jueves, 16 de julio de 2015

Rage Against the Machine - Rage Against the Machine (1992)


En el año 1992 la banda californiana Rage Against the Machine editó su primer disco homónimo. El grupo apareció a principios de los 90 bajo la necesidad de dos jóvenes talentos, Zack de la Rocha y Tom Morello, de protestar por la situación del sistema, la sociedad, el abuso del poder, el racismo y todo tipo de desigualdades en general, y como bien dice su nombre es una banda que nació de la Rabia contra el Sistema. Timmy O. (Tim Commerford) al bajo y Brad Wilk a la batería era la potente sección rítmica. Pero en sus incendiarias letras (no sólo la portada incendiaria del monje budista quemándose a lo bonzo) que marcaban una clara protesta, lucha constante y activismo les generaron numerosas censuras y críticas, no sólo por su idealismo radical de izquierdas, sino por su defensa y apoyo a la violencia como método para acabar con las injusticias del mundo. 
Pero ojo, no olvidemos el tema musical, el principal para mi, ya que Zack aporta un aire rapero al cantar con esa voz eterna de adolescente cabreado, dentro de unas melodías muy rockeras donde la guitarra de Tom es celestial y campa a sus anchas, con riffs pegadizos y la fuerza y brutalidad de sus acordes, fundida con la voz de manera gloriosa, respaldado todo ello por una tremenda sección rítmica, con ese brutal y volcánico bajo además de un batera que lo borda, muy contundente y mezclando metal y funky. 




El disco comienza con Bombtrack con su letra que habla de desigualdades, y musicalmente un cañonazo de partida muy potente, que define muy bien el estilo del grupo con esos cañonazos de las seis cuerdas de Tom como base para que Zack descargue. Killing in the name es un bombazo, muy pegadiza, uno de esos temas que ha pasado a ser mítico y muy reconocible del grupo, con ese cencerro inicial de percusión y esa guitarra furiosa con cambios de ritmo bestiales. Take the power back con ese bajo inicial es de morirse, ritmo funky, para darle la entrada a la guitarra, la batería y esa voz que dispara y dice cuanto daño ha hecho el imperialismo desde tiempos inmemoriales. Seetle for nothing en su inicio es el tema más descaradamente grunge (es normal la influencia de ese estilo en esa época de primeros 90), para luego revestirlo de su estilo con el tremendo cambio de ritmo, tema que da un poco de descanso al inicio tan impactante y cuya letra habla de la pasividad de la gente ante los problemas. Bullet in the head es una joya, son un sólo de guitarra impresionante, una estructura fuera de serie y una letra que aborda la manipulación de los medios, no hay que creerse las mentiras. Know your enemy tiene un gran ritmo que encabezan bajo y batería, con guitarra repetitiva que se desata y que hace un buen solo y cuya letra incita a la revolución. Wake up con un inicio calcado a Kashmir de Led Zeppelin (formó parte de la banda sonora de Matrix) vira para tomar su propia identidad con la guitarra circular de Morelo, donde bajo potente y batería perfecta despliegan lo mejor del grupo, además de la letra que deja claro el tema... ¡Despierta!
Fistful of steel abunda en ese sonido industrial y rompedor del grupo y donde Tom se despacha a su gusto en los sólos. Township rebelion tiene un ritmo alucinante y la letra es muy incisiva con críticas al sistema educativo y a la Iglesia Católica en África. Freedom es un tema perfecto para acabar este akelarre, con notables cambios de ritmo, letras que claman libertad y activismo, además de un final épico donde Zack se deja las agallas y la voz.




En definitiva este disco es un pelotazo descomunal que pilló en su día desprevenido a todo el mundo, ya que era original, innovador y tenía (y tiene) una vitalidad apabullante. Un álbum, en el que cada canción es la mejor canción del disco, todas de un nivel tremendo.

Os dejo con el tema Bombtrack que inicia el disco.


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