Pink Floyd, la banda británica, editó en 1973 The dark side of the moon, obra magna, atemporal y simplemente maravillosa. Fue editado en Estados Unidos el 1 de marzo de 1973 y el 24 de marzo del mismo año en Reino Unido.
Se trata de un disco conceptual, y está construido a partir de las ideas que Pink Floyd había explorado en sus conciertos y anteriores grabaciones. La temática del álbum incluye el conflicto, la avaricia (Money), el envejecimiento (Time) y la enfermedad mental (por el deterioro de Syd Barret, antíguo miembro de la banda).
Un tal Alan Parsons era el ingeniero de sonido de este disco, y se nota en los temas más electrónicos como los del principio del disco, utilizándose sintetizadores analógicos.
Pero ante todo el disco suena de lujo, tiene una portada mítica, Gilmour estaba en estado de gracia con la voz y a la guitarra, Waters soberbio al bajo y voces, Wright deslumbrante a los teclados, y Mason lo bordaba a la batería. Hablamos de un disco que estuvo 17 años (889 semanas) entre los discos más vendidos, que se dice pronto.
Eclipse era el tema del cierre del trabajo, un cierre glorioso, con una letra mítica cuando dice: "There's no dark side of the moon really. Matter of fact, it's all dark" ("No hay lado oscuro en la Luna, en realidad toda la Luna es oscura"), mientras se escuchan los latidos del corazón en el final.


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