En 1981 edita Magnetic Fields, en francés Les Chants Magnétiques, Campos magnéticos en castellano. Hablamos de un disco que llegó al número 1 en Francia nada más publicarse, al igual que sus predecesores Equinoxe y Oxygene, también llegó al 4 en Austria, 5 en Holanda y 6 en Gran Bretaña, aunque ya no volvería a ser número 1 en Francia hasta 1986 con Rendez-Vous. Después del rotundo éxito de Oxygene que sorprendió a todo el mundo y de su continuación de gran calidad con Equinoxe, donde no había gran evolución pero si mucha calidad, aquí en este disco si habría novedades sobre todo por la irrupción, ya cambiando de década, de los sintetizadores digitales. Y la diferencia radicaba en lo siguiente, lo digital era más cómodo en muchos sentidos por resumir, mientras con los aparatos analógicos, si querías volver a utilizar un sonido tenías que recordar la configuración exacta de todos los parámetros de potenciómetros, knobs o cables en el momento de creación de cada timbre sonoro, para recuperarlo, no siempre era exacto por la extrema sensibilidad de los osciladores a las condiciones ambientales. Lo digital, daba la posibilidad de grabar cada sonido creado de forma que en cualquier momento podía ser recuperado exactamente igual y utilizado por el artista como quisiera, un avance sin duda. A esto hubo que unir la aparición del sampler, que modificaba cualquier ruido o sonido externo que el músico podía modificar, manipular, retorcer, repetir, voltear o lo que fuere con ese aparato. Uno de los primeros modelos de la marca Fairlight (australiana) fue a manos de Jarre quien le sacó mucho partido.
Magnetic Fields Pt. 2 fue el tema de presentación del disco, con esa percusión tan presente y quizás algo machacona pero con una melodía que enganchaba desde el inicio, y que desde luego ya se te quedaba para siempre en la cabeza.
Os dejo con el tema y vídeo de Magnetic Fields, Pt. 2.


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