últimos 30 años, lo que viene a ser un grupo de culto.
Es precisamente con este disco, con uno de los que empecé a comprender la grandeza que emanaba de sus temas (cuanta razón tiene Johnny J.J. en ello), pero supongo que a cada uno nos llega en un instante determinado de nuestras vidas, ese click que hace que comprendas todo y que se cierre la cuadratura del círculo.
Quizás y por poner una única pega, la producción no está del todo cuidada, pero es algo que incluso le da más valor al trabajo.
 



 
Church not made with hands comienza el álbum, con el inicio de la guitarra acústica y el piano hasta que entran los vientos cual fanfarria adecuada, y es ahí cuando la voz de Scott te atrapa en una canción que habla de la religión y el cristianismo desde la óptica de Scott. All the things she gave me es una obra maestra en si misma, donde aquí la trompeta corre a cargo de Barbara Snow que está soberbia, además del tremendo sólo de saxo, pero ya desde el inicio con guitarra eléctrica y ese estribillo coreable pone la carne de gallina, estamos sin ningún lugar a la duda ante un himno de los Waterboys. The Thrill is gone es un tema tranquilo, con dominio de piano y guitarra acústica. Rags fue single y en su día tuvo mucho éxito, tema rotundo desde el inicio, con gran ritmo y donde guitarras y vientos corren veloces para presentarnos la melodía (algo de Bruce Springsteen hay por aquí), un torrente sonoro y furioso de alta calidad. Some of my best friends are trains es una canción curiosamente muy ochentera, con guitarras casi funkys, pero desde el punto de vista de Mike Scott, es decir, la paleta se abre y todo cabe en su mundo.
Somebody might wave back es otra demostración de folk-rock a su estilo, tema acelerado desde el inicio, con un piano saltarín y una batería que es absolutamente atronadora, gran tema de pop rock inmediato y elaborado. The Big Music es otra joya de la corona, hablamos de una canción bestial, de esos temas que se te quedan para siempre en la cabeza y que te hacen identificar a una banda donde la trompeta de Roddy Lorimer es abrumadora, la voz de Mr. Scott es brutal, los míticos coros de Eddi Reader, y como no ese saxo de Anthony Thistlethwaite que te embelesa y cautiva, una de esas canciones que cuantas más veces la escuchas más te enamoras de ella. Red Army blues es la canción más larga del disco, un blues que cuenta la historia de un soldado soviético deportado a un gulag en Siberia tras el fin de la II Guerra Mundial con arreglos inspirados en una melodía tradicional rusa y una conmovedora interpretación melodramática de Mike, conducidos por un saxo descomunal.
A Pagan Place, el tema que daba título al disco, lo cerraba, un muro de sonido electro acústico para arropar reflexiones espirituales y religiosas sobre paganismo y cristianismo.   




En definitiva un disco que puso a la banda de Mike Scott muy arriba en el panorama musical de la época, y que se sostiene por si mismo con grandes composiciones con el paso de los años. Una mezcla maravillosa de todos los estilos, ideas y referencias que hacen de este grupo uno de los grandes.

Os dejo con la interpretación en vivo de All the things she gave me, en 1993.
 

domingo, 19 de abril de 2015

Deep Purple - Space truckin' (Live in New York) (1973)


Después de su éxito mundial con Made in Japan, aquel mítico directo de 1972, Deep Purple seguían girando por medio mundo, además de ser muy prolíficos en la edición de discos, pero su fama de grandes directos corría como la pólvora. En 1973, hicieron un enorme show en New York, en mayo de ese mismo año, y la formación en ese momento era Ian Gillan a la voz, Roger Glover al bajo, Ritchie Blackmore a la guitarra, Ian Paice a la batería y Jon Lord al teclado. En este 1973 habían editado Who do we think we are, un buen disco, pero seguían despachando temas de Machine Head de 1972, cuya gira culminó con aquel gran disco grabado en Japón.
Yo os pongo el Space Truckin' un tema demoledor, con ese órgano de Jon Lord que sigue retumbando, y los gritos de Gillan.



Os dejo con el vídeo de esa actuación, tocando Space Truckin'.

 

sábado, 18 de abril de 2015

Pinchada incendiaria y demoledora de Dj Savoy Truffle en Macondo Rock and Roll Bar.


 
Esta noche de sábado 18 de abril, haré una sesión absolutamente revolucionaria, incendiaria y a la vez demoledora con temazo tras temazo (como suele ser habitual) en Macondo Rock and Roll Bar.
Despacharé novedades fresquitas y como no mis estilos habituales, es decir, rock, pop, powerpop, surf, soul, garaje, rockabilly, electrónica, etc...
La cita a partir de las 23:30h en la Plaza de la Morería, 1, Metro La Latina.



Como apertitivo ahí van un par de trallazos, primero del último disco de los Sonics que me tiene volada la cabeza, en concreto este Bad Betty, adrenalina pura.
 
 




 
Por otro lado Radio Birdman, los míticos australianos con su New Race de 1978.

 

viernes, 17 de abril de 2015

The Mavericks - Mono (2015)


En el año 2013 The Mavericks reaparecieron para editar "In time" un disco maravilloso, que llegó a mis manos y oídos ya al año siguiente por circunstancias aún no aclaradas, y por las cuales me fustigo todavía. Pero ya en 2014, la banda comandada por Raúl Malo anunciaba nuevo disco para 2015, y así ha sido. Está claro que han vuelto con fuerza y desde luego con grandes temas y discos. En este trayecto desde el anterior álbum a este, Robert Reynolds se ha caído de la formación, expulsado al parecer por sus malos vicios, quedándose reducida a 4 de los originales con Raúl Malo a la voz y guitarra, Paul Deakin a la batería y coros, Eddie Pérez a la guitarra y coros y Jerry Dale McFadden a los teclados.
¿Y que tenemos en este nuevo trabajo titulado Mono? Pues Rancheras, Tex-Mex, Música fronteriza, Country, Ritmos caribeños... casi todo cabe en este disco... hasta cha cha rock (que diría mi amigo Evánder), mambo, cumbia y conga. Pero ante todo, el grupo sigue teniendo en su esencia algo que no abandonan, y ojalá no lo hagan nunca y es el buen rollo que transmiten en sus temas, es una música, en toda la paleta musical que abarca, siempre llamativa por unos teclados muy destacables y sobresalientes, unos vientos magníficos (la sección de metales en este álbum es una cosa de locos) y como no, esa voz de Raúl Malo que no sólo sigue cantando como los ángeles, sino que desprende humanidad y simpatía (debe ser un gran tipo y todo), y queda de lujo tanto en los temas rápidos como en los lentos y las baladas.
Casi todas las composiciones son de Raúl Malo, excepto alguna a pachas con Alan Miller y una con el teclista, además de la última (bonus track) que es una versión de Doug Sham, el texano ya fallecido. La producción corre a cargo del propio Malo y de Niko Bolas. El disco salió a la luz el 17 de febrero, y su gira hasta octubre se centra en Estados Unidos, ojalá les tengamos por aquí, porque estoy loco por verlos.




Comienza el álbum con All night long, una gozada de ranchera, donde desde el principio los vientos mandan, para que entre la sección rítmica, los teclados, las guitarras y la voz, esa voz que llega a unos tonos maravillosos. Me recuerda en una buena parte a Come unto me del anterior disco que en aquel caso separaron en la versión en inglés y en castellano, y sin embargo aquí lo que hacen es que una parte del estribillo la cantan en castellano hacia el final, no hay segunda versión. Summertime (When I'm with you) es un medio tiempo maravilloso, donde la banda rezuma buen estado musical, con un ritmo fantástico, donde la mezcla de vientos, sección rítmica, y esos teclados humeantes es realmente deliciosa, aparte de la voz de Mr.Malo que sigue siendo gloriosa. Pardon me es un baladón, de aires countries a los que nunca renuncian, deliciosamente cantada por Raúl. What am I Supposed to do es un medio tiempo más en tono rock, pero perfectamente interpretado y ejecutado, una pieza con un estribillo muy pegadizo y adictivo. Stories we could tell demuestra esa paleta de la que este grupo tan bien abusa, una canción abrumadora desde el inicio, con el teclado mandando y muy presente, en este Tex-Mex ranchero, que incita a cantar como si fuera un concierto de ooby-dooby, qué delicia con esos sólos de los metales en la parte final y el juego con el teclado.
What you do to me es sin ningún lugar a la duda el tema más marchoso del disco, con un ritmo endiablado, un estribillo tremendo, esos ritmos caribeños que son inevitables y ese buen rollo que desprende, el que no se mueva escuchando esto no tiene sangre, siendo la parte final un aquelarre sonoro fantástico. Let it rain (on me) es un tema de ukelele realmente, muy acústico, casi paradisíaco, y que Raúl canta como si estuviera en una isla caribeña. The only question is es un mambo delicioso, con partes de conga y cumbia, en tono de medio tiempo, pero con un aire clásico en rollo crooner que me mata de placer donde ese sólo de saxo es realmente brutal. Out the door sigue con los ritmos caribeños, otro medio tiempo descomunal, donde vientos y teclado siguen en ese juego maravilloso para deleite de los oídos. (Waiting for) The world to end es un escándalo terrible, qué manera de alcanzar desde el inicio un ritmo tan descomunal, y donde piano, vientos, guitarras, y la voz corren por paraísos musicales a sus anchas, mezclando Music hall, las Big Bands y todo aquello que suena a gloria bendita, siempre con Malo midiendo los tiempos de manera astronómica con su voz, es como una jam session dentro del disco. Fascinate me es la canción más lenta del disco, una locura para momentos apasionados de lento desarrollo, en el que dejarse llevar por la voz. Nitty Gritty remata el álbum, que viene como bonus track, un tema country por los cuatro costados que los Mavericks bordan de principio a fin.


En definitiva un disco fantástico, que se disfruta del tirón para aquellos que les gustan los discos variados, con buenas mezclas de estilos y grandes canciones, y momentos para todos los gustos, para bailar, escuchar y disfrutar, etc., un imprescindible de este 2015 sin duda.
 
Este texto fue escrito por mi para Exile SH Magazine y ahora reposa en mi espacio.
 
Os dejo con el tema Summertime (When I'm with you) interpretado en el Late show de Seth Meyers.
 
 

Concierto Wilko Johnson, Madrid, Sala But, 16-4-2015


 
La de anoche fue sin duda una noche especial e inolvidable por muchos motivos, tales como la quedada previa con amigos y las convenientes cervezas y tapeo, y como no, sobre todo porque íbamos a ver al gran Wilko Johnson, el ex Dr.Feelgood, cuya carrera en solitario es menos conocida y que el año pasado renació con ese enorme disco que hizo con Roger Daltrey, elegido número 2 de los mejores de 2014 en este espacio. Pero además pudimos comprobar después de todos los avatares con su cáncer de páncreas, que Wilko sigue vivo y ¡¡¡vaya que si sigue!!! dando guitarrazos, moviéndose con sus míticos pasos, aunque no esté la cosa para más de una hora y algo, pero siempre se lo agradeceremos. 




Venía en formación de trío, y ¿para qué más?, con un batería y un bajista excelsos que no dieron puntada sin hilo en todo el recital. Y así fue desgranando temas tanto de su banda madre, como de su carrera en solitario salpicado con alguna versión a su estilo. El sonido fue excelente para una sala que tampoco es nada del otro mundo, otra discoteca pasada a sala de conciertos, pero que permite un sonido decente que es de agradecer.
Enfundado con su guitarra fender telecaster roja y negra, despachó la tirada de temas sin descanso uno detrás de otro.



 
Así pudimos oír de Dr.Feelgood temas como All through the city, The More I give, Going back home, Roxette, Sneakin' Suspiction, Paradise, Back in the night o She does it right. De su carrera en solitario cayeron If you want me, you've got me, Dr.Dupree, Keep on loving you, When I'm gone o Everybody's carrying a gun.
Como único bis disfrutamos de su alargada y particular versión de Johnny B.Goode de Chuck Berry que suele utilizar para cerrar sus conciertos.



 
Os dejo con dos temas interpretados con la banda de anoche en 2013 en Londres, Going back home y Roxette.

 

jueves, 16 de abril de 2015

Ten Years After - Ten Years After (1967)

 
 
Ten Years After se formó en 1965 en la ciudad de Nottingham, Inglaterra. El cuarteto lo formaban Alvin Lee (guitarra y voz), Chick Churchill (teclado), Leo Lyons (bajo) y Ric Lee (batería), y después de varios nombres iniciales, la formación como Ten Years After se mantuvo igual hasta la disolución del grupo. Entre sus integrantes destacaba el genial Alvin Lee, tristemente desaparecido hace 2 años en Marbella (España), un guitarrista impresionante con una técnica muy depurada, y una forma de concebir e interpretar blues muy personal, con unos toques jazzeros, que han creado escuela.
Desde mi punto de vista es un grupo infravalorado, y hablamos de una banda que actuó en Woodstock por ejemplo, pero quizás su aportación quedó diluida por el paso de los años, y sobre todo por grandes grupos que se los comieron en los 70, es decir, Kinks, Stones, Who, etc., pero nunca se debe olvidar sus grandes discos grabados y sus directos demoledores, donde la velocidad de la guitarra de Lee alcanzaba momentos supersónicos.
Este primer álbum homónimo lo grabaron en 1967 para Decca y se editó en uno de sus sellos subsidiarios Deram, y no se editó ningún single del mismo, lo que le impidió una acogida dentro de la escena blues británica, que estaba en pleno apogeo, además de que Cream estaban en todo lo alto y copaban esa parcela de manera egemónica. Curiosamente Ten Yaers After cosecharon más éxito en USA que en UK.
En este primer trabajo se alternan excepcionales versiones de blues con composiciones del propio Alvin Lee con alguna ayuda esporádica de Churchill, el teclista. Fue producido por Don Dudgeon y Mike Vernon.
 


 
Comienza a todo trapo el álbum con I want to know, versión de McLeod, donde asistimos atónitos desde el inicio a un desenfreno de rock y blues a partes iguales donde la guitarra de Alvin Lee corre libre y sin correas. Sigue el camino con otra versión de I can't keep from crying, sometimes de Al Kooper y sus Blues Project, con un ritmo pausado al inicio para luego desarrollar la melodía entre solos de guitarra, teclado insinuante y sección rítmica casi jazzística. Adventures of a Young organ es el tema compuesto a pachas por Lee y el teclista, para claro lucimiento de este último, una jam session instrumental donde todos los miembros del grupo tienen su momento de gloria con su sólo. Spoonful es la versión del clásico de Willie Dixon y francamente me entusiasma (la de Cream también me parece soberbia), tanto en la voz como en la guitarra de Alvin que están de cum laude, alcanzando varios momentos de climax a lo largo del minutaje. Losing the dogs es un tema compuesto por Alvin y Dudgeon, uno de los dos productores, bastante más rhythm and blues que sus predecesores y más en onda americana, sin dejar de ser un tema maravilloso de inicio a fin con un ritmo fantástico. Feel it for me, Love until I die y Don't want you woman son tres composiciones de Alvin Lee que forman una particular triada dentro del álbum, tres temas donde se puede apreciar su gran labor de compositor, en los que va del blues más oscuro, al rhythm and blues para acabar casi en el bluegrass con ese toque country. Help me acababa el discarro en cuestión, la segunda versión de Mr.Dixon, y está justificada, ya que ellos bebían de la esencia del blues negro del delta del Mississippi de arriba a abajo, brutal cover con sus subidas, bajadas, solos bestiales y la banda en un estado de forma espectacular.
En la edición que un servidor tiene remasterizada del año 2001 se incluyen 2 singles de aquel año con sus caras B, más dos temas inéditos antes no editados, todos temas compuestos por Alvin Lee, excepto el último que era una versión.



 
En resumen un disco imprescindible en un año muy productivo dentro de la música a nivel general, clave en el devenir de todo lo que vendría después. En el terreno bluesero, sin Cream y Tean Years After no se podría entender casi nada, pero en el caso del grupo que nos ocupa ellos tienen su propio espacio, por derecho propio.
 
Os dejo con el tema Spoonful, interpretado en vivo en la televisión francesa en 1968.
 
 

The Sonics y su vuelta por todo lo alto.


 
 
The Sonics es un grupo norteamericano de la zona oeste y particular dentro de la historia de la música. Con una discografía corta, a rachas y muy separada en años,  pero de una calidad extraordinaria, han editado este año "This is The Sonics" en el que vuelven por sus fueros, y es probablemente sin temor a exagerar uno de los mejores discos de garaje que se han hecho (coincidiendo con mi brother Johnny J.J.).
Garage en estado puro, guitarras desenfrenadas, saxos distorsionados y sección rítmica brutal nos dan como resultado un disco muy disfrutable y desde luego uno de los discos de este 2015. Sonido crudo, ruidoso y brutal con su etiqueta de siempre.




Como aperitivo para aquellos/as que no han oído nada del mismo, os pongo el primer tema del disco titulado "I don't need no doctor".

 

miércoles, 15 de abril de 2015

Single sorpresa de The National.



Me pilló en Semana Santa y medio despistado, pero The National unieron fuerzas con Sharon Van Etten y han editado un single titulado "Sunshine on my back" que pertenece a las sesiones de grabación de Trouble will find me (no me quiero ni imaginar el día que salga un disco de descartes de esta bandaza) y el grupo lo regala con la compra de su documental Mistaken for strangers.
La verdad es que el tema está en la línea del último y extraordinario trabajo, y cuadra perfectamente, de hecho se podría haber incluido sin ningún problema.
 
Os dejo con esta joyita.
 


martes, 14 de abril de 2015

The Band - The Weight feat. The Staples Singers (Live from The Last Waltz) (1978)


 
La muerte de Levon Helm hace tres años (el día 19 los hará), nos dejó a todos una inmensa sensación de tristeza y vacío por la pérdida irreparable de uno de los músicos más carismáticos y queridos de la música americana, gracias a su aportación a una banda tan legendaria como The Band, aunque estos fueran canadienses, que ha influenciado a miles de músicos que intentaron hacerse un hueco en la industria. Para recordarle pondré un tema del mítico The Last Waltz, el directo que repasaba el último concierto ofrecido por The Band en el mítico Winterland Ballroom de San Fransisco, en el año 1976, y que salió editado en 1978 con documental incluido de Martin Scorsesse.


 
 
Me refiero a The Weight, aquel single de su primer disco de 1968, ese Music from Big Pink, y en el que aquí se hicieron acompañar por los Staples Singers, un grupo que en este tema es de coristas de soul de nivel superlativo, en la que destaca Mavis Staples a la voz.
Como bien reza en la primera página del libreto de este vinilo, “The Last Waltz”, no es el concierto final de una banda, este directo es una celebración, una fiesta, un homenaje a una de las bandas esenciales de la historia y por consiguiente también lo es hoy para recordar la memoria de un gran músico que formó parte de ellos.



Os dejo con The Weight.

 

lunes, 13 de abril de 2015

Rainbow - Stargazer (Live) (1977)




Rainbow es la banda que forma Ritchie Blackmore después de su cantada salida de Deep Purple, de hecho ya en ese último concierto en California hay un arco iris en el escenario, algo premonitorio.
Su segundo disco "Rising" de 1976, quizás sea el que más me gusta, rock enérgico, de calabozos, mazmorras y dragones, pero además está de vocalista Ronie James Dio antes de hacerlo en Black Sabbath y se nota amigos y amigas, vaya si se nota. Mientras escuchas éste álbum Dio te hace imaginar que estás en una época mítica, cerca de la edad donde los dragones dominaban la tierra, en lo personal Dio demuestra aquí porque fue un gran vocalista, de los mejores para ser más conciso.
Mi canción favorita es Stargazer, pero la verdad es que todas tiene un alto nivel.




Os dejo con una versión en vivo en 1977 de Stargazer.

 

domingo, 12 de abril de 2015

Cerebrum, rock progresivo en el Madrid de finales de los 60.


 
A finales de los 60 en España empezó a desarrollarse la llamada música progresiva, con dos focos básicos situados en Cataluña (Máquina) y Andalucía (Smash). El regreso del madrileño Salvador Domínguez (desde las Américas) revitalizó la escena capitalina con sus bandas Blue Bar y Cerebrum.
Pero como ya hablé en su momento en el post de Triana, estos fueron los gérmenes de bandas posteriores. En el caso que me ocupa hoy de Cerebrum, hablamos de una espectacular banda de corto recorrido, sólo dos singles con sus caras B (uno en 1969 y otro en 1970), es decir 4 temas, pero ¡¡¡qué cuatro!!!
Ayer tuve la oportunidad de oírlos en casa de un amigo en vinilo, en una edición especial de 10 pulgadas, eran por así decirlo, los Deep Purple españoles pero con claras influencias de los Pink Floyd de Syd Barret.
Cerebrum estaba compuesto por Luís Navarro, José Mª Pellico, Pedro Moreno, Alfredo Santana y Javier Esteve (quien también estuvo en Conexión, Araxes, Delirium...).
 


Yo os dejo con el tema Read a book de 1969.

 

sábado, 11 de abril de 2015

Concierto Guadalupe Plata + Los Wallas, Sala But, 10-4-2015



Tremenda la noche vivida ayer en la Sala madrileña But, donde tuvimos la oportunidad de ver tanto Javier de Gregorio como un servidor de teloneros a Los Wallas, una banda madrileña que hace una curiosa mezcla de estilos, desde rock espacial, garaje, pop con aires beat. Así sonaron temas de sus Ep's y singles como Caimán, La Playa y Otro color, así cayeron Caimán, Nena, Aullidos, Demasiada Presión, La playa, Otro color, Tiburón y acabar con la versión de Isla de Encanta de los Pixies. Buena banda a la que le auguro buen futuro.



 
Y llegó el plato fuerte, los jienenses de Úbeda, Guadalupe Plata, que venían a presentar su nuevo disco relatado aquí, una maravilla que amplía la paleta, y tocan estilos como surf, rockabilly, a parte del boogie y del blues pantanoso del Delta del Missisippi, que siguen siendo la base principal del aquelarre sonoro al que nos someten desde el inicio y al que te enganchas de tal forma que no puedes soltarte en todo el concierto. Perico de Dios, a la guitarra brutal, a la voz cada vez mejor, Carlos Jimena a la batería clava los ritmos y Paco Luis Martos al contrabajo de barreño de zinc y también guitarra rítmica se salen.





En cuanto al tracklist sonaron muchos temas del nuevo álbum, como Tormenta, Huele a rata, Calle 24, Serpientes negras, Filo de Navaja, Mecha corta, Hueso de gato negro o Tengo el diablo en el cuerpo. Además repasaron temas antiguos de sus primeros trabajos, así del anterior disco de 2013 cayeron Rata, Esclavo, Milana, No me ama o El blues es mi amigo. Y de su primer álbum largo también Estoy roto, Boggie de la muerte, Gatito, etc...
 



 
En definitiva una maravilla absoluta y un disfrute auténtico de una banda que se ha ganado un puesto muy alto, ayer estaba a reventar la sala, y que empieza a acumular seguidores que vienen del indie incluso (gafapastas incluidos) y de todo tipo y condición, aparte de los que ya les conocemos hace tiempo y que disfrutamos una barbaridad con sus míticos conciertos que por mi podían durar toda una noche.




Os dejo con el Boogie de la muerte, interpretado en vivo en unas sesiones en Austin en 2012.

 

Pinchada energética y vitamínica de Dj Savoy Truffle en el Pez Eléctrico.


 
Esta noche sábado 11 de abril Dj Savoy Truffle hará una sesión llena de energía, buen rollo y temas revitalizantes para afrontar esta primavera que viene cargada de bichitos, sol y agua a partes iguales, y como no con ese slogan de "La primavera la sangre altera". Sonarán todos mis estilos, rock, pop, powerpop, surf, soul, garaje, rockabilly, electrónica, etc...
La cita es en la Calle Pez, 40, Metro Niviciado.



 
Como aperitivos sonarán temas como estos.

Los Wave Pictures con su tema I could hear the telephone (3 Floors above me).

 





También la banda de New Jersey The Gaslight Anthem y su tema Film Noir en vivo en el show de Letterman.

 

Guadalupe Plata - Guadalupe Plata (Rojo) (2015)


En el nuevo y delicioso disco de Guadalupe Plata, hay cosas constantes y algunas variables que sólo sirven para mejorar todavía más su propuesta. Estos novios de la muerte siguen obsesionados con la ultratumba, los gatos asesinados, la nocturnidad, el malditismo, el rollo santero mexicano, mientras su música sigue siendo puro y duro blues, donde la guitarra de Perico de Dios sigue disparando ráfagas a diestro y siniestro y mejora vocalmente aún más echando a volar definitivamente. Pero aquí hay una evolución, teniendo su base muy clara, hay más matices, más sonidos diferentes, la paleta se abre y abarcan mucho más, de hecho aparecen estilos como el rock surf hasta ahora lejano en el grupo, pero con el que, porqué no, están también emparentados, pero es innegable en esa apertura la onda de Howlin' Wolf, de Gene Vincent o incluso de Charlie Parker. Pero siempre en el fondo, en la base está el mítico Robert Johnson y su cruce con el diablo en aquellas carreteras 61 & 49.
El disco en si, ha sido grabado en Londres, y como es norma de la casa no lleva título, se distingue por el color de su portada, con tonos rojizos esta vez. El estudio Toerag acogió a los de Úbeda, grabando el sonido de una sala a cintas de una pulgada, seis micros, tres viejos amplificadores y dos cintas de media hora cada una, y cuyo productor ha sido Liam Witson. A él cabe atribuirle que las voces han sido desenterradas para escucharse mucho más. La portada del disco tiene su origen en una anécdota que les ocurrió cuando estuvieron en Mississippi, en la tumba de T-Model Ford. Resulta que Chris Johnson (un armonicista norteamericano con el que han compartido muchas correrías) colecciona lápidas de bluesmen muertos... bueno lo que hace es que visita tumbas de bluesmen muertos y con un papel hace un calco de sus lápidas realmente. Se fueron con Chris a un cementerio enorme y le dieron sin querer un golpe a una maceta y salieron miles de hormigas, osea la tierra de la maceta eran hormigas y picaban que daba gusto, muertas de hambre vaya, algo así como la maldición del faraón y esa decidieron que sería la portada del disco.
La banda sigue con un compuesto diabólicamente adictivo formado por un blues crudo, sucio y serpenteante, con influencias del blues del Delta del Mississippi y la música de raíces, letras de amor de ultratumba ladradas en castellano y una electrizante y sudorosa puesta en escena. Perico de Dios es sublime a la guitarra y voz, Carlos Jimena despecha bases rítmicas con su batería bestiales y Paco Luis Martos sigue llevando el bajo con ese barreño de zinc característico.

Empieza el disco con Tormenta con las ráfagas de la guitarra de Perico de Dios disparando a diestro y siniestro, donde además nos anuncia que viene una tormenta con ese aire clásico bluesero, que arranca y vuela cuando quiere, dando la sensación de estar en una continua jam session. Huele a rata sigue con su temática de animales muertos y musicalmente un tema donde el rock surf empieza a tener su influencia, salpicando la melodía, pero Perico se lleva la palma con su voz mientras su guitarra serpentea y la sección rítmica no da puntada sin hilo. Calle 24 ha sido el single de presentación, más rock surf mezclado con blues, donde hay temática de asesinato de gatos, canción con muy buenos cambios de ritmo y salidas apabullantes con la banda a tope. Hoy como perro es el tema más corto del disco, no llega ni a los dos minutos, un boogie bluesero alegre y desenfadado, gran transición para lo que viene. Serpientes negras ahonda en el boogie de una calidad descomunal, de esos medios tiempos que el grupo borda como nadie, dibujando un panorama sombrío donde Perico dice que ha comido serpientes negras, que éstas le han mordido, todo un conjunto jalonado por una música tremenda, y donde otra vez queda patente la mejora del asunto voces. Filo de navaja acaba la primera cara, el primer tema instrumental del álbum, una perfecta banda sonora de la sierra por la que hubo tiempo atrás peleas a navaja, no en vano ellos son de Jaén, donde los arpegios de la guitarra destacan.
La segunda cara empieza con Mecha corta y vuelven los tonos surferos al inicio además de un aire rockabilly, para que luego Perico cante de manera descomunal, ampliando horizontes, aunque la base sigue con blues y boogie a partes iguales mientras la guitarra corre desenfrenada. Agua turbia es el segundo tema instrumental, y parece describir una situación de camino desesperado por el desierto en busca de agua, aunque sea turbia que mitigue la sed. Hueso de gato negro es un auténtico festival del grupo, donde se explayan desde el principio, y acaban convirtiendo el tema en una jam session total y absoluta, quizás el tema más rockero del disco y de onda Jimi Hendrix. El paso del gato es el tercer y último tema instrumental del disco donde se nos describe a un gato cualquiera de paso, muy en onda Link Wray la guitarra, ecos de Rumble al principio para luego despachar su sempiterno blues característico. Tengo el diablo en el cuerpo acaba el trabajo con una declaración de intenciones, tema satánico recurrente y final apoteósico para un gran y enorme disco, con aire más de medio tiempo.


Este trío es grande, muy muy grande, y me juego el cuello a que aquí no estamos preparados para tanta grandeza y tendrán más éxito fuera. Para empezar su gira estaba ya prevista antes de editar el disco porque empiezan a ser muy reclamados, ya que su directo es de lo mejor que he visto, pero esperemos que podamos seguir disfrutando de ellos por muchos años.

Este texto fue escrito por mi para Exile SH Magazine y ahora reposa en mi espacio.
Os dejo con el tema Mecha corta.

viernes, 10 de abril de 2015

Concierto La Gran Esperanza Blanca, Madrid, El Pez Eléctrico, 9-4-2015



Un placer para el que escribe poder haber asistido por fin a un concierto de una banda como La Gran Esperanza Blanca, del que me enorgullece haber participado en la búsqueda del local para el mismo. Anoche en el Pez Eléctrico, sala habitual de sesiones musicales para mi, pudimos escuchar temas, muchos de ellos pertenecientes al nuevo trabajo de esta veterana y a su vez espléndida banda valenciana. Cisco Fran presentaba los temas y las ideas que le habían llevado a componerlas, lo que si ya de por si son buenas hace que además llegues más profundamente al significado de las mismas, y por si fuera poco, Luis al bajo y Spagnolo Ferocce a la guitarra solista completaban un trío acústico que sonó de lujo. Faltaba el batería por compromisos laborales. Su estilo de rock-folk y aires countries evidentes con influencias de Dylan, Young etc., es una delicia y te transporta a lugares maravillosos.



 
Así cayeron canciones preciosas como Aquí estoy, Tu risa, Estrella de mar, La última copa, Payaso, Azúcar y miel, Los años de felicidad, Música antigua, El chico del tren, Mar de coral, Tren Fantasma y Cantad conmigo, osea el disco enterito y salpicado con temas de anteriores discos como Ruptura o Cuchillada de Derrota, Lento, Harry Dean, y Nora o Catfish ya en los bises. En un ambiente acogedor y con el público entregado y fanático, la banda se sintió como en su casa, por lo que me dijeron los propios miembros del grupo.
Deseando verlos en eléctrico para ver toda la paleta completa, esperamos ansiosos.




Os dejo con un tema que sonó ayer y cuya letra me encanta, Los años de Felicidad.

 

jueves, 9 de abril de 2015

Lo nuevo de The Mavericks.



Raúl Malo y sus chavalotes tienen nuevo disco titulado Mono, y la verdad es que al grupo se le nota en un estado de forma brutal, que ya demostraron en su reaparición de hace dos años con In Time. El primer adelanto se titula All Night Long e incluye una parte de la letra en castellano, como a veces les gusta hacer al líder de ascendencia cubana del grupo y sus compinches, además de ser un tema que tiene rock, mambo, conga, country, etc., y unos vientos preciosos.
La banda con sus 4 miembros actuales, Raúl Malo a la voz y guitarra rítmica, Paul Deakin a la batería y coros, Eddie Pérez a la guitarra y coros y Jerry Dale McFadden a los teclados suena de vicio. Robert Reynolds ya no está en la banda.



Os dejo con la interpretación en directo en el show de Seth Mayers.

 

miércoles, 8 de abril de 2015

Neil Young - Comes a time (Live at Farm Aid) (1995)


 
Neil Young es miembro fundador del Farm Aid junto a Willie Nelson y John Mellencamp,  y mantiene una constante actividad en los conciertos anuales programados por la fundación, cuya primera edición surgió a raíz de un comentario de Bob Dylan en el escenario del Live Aid en el cual "esperaba que parte del dinero pudiese ser destinado a granjeros americanos en peligro de perder sus granjas por deudas hipotecarias". Total que todos hicieron caso a Bob y se pusieron manos a la obra. En la actualidad, la institución cuenta con un fondo de emergencia para granjeros en situaciones de pobreza debido a desastres naturales como el Huracán Katrina o la oleada de tornados en abril de 2011, por ejemplo. Los fondos recaudados se utilizan para pagar los gastos de los agricultores y proporcionar alimentos, ayuda legal y financiera, y asistencia psicológica.



 
En el apartado musical que os voy a contar, Tío Neil está como en su casa cada vez que acude al festival, y le pega mucho todo aquello, el lado más country del canadiense engarza de manera perfecta con la idea general del festival.
En este sentido, un tema de los que más me gustan de su lado country y campestre es Comes a time de 1978. Me encanta la versión que hizo en el Farm Aid de 1995.
 
Aquí os la dejo.

 

Segundo adelanto de Tame Impala.



Tame Impala siguen presentando temas de su nuevo disco, que se supone saldrá en breve. Ahora es el turno de Cause I'm a man, un viaje psicodélico más parecido a lo que hasta ahora conocemos de la banda de Perth, Australia, un medio tiempo en tono balada para viajar y sentir como el tiempo casi se detiene allá donde la melodía te quiere llevar.
Una delicia de single, quizás muy etérea, pero más cercano al sonido ya clásico de la banda con multitud de efectos que acompañan a la sinuosa melodía. 
Su gira sigue por Estados Unidos y a Europa no llegan hasta el 20 de agosto donde tocarán en el Festival Paredes de Coura en Portugal, de momento el sitio más cercano para poder verlos. 




Os dejo con el tema Cause I'm a man.

 

martes, 7 de abril de 2015

Billie Holiday y su legado.


 
Eleanora Fagan Gough, que era el verdadero nombre de Billie Holiday nació tal día como hoy de 1915, por tanto habría cumplido si viviera 100 años, pero vivió muchos menos, Billie murió a los 44 años en el Hospital Metropolitano de New York, un 17 de julio de 1959 por complicaciones respiratorias. Llevaba en arresto hospitalario desde el 12 de junio por posesión ilegal de narcóticos. Había llevado el micrófono de jazz a un lugar solamente superado por sus dos grandes influencias, Louis Armstrong y Bessie Smith.
Su madre, Sadie Fagan, tenía sólo trece años cuando nació Billie y su padre Clarence Holiday, un guitarrista y bajista de jazz que tocó en la orquesta de Fletcher Henderson, tenía quince. Sobra decir que era una niña no deseada. Su madre, excesivamente joven para la responsabilidad, abandonaba con frecuencia a la niña con parientes de no muy buena reputación. La niña fue enviada a una escuela católica a la edad de diez años, después de haber admitido ser violada. En New York, ayudaba a su madre en trabajos de ayuda doméstica y empezó a ejercer la prostitución.
A principios de los años 30, Billie ya cantaba con frecuencia en varios clubs de New York y empezó a unirse a grandes talentos como Benny Goodman. Su descubrimiento por el productor John Hammond fue clave. Cuenta el mismo John Hammond, su descubridor, que la jóven Billie Holiday era una mujerona, en 1933 “pesaba casi cien kilos y era increíblemente hermosa”. En 1959, cuando falleció, con 44 años, había quedado reducida a una ruina, “una pequeña y grotesca caricatura de sí misma”. En esos 25 años Billie fuera de los escenarios patinó y mucho, ya que cayó en las drogas y le retiraban la tarjeta para actuar en los clubs, algo mortal para la gente del jazz de la época.


 
 
Las actuaciones de Billie Holiday son una obra maestra de expresividad contenida que solicitan de una lente para poder observar al detalle cada uno de sus gestos y sombras, cada insignificante movimiento, cada modulación, cada nota sostenida, cada fraseo, obligando a un esfuerzo de atención, a un acercar la mirada hasta adentrarse bajo la piel de la cantante.
 
No seré yo quien diga que sabe mucho de una artista de la que sólo tengo dos vinilos, pero es tanta la devoción por ellos y sobre todo por esa joya llamada All or nothing at all de 1956, que mínimo debía hacerla un homenaje por el centenario de su nacimiento.
 
Yo os dejo con Strange Fruit de 1939, que la primera vez que la escuché en la voz de Jeff Buckley flipé en colores, la original es gloria bendita.
 
 

Sex Museum - Lost in blue (2014)


 
Sex Museum siguen girando y presentando su último disco Big city lies, reseñado aquí y mi número 1 en la lista de discos nacionales de 2014. Uno de los temas más apabullantes es el que abre el disco, ese Lost in blue, cañita brava para despertar mentes y demás conciencias musicales anquilosadas. Rock, garaje y fuerza descomunales en un tema donde la banda está a tope de rendimiento, tanto sección rítmica, como voz, guitarra y teclados.
La propia Marta Ruiz Perdiguero, teclista de la banda, ha sido la encargada de realizar y subir el vídeo, bastante chulo.




Os dejo con el vídeo que empieza con uno de esos viajes de gira.