En 1988 la banda británica Talk Talk, después de tres maravillosos trabajos donde habían tenido una evolución fantástica cierran esa etapa y abren otra con el cuarto disco de estudio titulado Spirit of Eden. Editado en el sello Parlophone de EMI y con Tim Friese-Greene como productor concibieron un disco alejado del Synth-Pop y la New Wave de la que venían y con la libertad creativa que les daba la discográfica (de manera ingenua) se fueron a una esfera pop-rock mezclada con grandes dosis de jazz y algo de música electrónica mediativa, ambient y new age. Dice la leyenda (ya se sabe que habrá cosas ciertas o no) que el álbum se grabó en largas sesiones en las que la banda improvisaba la mayor parte del tiempo y encima lo hacían a oscuras para crear ambiente. Los ritmos están muy eclipsados por densas atmósferas jazzísticas, de hecho las percusiones acarician más que golpean, y los arreglos son muy ambientales, mientras que la voz de Hollis aparece en momentos siendo solo otro instrumento más del conjunto y no el eje principal. El disco fue grabado en una vieja iglesia abandonada a las afueras de Suffolk.
El problema vino con las insuficientes ventas del trabajo y con la dificultad de extraer singles promocionales del disco, lo que provocó que la compañía se cabreara a lo bestia (me imagino la cara de los ejecutivos cuando escucharon lo que había grabado el grupo), por lo que la banda se metió en juicios para cambiarse a una compañía más tolerante, desde aquel suceso muchas compañías introdujeron cláusulas en los contratos para que a los artistas no se les ocurriese pasarse de arriesgados. Hablamos de un disco claramente anticomercial.
I believe in you fue el único single del trabajo, quizás el tema más amable del disco con esas percusiones presentes desde el inicio que marcan el ritmo, y donde la voz de Mark Hollis va punteando entre los instrumentos.


No hay comentarios:
Publicar un comentario