La banda Stray Cats parece que vuelven a reunirse. Brian Setzer, Lee Rocker y Slim Jim Phantom han anunciado su regreso para ser parte del Festival Viva Las Vegas Rockabilly Weekend que tendrá lugar el 21 de Abril en el Hotel Orleans de esa ciudad, noticia avanzada por la banda a través de redes sociales, aunque no se decía más acerca de si habrá una gira como tal, como han hecho otras veces, recuerdo la de 2004 y la de 2008 (les vi en La Riviera).
Formada en Long Island a finales de los años 70, la banda mezclaba el rock and roll clásico y el rockabilly, revitalizándolo de manera impresionante, en una época en la que iban a contracorriente de todo.
Hoy recuerdo un tema de su primer disco homónimo de 1981, ese Rumble in Brighton que hablaba de aquellos tumultos en la ciudad inglesa en 1964 entre mods y rockers...
Os dejo con el Rumble in Brighton en vivo en 1981.
Queens of the Stone Age editó su último álbum Villains, un muy buen disco, que en su momento diseccioné aquí a fondo. Es un álbum demoledor, como casi todo lo que hace esta bandaza, se escucha del tirón y son 9 temas que producen momentos excelentes, dejando quizás atrás pesados ritmos para abrazar curvas sonoras y melodías que caminan entre el rock, lo que llaman stoner rock e incluso el pop-rock con tintes más de baile y de menos oscuridad, resumiendo hay más felicidad que tristeza. Head like a haunted house es la pieza más corta del disco, un tema vertiginoso, rápido y donde los sintetizadores vampíricos se tornan en protagonistas junto a las guitarras, una canción muy divertida con ese final rockero fantástico. Ya tenemos aquí su vídeo.
Os dejo con el tema y vídeo de Head Like a Haunted House.
De las pocas bandas que quedan vivas a día de hoy del revival swing de los años 90, una de esas formaciones son la banda del sur de California, Big Bad Voodoo Daddy, cuyo último disco es del año pasado. Cuando empezaron a mitad de los 90, tuvieron que autoproducirse sus dos primeros trabajos, pero su aparición en la banda sonora de la película The Swingers (1996), además de su buen hacer, les hizo fichar por Capitol Records, y ésta compañía los editó como suyos en 1998 y 1999. El primero de ellos homónimo y que salió en 1998 es un disco excepcional donde hay swing, retro swing, e incluso gotas de charleston.
Hoy me quedo con el tema Minnie the Moocher de este primer trabajo.
Hay conciertos buenos, hay conciertos menos buenos, y hay conciertos tan sumamente buenos, que te queda una huella imborrable en la memoria, el concierto de anoche en Joy Eslava fue, bajo mi punto de vista, de éstos últimos. Cuando se juntan I Wanna Management, Bloody Mary y The Mad Note en la organización de un evento, es una garantía de calidad, no sólo por el artista principal, al que ya conocemos y adoramos, sino que encima ponen un telonero, no sólo del gusto del cabeza de cartel, sino también que lo será del público, y no fallan.
Hay que saber poner un buen telonero en un gran concierto, cosa que muchas veces no se cuida por diversas razones, pero estás pagando una entrada y nos merecemos ese toque de distinción, por eso qué menos que el show sea coherente y de calidad, y justamente eso pasó anoche.
Charley Crockett
Comenzemos por Charley Crockett, un gran descubrimiento la verdad, un tipo de Texas, ataviado con su sombrero tejano, que despachó un concierto estupendo acompañado por cuatro músicos en el escenario, un guitarrista brutal, un bajista muy tejano también, un buen batería y un teclista que también tocaba trompeta. Su estilo navega entre el country, el bluegrass, sonido de raíz americana lógicamente y más estilos afines, pero con una alegría tremenda que por momentos suena hasta pop, un sonido estupendo y una conexión con el público que se produjo desde los primeros compases.
Mayormente despachó temas de sus dos últimos discos, In the night de 2016 del que cayeron la propia In the night, I'm not afraid o Ain't got no time to lose, y también de su más reciente álbum Lil G.L.'S Honky Tonk Jubilee del año pasado, del que pudimos escuchar Am I that easy to forget, Honky Tonk Man, You're still on my mind o Just a drink away.
Espero volverles a ver pronto por aquí, son carne de Huercasa Country Festival.
JD McPherson Band
Y saltó al escenario JD McPherson, el músico de Oklahoma y su extraordinaria banda. Tiene tres discos en el mercado, a parte de un Ep de versiones de 2014, aquel primero y brutal Sign and signifiers, Let's the good times roll y éste último Undivided Heart & Soul del año pasado que ha venido a presentar en esta gira. JD McPherson canta y toca guitarra eléctrica, unas veces rítmica y otras es él el solista, pero sus músicos son de un nivel superlativo, y hay que hablar de ellos como se merecen.
Jimmy Sutton al contrabajo, bajo y coros, ¡¡¡qué músico!!!, un profesional de los pies a la cabeza, que lo vive, está ultraconcentrado en todo el show y no falla ni una nota, Jason Smay a la batería y percusiones, el que fuera batería de los Hi-Risers, un auténtico mago de las baquetas que clava cualquier tipo de ritmo, y que sigue siendo uno de los mejores baterías que he visto, Rayner Jacob Jacildo a las teclas, percusiones e incluso timbal, excelso, estuvo inmenso, y por último Doug Corcoran a la guitarra solista y rítmica, saxofón y coros, un tipo fino donde los haya.
El repertorio pues una pasada, de su último disco cayeron Desperate love (cuarto tema del show), Cryin's just a thing yo do, Under the spell of city lights, On the lips, Hunting for sugar, Style (Is a losing game) y Lucky Penny. De su primer y gran disco pudimos escuchar Fire Bug, Wolf Teeth que la mezcló con Bloodhound rock de último álbum en el segundo bis y como cierre del show su primer single North Side Gal. De su segundo trabajo oímos muchos temas, Bossy (con el que comenzó el concierto) un tema que me encanta, It shook me up, Head Over Heels, You must have met Little Caroline?, Mother of lies o Let the good times roll que cerraba la primera parte del directo. El turno de los bises se abrió con Abigail Blue, la cara B de North Side Gal y que se editó en 2012.
Volved pronto, por favor, os necesitamos.
Os dejo con dos momentos memorables e inolvidables de los muchos de anoche.
Primero cuando Charley Crockett y su banda interpretaron In the night.
y segundo El Hunting for sugar de su último álbum de JD McPherson.
En el año 2008 Supergrass como banda entonó el canto del cisne con Diamond Hoo Ha, un discazo, así lo digo de claro, pero claro después de Road to Rouen la banda se quedó en tierra de nadie, porque poca gente les entendíamos, y volvieron a sus raíces, eso si, con la experiencia acumulada. Un álbum con temas eléctricos, medios tiempos, e incluso algún guiño a su anterior disco, pero eso si, revestidos de una fachada sonora digamos más conocida, aunque quisieron impregnar a este disco de un aúrea antigua, ese aire a tiempos añejos.
El tema Diamond Hoo Ha Man nos volvía a traer a los Supergrass más rockeros, y con rotundos cambios es un tema excelente.
Os dejo con la interpretación del tema en vivo en Amoeba, impresionante.
Supergrass, la banda británica de Oxford editó su primer single en 1994, un tremendo tema llamado Caught by the fuzz, que luego sería incluido en su primer álbum I should Coco de 1995. Hablamos de un grupo que hizo seis discos de estudio, tres en los años 90 y tres en este siglo, y precisamente podríamos decir que en la franja del cambio de siglo acabaron los primeros Supergrass, basados en el trío fundador, y al final del tercer disco de 1999 es cuando se incorpora Rob Coombes a los teclados, hermano de Gazz Coombes, el líder, cantante, guitarra y compositor, con lo que el cuarteto tomó otros rumbos musicales, eso si, siempre de extrema calidad bajo mi punto de vista.
Volviendo a este primer single, es un tema de un ritmo frenético, de rock desatado y que demuestra que ellos dentro del llamado Britpop encajaban por un lado, pero por otro nada. Esa voz de Gaz nerviosa e histérica es inolvidable, además de la guitarra que puntea acordes a toda castaña, temazo de tomo y lomo.
Os dejo con el tema y el vídeo de Caught by the fuzz.
Coming Up de Suede de 1996, fue el primer disco sin el guitarrista Bernard Butler, al que sustituye Richard Oakes no solo tocando la guitarra solista, sino componiendo a pachas con Brett Anderson, un álbum que a diferencia de sus compañeros del Brit Pop, cantaban acerca de las descarnadas pasiones que nos destruyen como seres humanos. De este enorme trabajo se extrajeron hasta cinco singles, y uno de los que más me gustan es Lazy, del que hablé hace no mucho, pero quizás del que menos se habló siempre, pues su cara B es un tema muy bueno también, aunque en este caso si que se trata del arquetipo de canción clásica para Cara B. These are the sad songs, como su propio nombre indica va de canciones tristes, y es melancólica pero con voces muy sugerentes.
En el año 2006 David Gilmour dentro de la gira de su disco On an island, dio un concierto en el Royal Albert Hall de Londres donde invitó a varios músicos de mucho nivel, por un lado David Bowie, interpretando Arnold Lyne, que homenajeaba a su vez a Syd Barret, y a la vez con Richard Wright, compañero suyo en Pink Floyd. De los temas que esa noche interpretó Wright, uno de ellos lo cantaba él, además de haberlo compuesto para el último disco de estudio de los británicos, aquel The Division Bell de 1994. Era una canción antigua llamada Wearing the inside out, que por fin grabó para ese álbum, Wright murió dos años después en 2008.
En esta interpretación la hacen más atmosférica que en el disco de estudio, pero es una gran interpretación.
Pearl Jam ha sorprendido a todos no solo con nuevo single, sino con la confirmación de que este tema es el adelanto de su nuevo álbum de estudio, sin fecha de salida hasta el momento. Fue estrenada el domingo en exclusiva para miembros de su club de fans oficial, y ya para todos ayer. Producido por Brendan O'Brien (supongo que también el trabajo entero) suena rockero y en la mejor onda de la banda de Seattle. La letra arremete claramente contra Donald Trump, presidente de EEUU en la actualidad, con frases como "You may be rich but can't deny me, got nothing but the will to survive".
Xoel López editó Sueños y Pan en noviembre de 2017 y hasta hoy no ha salido el primer vídeo oficial de uno de los temas del disco, en concreto Lodo. Se trata de un tema de tono acústico y folk cuya letra nos habla acerca de la superación, de esas situaciones en las que se buscan respuestas y tras descubrirlas nos mostramos tal y como somos realmente.
El vídeo ha sido dirigido por Gigi Romero y en el mismo, los hilos rojos simbolizan esas situaciones complicadas que van tejiendo una tela de araña y que son la metáfora de aquellos retos a los que nos enfrentamos en la vida. Si vas pudiendo con esas trampas, los nudos se deshacen y la maraña no es tal.
Chris Isaak editó en 1989 su tercer álbum de estudio, Heart Shaped World, en el que estaba incluido el tema Wicked Game, que evidentemente fue single. Pero no fue hasta 1990 en el que ese tema fue seleccionado por David Lynch para formar parte de su película Wild at Heart, aquí "Corazón Salvaje", cuando empezó a tener mucha repercusión. Fue tal el éxito, que al año siguiente salió un recopilatorio titulado Wicked Game, con ese tema como bandera, de recordemos un músico excelente, pero que sólo tenía 3 discos de estudio.
Es un tema lento y lánguido pero precioso, y donde los punteos de guitarra son realmente impresionantes. Hay una interpretación en vivo en unas sesiones en el año 2010, con la banda que llevaba en la gira de Mr. Lucky que me encanta, ya que el sonido de las guitarras es maravilloso, da gusto escuchar esta otra versión donde además Chris está relajado, en chanclas y con camisa hawaiiana.
Os dejo con la interpretación en vivo de Wicked Game.
Hoy ha muerto Stephen Hawking a los 76 años de edad, una eminencia en el campo de la ciencia moderna y de la astrofísica ante todo. Él fue el autor de descubrimientos en este campo, como son la nueva teoría del espacio-tiempo o la radiación de los agujeros negros y además unificó las dos grandes teorías de la física del siglo XX, la de la relatividad y la de la mecánica cuántica.
Pero aparte de todo eso y de los estudios realizados a lo largo de su vida, que desde su juventud, víctima de ELA quedó postrado en una silla de ruedas y ha vivido 54 años desde entonces, cuando los médicos por aquella época le daban solo dos meses de vida, también ha quedado para la posteridad su aparición en dos temas de Pink Floyd, la banda británica.
Pink Floyd editó en 1994 The Division Bell, el último disco de estudio del grupo y que contaba en ese momento con David Gilmour a la guitarra y voz, Richard Wright a la voz y teclados y Nick Mason a la batería, además de grandes músicos como Guy Pratt al bajo, John Carin a las programaciones o Bob Ezrin a los teclados y percusión.
Se trata de un álbum que ahonda sobre la falta de comunicación y de cómo muchas cuestiones se pueden solventar con el diálogo. En el tema Keep Talking se utilizaron samplers de la voz de Stephen Hawking para la parte hablada del inicio. Gilmour escuchó por primera vez esas palabras del profesor en un anuncio de la televisión británica, sintiéndose muy interesado por el sentimiento de lo que Hawking decía, hasta tal punto que contactó con la compañía que se encargó de hacer el anuncio, para pedir permiso para incluirlo en el disco.
Como es sabido en 2014 Pink Floyd, o lo que quedaba de ellos en ese momento, ya que Wright ya no estaba entre nosotros, editó The Endless River un conjunto de outtakes de las sesiones de grabación de The Division Bell precisamente. Se trata de música ambiental y atmosférica, casi la mayoría instrumental. El trabajo se terminó a bordo del Astoria, casa flotante y estudio de grabación propiedad de David Gilmour entre 2013 y 2014.
Uno de los temas es Talkin' Hawkin', donde aparte se hacía un homenaje al teclista Richard Wright.
Os dejo con ambas apariciones de Hawking con Pink Floyd, primero Keep Talking en vivo en 1995 del disco Pulse.
Como decía ayer... Albert Hammond Jr., guitarrista de The Strokes ha editado el que es su cuarto álbum largo en solitario, titulado Francis Trouble. A lo largo de los temas de este nuevo disco, relata una historia muy personal y de la que ha sido consciente hace más bien poco, y es que su madre sufrió un aborto espontáneo en 1979, esperaba gemelos, por lo que uno de los dos siguió creciendo en el vientre materno, era Albert, que nació con una uña de su hermano Francis. Ésto impactó tanto a nuestro protagonista, que ha decidido que sea la base de las letras del disco. De ahí el título del álbum, ese problema de Francis, su hermano que nunca vivió. El trabajo me parece muy bueno, toca varios palos estilísticos, y en algún tema recuerda a la banda madre, como en Far away truths, el tema más Stroke del disco.
Si si siii, y mil veces siii parece increíble amigos y amigas pero hoy ha salido al aire, aunque parezca imposible un nuevo programa de Música Sideral en la emisora Radio Enlace, conducido como siempre por vuestro siervo de la noche Dj Savoy Truffle, capítulo número 90 nada más y nada menos. En esta ocasión, he hecho una selección de temas que formaban parte de trabajos del año 1988, treinta años después de su publicación, un año de grandes discos sin duda.
Suenan por orden The Waterboys, The Pogues, The Goodfathers, The House of Love, The Dogs D'Amour, Robert Palmer, U2, The Traveling Wilburys, The Feelies, The Smithereens, R.E.M., Pixies, Camper Van Beethoven, Leonard Cohen, Neil Young, 091, Los Ronaldos y Los Flechazos.
Albert Hammond Jr., el guitarrista de The Strokes acaba de editar el 9 de marzo su nuevo disco en solitario, que lleva por título Francis Trouble, que supone el cuarto trabajo de su carrera, que sucede a Momentary Masters de 2015 (también hizo un Ep en 2013). A lo largo de los temas de este nuevo álbum, relata una historia muy personal y de la que ha sido consciente hace más bien poco, y es que su madre sufrió un aborto espontáneo en 1979, esperaba gemelos, por lo que uno de los dos siguió creciendo en el vientre materno, era Albert, que nació con una uña de su hermano Francis. Ésto impactó tanto a nuestro protagonista, que ha decidido que sea la base de las letras del disco. El álbum ha sido editado bajo el sello Red Bull Records, la bebida energética también mete sus zarpas en el mundo musical.
El primer single del trabajo es Muted Beatings y es un tema musicalmente muy atractivo, con dejes de su banda lógicamente, pero con su propio estilo que ha ido modelando con matices en su carrera en solitario.
JD McPherson editó su segundo trabajo discográfico en 2015, ese Let the good times roll. Buen álbum que daba continuación, cinco años después a aquel magnífico debut llamado Signs and signifiers, aunque en 2014 editase un Ep de cuatro versiones como anticipo, aquel The Warm Covers Ep. En este álbum al que me refiero hoy, había singles absolutamente arrebatadores y muy directos, que se mezclaban con temas de mucha intensidad y de ritmo fantástico.
El segundo corte del disco es un tema animoso llamado Bossy, donde su estribillo es muy coreable y el ritmo es una pasada, guitarras, teclados, todo fluye en esta tremenda canción.
Os dejo con Bossy interpretado en las OurVinyl Sessions.
The Decemberists editaron al final de 2015 un Ep titulado Florasongs, algo así como un corolario a su excepcional trabajo de principios de aquel 2015, What a terrible world, what a beautiful world. Se trata de cinco temas que perfectamente podrían haber formado parte de aquel álbum, pero que al final salieron después. Colin Meloy y sus compañeros con ese estilo de country-folk-rock, hacían otra demostración de buen hacer y de composiciones que sientan como la seda cuando las escuchas y las disfrutas.
Why would I now? abría ese EP. un tema simplemente delicioso.
The Stone Roses editaron su segundo trabajo discográfico en 1994, titulado Second Coming, cinco años después de su debut. Tanto tiempo entre uno y otro vino ocasionado por disputas legales con Silvertone, con la que editaron aquel disco homónimo, y ya con Geffen pudieron sacar este trabajo a la luz. Es un disco con canciones más oscuras y pesadas, y donde los riffs de guitarra de John Squire destacan bastante, son bastante incisivos.
Este álbum tuvo una reacción dispar en el público, porque casi se habían olvidado de ellos, y costó volverse a enganchar, esa sería una de las razones de la disolución del grupo al año siguiente.
De los temas que siempre me gustaron más está Love Spreads, que lo cerraba, compuesto por Squire, donde domina con su guitarra.
The Decembertists, la banda de Portland, Oregón, editarán el 16 de Marzo I'll be your girl, su nuevo y esperado trabajo discográfico. Esta banda es otra de las que ha decidido cambiar el estilo, o por lo menos la fachada sonora y eso lo notamos mucho en su primer single, aquel gran tema Severed que sonó aquí. Según la nota de prensa el sonido que han buscado se inspira en New Order y Roxy Music (particularmente si se parecen a alguien más es a los primeros) y desde luego en su primer single, ese nuevo aspecto sonoro se notaba y mucho con ritmos electrónicos hasta ahora poco tratados por este grupo, de corte country-rock clásico. John Congleton ha sido el productor, alguien que se mueve en esos terrenos más electrónicos (St. Vincent, Lana del Rey, etc...) y ha influido lógicamente.
Pero claro, ellos no pueden renunciar a lo que son, y el segundo adelanto del álbum nos recuerda más a los Dcemberists de siempre, Once in my life es una canción de base acústica y donde la voz de Colin Meloy destaca mucho, un enorme tema por cierto.
Polly Jean Harvey editó en el año 2011 Let England Shake, un tremendo álbum. Tiene como base para despachar letras, en lo ocurrido en La Primera Guerra Mundial y es por esto que está llena de fusiles, trincheras, cadáveres, cañones, etc., en fin todo lo que conlleva una gran guerra, y en el caso que nos ocupa, la artista ve como su país, Inglaterra, tuvo su lugar en todo ello (expansiva y orgullosa), a la vez que hace una iconografía de la destrucción, que en realidad es aplicable al mundo en general, a la autodestrucción de la humanidad en si misma. Con respecto a su disco anterior, donde todo giraba entorno al piano (era un trabajo más personal), aquí la estrella es el autoharpa y también hay xilófono, violín, trombón, cítara, etc., y se convierte, por así decirlo, en la voz de la muerte, aunque ella es la bella rosa de Inglaterra. Ojo aquí las guitarras no tienen distorsión, suenan limpias, otra novedad. Hoy me detengo en el tema Bitter Branches, donde está Polly Jean en su lado más clásico o crudo si es que así podemos decirlo, y escuchar su voz pone los pelos como escarpias.
Es increíble como un mito como Jimi Hendrix sigue sacando discos con cierta regularidad, y eso que murió en septiembre de 1970. Desde luego que su discografía póstuma da para mucho, pero es que en vida hizo muchas grabaciones que han ido saliendo, tanto en estudio como en directo.
Ayer salía a la venta Both sides of the sky, editado por Legacy Recordings, división de catálogo de Sony, que contiene 13 grabaciones de estudio, realizadas entre 1968 y 1970, de las cuales 10 son inéditas... ¡¡¡10 temas inéditos de Hendrix!!! Casi 38 años después se publican... increíble.
Y aquí nos encontramos realmente con un tercer volumen de las mejores y más significativas grabaciones de estudio no publicadas hasta ahora, que empezaron con Valleys of Neptune en 2010, luego People, Hell and Angels en 2013 y que se completa con esta de ahora.
El material aquí incluido son diez temas compuestos por el genio más tres versiones, una de ellas de Muddy Waters (reinterpretan Manish boy), y por ahí van los tiros, por el blues y el sonido del delta. Muchos de los temas están grabados por la formación conocida como Band of Gypsys, con Jimi a la guitarra y voz, Billy Cox al bajo y Buddy Miles a la batería.
Uno de los temas favoritos originales de Hendrix era Lover man, que no la grabó con la Jimi Hendrix Experience, pero si con esta banda de gitanos en diciembre de 1969, el tema es simple y llanamente una pasada.
Black Rebel Motorcycle Club editaron el 12 de enero Wrong Creatures, cinco años casi después de Specter at the feast, su anterior álbum. No son los de San Francisco una banda al uso, ni tienen en cuenta mucho las tendencias, tienen su propia línea incorruptible desde que empezaron allá por 2001 con esa eterna oscuridad, y un sonido que han ido moldeando con matices, pero siempre fieles a su estilo. Pero en este trabajo hay un gran puñado de canciones, estribillos pegadizos y ese tipo de temas que van de menos a más y te acaban enganchando de manera impresionante.
Peter Hayes a la guitarra y voz, Robert Levon Been al bajo y voz y Leah Shapiro a la batería (desde 2008) han vuelto con su rock intenso, oscuro y de indudable calidad y personalidad, y es de esos discos que ganan mucho con las escuchas y se te meten muy adentro. Es curioso que el otro día en el coche de un amigo me costaba distinguir entre Black Rebel Motorcycle Club y The Jesus and Mary Chain, hay similitudes entre ambos.
DFF comienza el trabajo, el tema más corto de menos de dos minutos, que sirve de prólogo o introducción, con sonidos de percusión que anuncian algo, para dar paso ya al primer tema serio que es Spook con la guitarra que dispara riffs, hasta que entra la sección rítmica y la voz, en una de esas canciones que va de menos a más y consigue una melodía preciosa con un acabado perfecto, gran canción. King of bones empieza con guitarreos que ronronean, mientras entra la voz y se forma un conjunto inquietante gracias a la sección rítmica, tema psicodélico. Haunt es una balada a su estilo, tema desértico, con la guitarra que despacha acordes simples, mientras la voz recita, casi de banda sonora, canción de intensidad moderada. Echo es mi favorita del disco, con un inicio casi apagado, mientras la voz se abre paso, para empezar a dibujar entre bajo, guitarra y batería una melodía que te cala hasta los huesos y un estribillo que es maravilloso, de los mejores temas del grupo de siempre. Ninth configuration vuelve a la pausa, a los sonidos algo distantes, pero luego va cogiendo ritmo hasta convertirse en un gran tema con sus subidas y bajadas con mucho guitarreo furioso. Question of faith comienza con el bajo y la batería, ritmos de base para la voz, hasta que los riffs de guitarra empiezan a subir la temperatura, otro temazo de tomo y lomo con estribillo demoledor. Calling them all away es muy etérea en su inicio hasta que coge algo de ritmo hacia la mitad, mientras la guitarra no deja de repartir sonidos, alcanzado un final intenso. Little thing gone wild fue el primer adelanto del trabajo, con ese bajo brutal y la voz que anuncian la llegada de la guitarra que gime y el estribillo brutal, temón. Circus bazoko es la canción más distinta del disco, quizás la más dicharachera en el sonido, un medio tiempo que me recuerda a los Doors de manera impresionante, en un crescendo rítmico con el teclado que es maravilloso, además del aire circense. Carried from the start también posee un órgano humeante desde el inicio, con principio lento que se va animando y que se embrutece en el estribillo, donde el sonido rompe. All rise acaba el disco con un inicio de notas de piano hasta la entrada de la voz, para luego ir cogiendo un ritmo pausado de final del camino recorrido.
Buen álbum de una banda que todavía sigue teniendo mucho que decir en el panorama musical de la oscuridad y las penumbras donde ellos se erigen en auténticos reyes.