martes, 3 de junio de 2014

The Beatles - Revolver (1966)


El año 1966, es aquel en el que el rumbo de los Beatles en el estudio cambiará para siempre. Revolver es el séptimo disco y para llegar a él, los 4 de Liverpool han facturado 6 álbumes llenos de rock and roll, enormes versiones y temas suyos excelentes, que digamos están en la denominada primera época, pero que son fundamentales para entender su evolución, acabando dicho tramo con el que posiblemente sea el mejor disco de pop de la historia (incluso con toques ye-yés) el Rubber Soul en 1965. Ya en ese anterior trabajo, George Harrison daba signos de estar poniéndose las botas en el tema de composición (Think for yourself e If I needed someone dan fe de ello) y acercándose lentamente al dúo que dominaba la banda desde sus inicios. Pero es en este disco de 1966, dónde el Beatle tranquilo explota, y lo hace ya a un nivel estratosférico. Es evidente que la línea de Lennon y McCartney sigue ahí arriba, en el olimpo de los dioses, pero a partir de aquí sus temas se diferenciarán mucho entre ambos. Ante todo, este disco denota a unos Beatles psicodélicos, haciendo la mar de experimentos con sonidos raros en el estudio de grabación, desarrollando giros estilísticos que ya sería fundamentales en su propia evolución.
Este no es ya un disco pop sólo, tiene rock ácido, rock psicodélico, hay cuartetos de cuerdas míticos, trompetas fastuosas, y ante todo al mejor grupo de la historia en uno de sus mejores momentos, ya que habían dejado de dar conciertos. Os puedo asegurar que este disco es probablemente el más influyente de los Fab Four, hay muchos temas en este álbum que han servido para montar bandas enteras, no hablo sólo de influencia parcial, sino de bandas o canciones que podrían pasar por réplicas exactas de She said, She Said, Good day sunshine o Got to get you into my life. Los Beatles descubren grabando este disco, que la tecnología les permite doblar voces sin necesidad de grabarlas dos veces. Tampoco ninguno de estos temas fue interpretado en directo.




Abre la joya Taxman, de George, ese rock ácido, con ese riff mítico de guitarra cuya letra y los personajes de Mr.Wilson y Mr.Heat hacían referencia a Harold Wilson y Edward Heath, Primer Ministro británico laborista y el líder conservador en la oposición, respectivamente en aquella época. El tema hacía referencia al abusivo impuesto sobre las rentas que pagaba la gente con grandes ingresos, entre ellos los Beatles, claro está. Eleonor Rigby posee un gran arreglo de cuerdas dirigido por McCartney y llevado a cabo por George Martin, la voz de Paul es devastadoramente hermosa y el tema es pura melodía y lírica MCcartniana. I'm only sleeping es un tema puro Lennon, melancólico a más no poder y con la peculiaridad de que tocaron las notas de la guitarra principal y secundaria él y Harrison en orden inverso, luego revirtieron la cinta y la mezclaron, ese sonido de guitarra invertida daba cierto tono siniestro al tema, además la mezcla de guitarra acústica y eléctrica es gloriosa. Love you to es el segundo tema que aporta George con el sitar y la tabla como instrumentos que mandan en el tema, es el Harrison hindú el que entra en acción, siempre me gustó el tratamiento de esta canción, con sus paradas y cambios de ritmo. Vuelve la melodía y la armonía con Here, there and everywhere, con una demostración vocal de Macca y sus coristas de altos vuelos, tema pop de proporciones gigantescas (no me extraña que los Beach Boys quisieran llegar a esto... a veces lo conseguían). Yellow submarine es el tema que canta Ringo (solía ser uno por disco), pero este fue famosísimo, cuando es de lo más básico y es la típica cantanta para cantar borracho, no pasa de ser un tema simpático sin más, aunque dio para una película y el título de otro disco, y como muchas otras veces Lennon y McCartney la compusieron para el batería. She said She said es también puro Lennon con esas guitarras arremolinadas, esos estribillos tremendos y la manera de cantar que se te cae la baba (inspirada la letra en un viaje de LSD). Good day sunshine es un tema muy juguetón con ese piano constante y saltarín que incluye y Paul que canta de vicio, tema en la onda más popera. And you bird can sign es una canción lennoniana a tope, con grandes cambios de ritmo, guitarras con buenos y acertados punteos y riffs. For no one es una orfebrería pop de Paul acompañada de piano, con Ringo en acertada percusión, y el sólo de vientos eternos que se cuela dos  veces a mitad del tema rematando su fragilidad antológica. En Doctor Robert vuelve a ser el Lennon ácido el que comanda las operaciones, con ese ritmo de puro rockabilly de base, y las guitarras llevando los cambios como un reloj. I want to tell you es el tercer tema que aporta al disco Harrison, otra maravilla de canción, algo oscura y de tono sombrío, pero que en mano de estos chicos tomaba otro cariz. Got to get you into my life es puro soul, descrita por Macca como una "oda al acto de fumar marihuana" con una sección de vientos espectacular (tributo a la música soul de Memphis inspirada por Stax Records) y la voz de Paul que llega a tonos descomunales. Y esta obra maestra no puede acabar sino con esa joya que es Tomorrow never knows, música experimental y psicodélica elevada por los Fab Four al olimpo, tema construido gracias a trucos de estudio sobre un mantra musical básico (uno, dos acordes lo más)... no se puede acabar mejor un discazo, dónde destaca la batería de Ringo.




Voy a hacer un símil ciclista, de igual modo que en los puertos de montaña de el Tour de Francia cuando hay un picacho enorme, se le denomina "Fuera de Categoría", con este álbum pasa exactamente eso, es fuera de serie, está por encima del 10, y si no fuera porque nada es perfecto estaría rozando la perfección. Y pensar que a los americanos en su edición de allí les mutilaron 3 temas... ¡¡¡qué cosas!!!

Este post fue escrito por mi originalmente para Exile SH Magazine y hoy reposa en mi espacio.
Os dejo con el tema Go to get you into my life.

6 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Paula: Desde luego como dices, un discazo, sin lugar a dudas.

      Besos.

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  2. Para mí el disco que supone el punto de inflexión en la carrera de los Beatles es Rubber Soul, lo cual no quita para afirmar que el disco que nos ocupa es una verdadera obra maestra.

    Supone el afianzamiento de Harrison como compositor, y la consagración de McCartney como músico en toda la extensión de la palabra. No en vano, por composiciones como la de este LP, entre otras, se ganó el muy merecido apelativo de "El Mozart del s. XX".

    Un abrazo!

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    1. Evánder: Pues a ver, en ese sentido ambos son un punto de inflexión, pero Rubber Soul para mi lo que hace es poner punto final a la primera época más beat de una manera gloriosa, como algúna vez he dicho, el mejor disco pop de la historia.
      Sin embargo, aquí en Revolver es dónde de verdad estos chicos giran y lo hacen experimentando y claro ya Harrison se pone al nivel de Lennon y Macca y la lían parda.

      Abrazos.

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  3. Tras Rubber Soul mi favorito, esta POM tiene de todo, balada orquestal, lisergia por un tubo, soul, rock de viejo cuño (ese "And Ypu bird...")...una pasada, lo explicas genial en la entrada Savoy.
    Abrazo.

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    1. Addison de Witt: Nunca nos olvidemos de Abbey Road y el White Album querido Addison, pero si, este disco tiene todo lo que quieras y más, un imprescindible absoluto.

      Abrazos.

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