viernes, 23 de octubre de 2015

Imperial State Electric - Honk Machine (2015)


Nicke Andersson acabó en 2008 cerrando la trayectoria de su banda sueca The Hellacopters con un disco de versiones y una gira de despedida apoteósica. A partir de ahí, dio rienda suelta a su otro proyecto, Imperial State Electric, para la que reclutó al líder y bajista de los neozelandeses The Datsuns, Dolf de Borst, a los que se han añadido ya como miembros fijos Tobias Egge a la otra guitarra y Tomas Eriksson a la batería, mientras Nicke sigue cantando y tocando guitarra.
Acaban de editar su cuarto trabajo de estudio, titulado Honk Machine, donde siguen en la línea de su anterior y fantástico Reptile Brain Music, con las influencias de siempre de Chuck Berry, Beatles, Kiss, garage sesentero y todo el high energy de Detroit, sonando a un rock and roll fresco que a veces, en los medios tiempos, tira al powerpop.
Me parece una continuación perfecta del anterior trabajo, algo así como una segunda parte, y se mantienen unas pautas, en cuanto a la variedad de estilos y en sus diferentes tipos de melodías muy acertadas, tanto en las más alegres como las menos. Desde luego, se trata de una banda que va imparable, en progresión ascendente.


Empieza el disco con el tema Let me throw life away una pieza de músculo y puro rock and roll, con esas guitarras bastante stonianas, un subidón de adrenalina para empezar. Sigue con Anywhere loud es de esos medios tiempos que partiendo del rock and roll acaban en el powerpop de guitarras potentes, gran y enorme tema. Guard down es de esos chupinazos de rock enérgico que te arreglan un mal día, potencia guitarrera y ejecución perfecta con la base rítmica a tope. All over my head tiene un toque Beatle que me encanta, delicia de medio tiempo, y con unas voces extraordinarias en el estribillo la mar de pegadizo. Maybe you're right pasa a ser cantada por Dolf de Borst y es una gozada de tema con ese aire sesentero y algo garagero, pero es un medio tiempo delicioso con los coros del estribillo. Walk on by es muy Lennoniana, gran tema de aire más lento que da un contrapunto necesario al disco, que hasta ahora llevaba un ritmo tremendo.
La segunda cara del vinilo empieza con Another Armageddon que es un tema muy adictivo, joyita de esas que hace el amigo Andersson como churros, con un sólo de guitarra alucinante. Lost in losing you es una canción rápida, es un chupinazo directo, un yap boxístico de esos que te dejan KO y con gran sabor de boca, esto es rock and roll (rollo Thin Lizzy por ahí). Just let me know me parece que tiene mucha influencia de los Kiss más poperos, buen medio tiempo con esos coros sesenteros. Colder down here es quizás el tema más oscuro y melancólico, pero su aire tremendamente sesentero es una gozada, temazo de tomo y lomo con enorme melodía y ese piano muy acertado. It ain't what you think (it's what you do) remata el trabajo, el tema más largo del disco que no llega ni a cuatro minutos y que realmente me recuerda más a los Hellacopters, ese rock enérgico donde melodía y guitarrazos se dan la mano con fuerza.


En definitiva un disco necesario, revitalizante y de escucha muy amena. Hacer discos con canciones que van de 2 a 3 minutos y que resultan de lo más disfrutables y muy rico en matices y detalles, además de que el grupo tiene un estilo claro y definido, es para celebrarlo.

Este texto fue escrito por mi para Exile SH Magazine y ahora reposa en mi espacio.

Os dejo con el tema Maybe you're right.


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