sábado, 25 de junio de 2016

Neil Young - On the beach (1974)


El sucesor de Harvest, el mítico álbum de Neil Young de 1972, en la mente de él era Tonight's the night, pero fue presentarlo a la compañía y decirle que no, que ese álbum no seguía la senda que querían... por lo que Young lo guardó hasta que lo pudo sacar en 1975. Así, On the beach de 1974, se convirtió cronológicamente en el auténtico sucesor de Harvest, con la incursión por medio de aquel directo de 1973 Time fades away.
Hablamos de un álbum oscuro y depresivo, dentro de ese período emocional por el que atravesaba el canadiense por la muerte a causa de una sobredosis de heroína de su amigo Danny Whitten (guitarrista de los Crazy Horse), por lo que él también buscaba refugio en las drogas y el alcohol, estando impregnado los textos por ese aire triste y agrio. Aquí hay rock, country, folk y blues al estilo Young... ahí es nada.
Luego vino el asunto de que este disco, al que nunca se consideró como obra mayor, sino menor, fue ninguneada incluso por el propio artista, a la hora de ser reeditado en cd. Fue la presión de los fans y después de una masterización a su gusto, cuando dio el ok a la reedición en 2003, de manera definitiva. Es por esto, que siempre ha sido considerado un disco perdido, pero a la vez mítico, aunque si se escucha bien, me parece un álbum de una calidad soberbia, luminoso en la música y oscuro en las letras a parte iguales. Ese asunto, es lo que hace de este álbum y junto con su portada mítica, algo sensacional.


Walk on empieza el disco, un rock con toques countries animoso donde Young combina su perspectiva cínica con los deseos de avanzar y seguir viviendo. See the sky about the rain con el inicio del teclado wurlitzer y el pedal steel guitar enfatizan su tono melancólico, donde colaboran Ben Keith y Levon Helm de The Band. Y llega Revolution Blues, tema inspirado en Charles Manson, a quien Niel conoció durante su estancia en el Cañón de Topanga, y musicalmente una tema arrebatador con ese tono de rock y blues setentero a más no poder y ese sólo de guitarra sideral del maestro. Ojo porque hay tres blues en el disco, pero son más en concepto que en su realidad. For the turnstiles con banjo, dobro y voces es country campestre a más no poder, una delicia total. Vampire blues acababa la primera cara del vinilo, donde aquí si que hay más de verdadero blues y en cuya letra se declara un vampiro que le chupa la sangre a la tierra, una alusión total a la industria petrolera, aunque musicalmente no alcanza las cotas de otras.
Comienza la cara B del vinilo con la canción que da título al disco, On the beach, con esa dulce cadencia y los acompasados acordes de guitarra y el teclado (tocado por Graham Nash), que encarnan a la perfección su momento, ese del post-éxito, pero con una atmósfera de lo más atrayente creada por la melodía y su manera de cantar, y cuya letra es soberbia "Ahora vivo aquí en la playa, pero las gaviotas siguen fuera de mi alcance..." Magisterio de Young que descubre eso que dice de "Necesito una multitud de gente, pero no puedo ponerme delante de ellos todos los días..." lo que se llama el peso del éxito y sus consecuencias. Nunca olvidar el precioso punteo final. Motion picture es un descanso en toda regla, una canción acústica dedicada a su novia de aquellos años, Carrie Snodgress, a la que promete que hará sonreír. Cierra el álbum Amulance blues, un viaje de casi 9 minutos, donde Young nos hace viajar, con la guitarra acústica por medio, por la Ruta de los navajos, su infancia de Toronto y una de sus calles, por el Riverboat (uno de los primeros clubs de folk donde actuó), ataca a Nixon y le da tiempo a reflexionar sobre su etapa con Crosby, Still y Nash, mientras musicalmente se añade algún instrumento de cuerda y una pandereta, junto a la armónica.



Para mi un disco básico de Young, que de forma magistral explica su momento, con sus propias inseguridades y decepciones como artista, también cerrando una época. De hecho después de este álbum sacaría Tonight's the night por sus narices (menos mal), reformaría Crazy Horse y atacaría con Zuma, pero esa es otra historia que contaremos otro día.

Os dejo con el tema Revolution Blues.


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