domingo, 21 de septiembre de 2014

The Jim Jones Revue - The Jim Jones Revue (2008)



Bueno, bueno, esta semana tuve el gusto de despedir a esta banda en su gira de despedida, por tanto he de hablar del que para mi, es sin duda su joya particular, su primer disco homónimo de 2008.
Tras militar en bandas como Thee Hypnotics y Black Moses, grupos que sin querer ser incisivo, eran más de lo mismo y carecían de cierto carisma, Jim Jones decidió dar un golpe de timón a su aventura sonora lanzándose sin remedio hacia lo más crudo, primitivo y salvaje de los sonidos negros de la Norteamérica de principios del siglo XX y como no, del rock and roll que gente como Litlle Richard o Chuck Berry habían enseñado a todos, es ahí en ese microclima, en ese hábitat, donde este hombre se mueve como un pececillo contento en el agua. Pero este primer disco destaca por su crudeza, su sonido sucio si se me apura y como no, por un personaje que sobre el escenario lo da todo, y no pasa desapercibido, de hecho iba camino del infierno... derechito...
Voz desgarrada, teclados infernales, distorsiones guitarreras y una producción digamos que "descuidada" a posta nos encontramos con uno de los mejores trabajos del primer decenio del siglo XXI.



 
Abre el disco Princess & The Frog, ese rock and roll directo a la yugular que a pesar de parecer algo destartalado, define en esencia todo lo que es el álbum, que tira de lo clásico para a su vez se aleja con elegancia. Hey hey hey hey, es un tema que si lo hubiese compuesto Little Richard hasta las cejas de speed no me hubiera extrañado, locura para no parar de bailar y menear el esqueleto. Rock and roll psychosis destaca por su descabalado y a su vez enorme piano, y esa voz sacada de las cavernas y con la laringe a tope, además de sus furiosas guitarras. Fish 2 Fry es casi un tema country pasado al plano rock and rollero, con un piano que Jerry Lee Lewis tutoró claramente. 512 vuelve con fuerza y descaro a dejarnos claro ante lo que estamos... es decir rock and roll de altura. Another daze tira más hacia los terrenos blueseros de Howlin' Wolf por ejemplo, y deja claro la amplitud del grupo abarcando estilos. The mean man con la intro del piano recala en los brazos del Killer directamente, apisonadora de tema y delirio para no parar de moverse. Make it hot toca palo bluesero de nuevo, pero en este caso más acelerado y llevado al terreno donde la banda se siente más cómoda. Who's got mine? demuestra que si pensabas que el disco se relajaba... estás muy equivocado... sigue dando cera de la buena, rock and roll por un tubo y a morir con las botas puestas. Cierra el disco Cementer Mixer, un tema clásico en sus conciertos, quizás el más psicodélico del álbum, con ese teclado humeante, el ritmo machacón, y las guitarras mandando.


 
En definitiva, un disco necesario, no un revival revivalista de tres al cuarto, sino un gran disco de rock and roll.
Si os viene diciendo algún "erudito" que si el rock and roll ya no existe, le ponéis estos 30 minutos de puro y duro rock and roll y que se joda, así de claro.

Os dejo con Rock 'n' roll psychosis.
 
 


 
Este post fue escrito por mi para Exile SH Magazine y ahora reposa en mi espacio.

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