martes, 2 de junio de 2015

AC/DC - Highway to hell (1979)

 
 
De toda la discografía de Bon Scott con AC/DC, Highway to Hell de 1979 ha quedado marcado como la obra maestra imperecedera. Por un lado, no voy a negar que lo es, desde luego la calidad del artefacto así lo atestigua, y también el hecho de que a día de hoy, muchos de los temas que componen su tracklist siguen siendo tocados en vivo con la formación actual en directo. El álbum en si fue producido por Robert John "Mutt" Lange (famoso productor que antes había trabajado con Graham Parker y luego lo haría con Def Leppard, Foreigner, Bryan Adams, etc...). Como todo el mundo sabe, poco después de la grabación de este álbum, en febrero de 1980, Bon Scott moría ahogado en su propio vómito, tras una gran borrachera, siendo elevado ya a la categoría de mito. Su gran voz de rock and roll nada forzada, le venía de lujo a las melodías paridas por los hermanos Young y el propio Scott, y aquí tienen un punto álgido. Las líneas líricas y sonoras que en Powerage estaban muy bien definidas, aquí tienen su continuación y explosión, con potentes y míticos riffs, maravillosos respaldos de guitarras rítmicas de Malcom que lo borda, esa voz incendiaria y una sección rítmica a prueba de bombas. La base blues-rock sigue latente en el disco (igual que lo estaba en su predecesor) pero aquí se expande y se convierte en un auténtico festival de rock and roll. Que hay influencias stonianas y zeppelianas es indudable, pero los australianos siempre supieron dar su toque único e intrasferible a sus tonadas, distinguibles a la legua.




Comienza el disco con el tema que da título al álbum, con un riff demoledor para que luego entre la batería y todo el cargamento de rock and roll de la banda junto a la voz de Scott. Con el paso del tiempo ha sido una canción demasiado manoseada, radiada y televisada, llegando a cansar su excesivo uso, pero nunca dejó de ser un muy buen tema. Girls got rhthym con su ritmo brutal de inicio te hace despegar y levitar, pero la voz de Bon es tan tremebunda que no te puedes resistir, esto es rock and roll en estado puro, con un estribillo adictivo y unos coros fantásticos, para que luego las guitarras hagan el resto. Walk all over you empieza con una intro, que deja el terreno allanado para que entre la furia desatada de las guitarras y la sección rítmica con un imperial Scott que descerraja una letra brutal. Con Touch too much la banda alcanza la perfección, tema antológico, de esos por los que no pasa el tiempo, con una cadencia, una melodía adictiva y un estribillo demoledor, donde las guitarras corren libres y con perfecta sincronización, además del delirio final maravilloso. Beating around the bush cerraba la primera cara del vinilo con ese inicio de boogie rockanrolero, y ese ritmo machacón donde las guitarras son protagonistas junto a la voz a máximo rendimiento del cantante.
La segunda cara empieza con otro bombazo de traca, Shot down in flames, con riffs atronadores que dejan a Mr.Scott libre el camino para desarrollar el tema, con unos cambios de ritmo brutales, y unas subidas y bajadas míticas, además de ese solo demoledor de Angus y el ritmo infernal de Malcom, señores y señoras esto es rock and roll en estado puro. Get it hot, es una maravilla de guitarras muy stonianas, y un estribillo marcado, con un desarrollo brillante. If you want blood (You've got it) es una canción que define perfectamente el estilo del grupo en este momento, riffs de guitarras poderosos, voz enérgica y rockera, y un estribillo cantable y coreable como poco, con ese "si quieres sangre, la tendrás". Con Love hungry man está el lado más bluesero del disco, en este medio tiempo donde el bajo gana protagonismo, además de un estribillo muy coreable también, sin olvidarnos de los riffs de guitarra siempre presentes. Night prowler acentúa más si cabe el lado blues del grupo, una balada final de gran calado, una manera fantástica de cerrar un discarro como este, con clase y elegancia, además de esa voz que parece salida de una resaca.



 
En definitiva un trabajo básico para entender a la banda australiana y como no, su obra cumbre con Bon Scott como cantante. Un álbum donde no hay bajones ni temas sobrantes y donde cada píldora es energizante al máximo, rock and roll de alto octanaje, y un derroche de facultades innatas brutales.
 
Os dejo con el tema Walk all over you.
 
 

4 comentarios:

  1. Una obra maestra absoluta, total, que en nada (repito, en nada) envidia a "Rubber Soul", "Led Zeppelin" o "Sticky Fingers". Coincidimos en la admiración por "Touch Too Much".

    Abrazos.

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    1. Gonzalo Aróstegui Lasarte: Totalmente deacuerdo, tiene un poderío a día de hoy que asusta. Touch too much es un tema que me encanta pinchar en mis sesiones.

      Abrazos.

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  2. Todo un clásico, en el que Mr Scott se salió. Cómo se echa en falta su voz y su forma de entender el rock and roll.

    Nunca está de más reivindicar esta, obra fundamental en cualquier colección de discos que se precie.

    Un abrazo!

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    1. Evánder: Desde luego si tienes que pirarte al otro barrio que sea con una obra maestra como esta para irte tranquilo, y Bon la hizo.
      Con el concierto en ciernes que estaba, era lo mínimo hablar de este clásico del rock and roll.

      Abrazos.

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