domingo, 8 de febrero de 2015

Kula Shaker - K (1996)

 
En pleno punto álgido del britpop, salen a escena en Gran Bretaña Kula Shaker, cuyo estilo poco o nada tenía que ver con lo que en aquel momento dominaba, otros salmones que andaban contracorriente.
Los orígenes de esta banda se remontan a 1988 cuando Crispian Mills y Alonza Bevan crean un grupo llamado The Objects of Desiree y tocan por pubs del sur de Londres. En 1993 a Crispian le entra la vena mística y se va de mochilero a la India. Este tipo de viajes no sé que tienen, pero cuando vuelve, viene con ideas cambiadas, como la de utilizar instrumentos típicos de la India o cantar sus canciones en Sanscrito (un rollo George Harrison transportado a los 90). Con esta nueva orientación cambian de nombre y de algunos componentes, así primeramente se llaman The Kays y luego ya Kula Shaker (en honor a una especie de rey/santo de la Indía) que será el nombre definitivo. A partir de ahí conciertos, eventos, festivales (Glastonbury en 1993), etc... En 1995 ganan el concurso musical In the city junto a otros pipiolos, unos tal Placebo, cosa que les consigue un contrato con Columbia para editar su primer disco, este "K" en 1996.
La acogida es espectacular, y con bastante sorpresa inicial llegan al número 1 en Reino Unido, pero claro, hay que dejar clara una cosa, y eran sus influencias, que eran claras de los Beatles, pero de la parte más psicodélica y también de bandas sesenteras de esa onda, es decir, Pink Floyd, Grateful Dead, incluso Love o Iron Butterfly. Grandes melodías, guitarras muy presentes y esa mezcla con los instrumentos hindúes, que realmente les queda de fábula.
La portada del disco, diseñada por el dibujante de cómic Dave Gibbons, consiste en imágenes relacionadas con la letra K, entre ellas están las de John Kennedy, Lord Kitchener, Karl Marx, Gene Kelly, Katharine Hepburn, Ken Dodd, Kareem Abdul-Jabbar, Krishna, Kink Kong, 2 Knights (caballeros), A Kettle (una tetera), Kali, el Káiser Guillermo II de Alemania y el libro de Rudyard Kipling, Kim.
 


 
Comienza el álbum con Hey Dude con un ritmo endiablado de sección rítmica y la guitarra que en estilo wah wah nos introduce la melodía frenética y la voz de Crispian, que luego explota en el estribillo realmente adictivo y delicioso, con sus subidas, bajadas y paradas, un temazo para abrir el fuego. Knight on the town con las guitarras mandando desde el principio es otro tema potente, de mucha fuerza, con un ritmo fuerte y desatado, y una melodía controlada. Temple of everlasting light es el primer tema dónde se nota ese viaje de Mr. Mills a la India, canción mesiánica, donde la tabla cobra protagonismo hasta que entra la sección rítmica y entonces sube de revoluciones hasta llegar al estribillo, una delicia psicodélica. Govinda ahonda en el asunto hindú, con la tabla de gran protagonista junto a sitares, voces y coros femeninos, mientras se desarrolla la preciosa melodía y Crispian se une a los coros llevando todo en volandas por un viaje sideral mientras la guitarra acaba siendo muy protagonista, gran mezcla rockera. Smart dogs es un tema rockero, vertiginoso, dónde la voz y las guitarras mandas, y donde todo está perfectamente ejecutado. Magic Theatre con sus ruidos y extraño comienzo nos sumerge en una melodía tenebrosa, con letra corta, casi susurrada, pasa por ser un tema de transición. Into the deep con el piano del principio nos saluda, antes de que entre la banda a desarrollar una melodía bellísima, con estribillo marcado, cantable y pegadizo. En Sleeping Jiva suenan sitares, el sarod, y demás instrumentos de la India, tema instrumental. Y llega Tattva, que para mi define la mezcla perfecta que el grupo consigue en este disco, con ese aire enlazado con el anterior tema se desenvuelve luego como una bella pieza de pop-rock, donde las guitarras y los coros que acompañan a la voz son los que mandan.
Grateful when you're dead/Jerry was there son dos temas en uno, el primero más guitarrero y rockero con otra vez un ritmo endiablado, que de repente cae para enlazar a un tema de aire mesiánico de nuevo que va subiendo en un crescendo lento pero seguro, es una canción homenaje a Jerry García de Grateful Dead, clara influencia. 303 es para mi quizás la auténtica joya compositiva del disco, tema fabuloso, donde sección rítmica, guitarras y voz están geniales y con un estribillo adictivo te lleva en volandas, y como remate un sólo de guitarra demoledor. Start all over es una balada extremadamente bella, estilo que hasta ahora no había aparecido en el disco, pero que la banda borda, con una preciosa melodía, e influencias Beatles por los cuatro costados, un tema pop delicioso.
Hollow man y sus dos partes cierran el álbum, con piano de introducción al que se unen guitarras, bajo y batería se une la segunda parte más acústica y folk, con la voz de Mills, y el final guitarrero y potente. El tema oculto después de Hollow Man es una grabación de A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada, el fundador de la Sociedad Internacional para la Conciencia de Krishna, hablando sobre su propio gurú.




En definitiva una ópera prima excelente, con muy buenas influencias, temas fantásticos y que a día de hoy sigue sonando como un rodillo, un álbum que aguanta, bajo mi punto de vista muy bien el paso del tiempo.

Os dejo con el vídeo de Knight on the town interpretado en vivo.
 
 

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