viernes, 20 de febrero de 2015

Redd Kross - Show World (1997)



Aquí está el disco con el que me metí a fondo con Redd Kross, el álbum que me los descubrió, de hecho fue oírlos en la radio presentar este artefacto sonoro en el Festimad del año 1997 y correr al día siguiente disparado a la tienda de discos más cercana a hacerme con esta joya. Y no me equivocaba, de hecho la primera escucha me dejó dado la vuelta, ya que contenía powerpop de muchos kilates, rock a paladas que mezclaba influencias tanto de Beatles como de Stones, Kiss, el glam, baladas al estilo de la banda y sobre todo las voces de los hermanos McDonald, porque Jeffrey lleva la voz cantante, y toca guitarra, pero los coros que le hace su hermano Steven, además de las líneas de bajo brutales que despacha, son alto copete, y completando el cuarteto Eddie Kurdziel a la guitarra solista y Brian Reitzell a la batería.
4 años habían pasado de su anterior y buen trabajo Phasehifter, pero aquí se superan a si mismos y golpean con mucha fuerza, dan un puñetazo fuerte y dejan claro quienes parten la pana en el powerpop. Por otro lado, el haber descubierto este trabajo en primavera, me hace querer que llegue esa estación, ya que siempre recuerdo la primera vez que lo escuché (en aquellos años El Festimad se celebraba en el mes de mayo en el Soto de Móstoles, ¡¡¡qué tiempos!!!) como las alergias proliferaban entre mis amistades, pero yo era inmune y sonaban los californianos.
Estamos ante trece sputniks que van directos a la yugular, desde el primer tema, melodías que te embelesan y que te elevan al cielo. Pero sobre todo está el estado de ánimo que transmitían a un joven por entonces Savoy (que navegaba con más pena que gloria por la veintena) esos temas, y eran de un buen rollo y un espíritu positivo que te hacían olvidar los problemas, y salir lo findes a quemar la ciudad (en el buen sentido).



 
Abre el fuego Pretty please me, que es una versión de la banda angelina The Quick, que editara este tema en 1978. Pero claro comparas la original con la versión, y no hay color, Redd Kross la hacen suya con unas furiosas guitarras comandando el inicio, que marcan el ritmo para entrar ambas a saco y luego esa voz de Jeff, para que remarque un estribillo brutal, además del sólo final de guitarra descomunal. Stoned es un tema bailable, melenas al viento, melodía juguetona, y riffs de guitarra envolventes y donde los teclados de Gere Fennelly hacen el tema dulzón como el azúcar. You lied again vuelve al punk-rock y ese aplastante riff inicial que te deja contra la pared, para que llegue el estribillo y salga el lado más powerpop de la banda. Girl God es una balada de toque acústico en el inicio, al que luego se suman guitarras eléctricas, para con unas armonías vocales bestiales desarrollar el tema con la ayuda del piano. Mess around es una joya de powerpop en si misma, rollo sesentero a tope, aire beatle por los cuatro costados, una melodía brillante, estribillo descomunal, armonías vocales insuperables... ¡¡¡PELOS DE PUNTA!!!
One chord progression es donde vuelven las guitarras a todo trapo, un tema efectivo y bien resuelto con un estribillo muy pegadizo, y las melenas se vuelven a soltar. Teen competition es trotona, machacona en los ritmos, eso si, con melodía y estribillo que nunca faltan. Follow the leader otro tema beatle genial, con esa voz de Jeff lennoniana a tope (onda A hard day's night por dios), y los riffs y punteos de guitarra fantásticos, para en la parte final tener ese desenfreno de distorsión que tanto les gustaba (tema claro de directo). Vanity mirror vuelve a subir el tono, aunque aquí las influencias son más setenteras, con un teclado hammond muy presente, y lleno de subidas y bajadas, paradas y vueltas. Secret life es otra perla, tema macartniano, melodioso, con el piano del inicio, hasta que llegan voces, instrumentos y ese estribillo genial, un tesoro de tema que gana mucho con las escuchas (fue single y todo).
Y llega la última triada de temas, con Ugly town primero, powerpop dulce, maravilla de principio a fin, con estribillo pegadizo y la banda sonando como un reloj. Get out of myself te deja claro que el final de disco no sobra para nada, otra bombaca directa al corazón, aquí hay powerpop que te vitamina y te da la vida, ¡¡¡qué manera de cantar dios santo!!! Kiss the goat remata la triada y el disco, con esa guitarra slide, y dejando claro que aquí se rockea hasta el final, tema muy stoniano.


 
En definitiva un disco imprescindible de Redd Kross, para mi sin duda, su obra magna, a la que desde luego acudo cada vez que quiero hipermineralizarme y megavitaminarme, para que mi alma no se hunda y pueda seguir respirando (me lo sé de memoria). Recomiendo eso si, su escucha a alto volumen, como ponía en las contraportadas de algunos viejos vinilos.
 
Este texto fue escrito por mi para Exile Sunterranean Homesick Magazine y ahora reposa en mi espacio.
Os dejo con el tema Stoned.
 
 

2 comentarios:

  1. Gran disco y buena forma de entrar en el universo de los mcdonald ... nunca me perdonare no haberlos visto nunca en directo. Todo en ellos, incluido el buenisimo ultimo disco, es bueno asi que es dificil fallar. Saludos,

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    1. J Aybar: Discazo absoluto. Pues mira, yo los he visto tres veces, pero las dos últimas las puse como lo mejor de los conciertos de el año pasado, inolvidables. Si vuelven por aquí, no los dejes pasar.
      Researching the blues es una gozada, 10 sputniks al corazón.

      Saludos.

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