jueves, 8 de diciembre de 2016

36 años sin John Lennon.


El 8 de diciembre de 1980, en el edificio Dakota de Nueva York, Mark David Chapman le pegaba 5 tiros a John Lennon, justo después de haberle pedido firmar un autógrafo (ver segunda foto), el Beatle rebelde, uno de los grandes iconos del siglo pasado, y una de las mentes más prolíficas, talentosas y descomunales que el mundo del arte ha tenido, y el de la música en particular. 36 años ya.
Su trayectoria con The Beatles impresionante, su trabajo en solitario con momentos espléndidos y otros no tan brillantes, pero siempre en la cresta de la creatividad, excepto en los años de retiro. Su legado es tan extenso, que es imposible olvidarnos de él, aunque en solitario demostrara algún momento de enfado con sus ex-compañeros, en el fondo se querían. El tándem que formó con Paul McCartney, tiene pocos, muy pocos rivales.


Su carrera en solitario, es en la que me centro hoy, como pequeño homenaje. John hizo discos realmente brillantes antes de su parón (1975-1979), el primero me parece excelente, y su último disco de estudio, publicado antes de su asesinato, el Double Fantasy, nos mostraba lo que iba a ser el Lennon de los 80, abierto a los tiempos que corrían, pero nos quedamos sin saber su evolución posterior. Juntos Lennon y Ono formaron otro tándem, en cuya base, el músico se basó para dar forma a canciones de su época en solitario, muchas de ellas reivindicativas, como Give peace a chance, hasta la inmortal Imagine. 
Tan lleno de altos y bajos, de contradicciones, como de una genialidad desbordante, John Lennon forma parte de la memoria colectiva universal. Hace 36 años nos arrebataron a un pedazo de músico, probablemente su lucha pacifista en un pais como EEUU le granjeó no pocos enemigos, aunque según dicen algunos de sus amigos, allí en Nueva York había encontrado la paz. Es increíble a la cantidad de músicos a los que ha influido, su tóno ácido en muchas canciones le daba un carácter especial a sus composiciones. 36 años han pasado y le seguiremos echando de menos toda la vida.


De su primer disco homónimo con la Plastic Ono Band de 1970, rescato el tema Mother, dedicado a su progenitora, y donde también desliza que su padre les abandonó. Su madre Julia, tuvo una muerte trágica, atropellada por un coche, aquí le hizo otro homenaje más, como ya le hiciera en Julia con The Beatles en el álbum blanco de 1968.
El tema comienza con campanas de duelo, para luego entrar la melodía con piano, batería y su voz.

Os dejo con el tema Mother.


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